Barça

El reto más exigente de Frenkie de Jong

El neerlandés retoma la actividad grupal, pero el Barça no las tiene todas consigo con él

09/10/2026 - 07:01 h.

BarcelonaEl Barça no ha escatimado en publicaciones en las redes sociales para informar sobre el regreso esta semana de Frenkie de Jong a la disciplina grupal. 136 días después de la última vez, el mediocentro neerlandés se puso el martes a las órdenes de Hansi Flick. Trabajó un rato al mismo ritmo que sus compañeros. Hay motivos, por lo tanto, para hacer un poco de fiesta al final de un largo y tedioso parón de selecciones. Pero el camino hasta esta buena noticia no ha sido fácil. Ha supuesto pérdidas de confianza de difícil reparación. Y es que tres o cuatro semanas antes de volver a verlo jugando un partido –la idea es que lo haga a mediados de noviembre–, De Jong tiene por delante (siguiendo el argot ciclista) la etapa más exigente desde que llegó al Camp Nou.

La primera duda que el ex del Ajax debe disipar es física. Se recupera desde el verano de una rotura en el ligamento lateral interno de la rodilla derecha que se hizo durante el pasado Mundial. No es la lesión más grave que puede sufrir esta articulación, pero su caso es especialmente delicado porque 1) arriesgó y se infiltró para no perderse los dieciseisavos de final de la competición pese a saber que estaba lesionado y 2) una vez eliminado, en vez de volver a Barcelona y poner todos los sentidos en curarse, decidió pasar 10 días de vacaciones en Ibiza. Forzar la máquina no solo complicó la lesión; también sirvió para que el centrocampista pusiera a los servicios médicos oranje a los pies de los caballos con unas palabras en las que les culpó por no avisarle de que la rotura podía ir a peor. Por otra parte, elegir la desconexión antes que la recuperación hizo que la rodilla perdiera unos días preciosos para empezar a cicatrizar.

Cargando
No hay anuncios

Como De Jong se ahorró la fase de la inmovilización, clave en los tratamientos conservadores, los servicios médicos del Barça le recomendaron quirófano para asegurar que los tejidos quedaran bien soldados. Pero el neerlandés rechazó la idea y se ha propuesto regresar a los terrenos de juego siguiendo una ruta alternativa, sin plazos establecidos y priorizando sus sensaciones por delante de las de los profesionales de su selección y del club que le paga 20 millones brutos anuales hasta 2029. A unos meses de la treintena, no tiene la garantía completa de que la rodilla le quede como antes de la Copa del Mundo. De hecho, según informó el pódcast Barça Reservat, el Manchester City recabó información durante el último mercado de fichajes sobre su salud y no recibió respuestas tranquilizadoras. Los citizens buscaban un relevo para Rodri Hernández y finalmente taparon el agujero gastándose una millonada en Enzo Fernández y Ayyoub Bouaddi.

Cargando
No hay anuncios

Recuperar a De Jong como activo económico

Ante este interés que habría derivado en un traspaso interesante, el Barça no se cerró en banda. Todo lo contrario. En aquel momento, los responsables azulgranas estaban muy contrariados con la actitud de De Jong y veían con buenos ojos venderlo. De hecho, en este marco de decepción con el futbolista y de incertidumbre con su recuperación, decidieron activar el fichaje del mismo Rodri, que juega en su posición. Dos meses después de aquella secuencia de hechos, el neerlandés se acerca a recibir el alta médica y los ánimos están menos caldeados, pero fuentes del vestuario azulgrana apuntan al ARA que, a los ojos de la dirección deportiva, el objetivo final de la plena recuperación de De Jong no es que vuelva a ser una pieza imprescindible para Hansi Flick, sino convertirlo en un caramelo físicamente fiable para otros equipos. En este sentido, no es casualidad que el club muestre tan explícitamente que corre y sonríe como si nada hubiera pasado.

Cargando
No hay anuncios

La realidad, sin embargo, es que la confianza se ha roto fruto de los últimos acontecimientos. Flick, que lo convirtió en una pieza clave en su primer curso en el banquillo barcelonista, le ha retirado la primera capitanía en beneficio de Raphinha y Pedri. Deco, que le firmó hace un año una renovación millonaria hasta 2029, está hoy abierto a venderlo a quien venga con una propuesta en condiciones. Y Joan Laporta, que no hace mucho lo salvó de los intentos de Mateu Alemany para quitárselo de encima, empieza a ver que conviene ser más expeditivo con De Jong para evitar que se convierta en un problema económico como Marc-André ter Stegen. Mientras tanto, el neerlandés, experto en surfear el ruido, volverá a confiar en su exuberancia para ganarse la confianza perdida. Lo tiene más difícil que nunca y se le acumula la competencia. Pero a cabezota no le gana nadie.