Así se salvó el aficionado que sufrió una parada cardíaca en el Camp Nou
El club tiene servicios médicos propios y, después de atender al seguidor afectado, una ambulancia del mismo Barça lo trasladó a Bellvitge
BarcelonaJusto superado el minuto 40 del enfrentamiento de Liga entre el Barça y el Celta de este miércoles, y casi simultáneamente con el momento en que Lamine Yamal se dejó caer al suelo lesionado después de marcar el único gol del partido, un aficionado azulgrana sufrió una parada cardíaca que heló el ambiente en el Camp Nou. Un seguidor de 56 años se desplomó en la zona lateral del estadio. El partido se interrumpió para atender al afectado, tal como marca el protocolo en estos casos.
Durante casi 20 minutos, el seguidor azulgrana, que había sido socio de la entidad culé hasta 2017, recibió atención médica de urgencia para ser estabilizado. Posteriormente, fue trasladado al Hospital Universitario de Bellvitge, donde aún está en observación, pero fuera de peligro, según fuentes oficiales del Barça consultadas por este diario. Fue clave la actuación veloz de Manel Garcia, que se encarga de la coordinación del centro médico del Barça y de todos los servicios preventivos sanitarios en las diferentes instalaciones del club, y de su equipo de emergencias.
Con la reforma del Camp Nou, que permite separar las vallas que conforman el anillo publicitario en forma de U del estadio, el tiempo en que se ejecutó la atención in situ al seguidor que sufrió la parada cardíaca fue decisivo. Cuando consiguieron recuperar el pulso del aficionado, que fue atendido en medio de la escalera de la primera grada del lateral, a la altura de la línea del medio del campo, fue evacuado al hospital con una ambulancia propiedad del club. A continuación, se reanudó la primera mitad del partido y se añadieron ocho minutos de tiempo extra.El protocolo a seguir en estas emergencias
La Liga, la Oficina Nacional de Deporte (OND), la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y la Asociación Española de Médicos de Equipos de Fútbol (AEMEF) sellaron en agosto de 2024 un nuevo protocolo de comunicación ante emergencias en los estadios de fútbol profesional, especialmente las que afectan al público, y su impacto en el transcurso de los partidos. A partir de la temporada 2024-2025, se creó la figura del enlace de terreno de juego, perteneciente a las fuerzas y cuerpos de seguridad. Está a pie de campo, en contacto permanente con la UCO (Unidad de Control Organizativo) y con el equipo arbitral, para garantizar el flujo efectivo de información ante cualquier emergencia médica en la grada.
También se acordó reforzar el dispositivo sanitario presente en los estadios, incluyendo la figura de los médicos de grada, cuya responsabilidad es la primera atención médica a los espectadores indispuestos. Además, se estableció un nuevo protocolo de comunicación ante emergencias en el estadio que incluye también la emisión de mensajes por megafonía y por videomarcador para el conocimiento de los espectadores, como sucedió este miércoles en el Camp Nou.
La actuación del Barça y del SEM
De hecho, fuentes del SEM explican a el ARA que el Barça dispone de servicios sanitarios propios para asistir incidentes y pacientes dentro del Camp Nou. Esto explica por qué no se activó el SEM, como pasaría en cualquier otra situación. Según determina el protocolo entre emergencias y el Barça, el SEM solo envía sus ambulancias y sus efectivos al recinto si son los mismos profesionales del club los que lo requieren, normalmente porque detectan que el caso "es grave", es decir, que hay un riesgo vital urgente para el afectado y se necesitan actuaciones más especializadas antes de llegar a un centro hospitalario.
Ahora bien, el mismo protocolo fija que, al mismo tiempo que se está atendiendo al paciente, los profesionales del club deben contactar con el SEM, que inmediatamente debe avisar a la Central de Coordinación Sanitaria para que le ofrezcan asistencia no presencial. Inicialmente, se determina cuál es el centro sanitario más adecuado para trasladar al paciente considerando diversas variables, como la patología (por ejemplo, un infarto), o si es necesario trasladarlo a un centro de referencia en una especialidad determinada.
Otro factor clave es el flujo de pacientes que llegan en ese momento a la red de hospitales para evitar la saturación de los servicios. Si se sabe que el centro más cercano ya está atendiendo un caso complejo, el SEM puede decidir derivarlo a otro centro con servicios más disponibles, como las salas de operaciones o las unidades de soporte vital. Esto es precisamente lo que ocurrió en este caso, y el motivo por el cual se trasladó al aficionado azulgrana a Bellvitge, a unos 6 kilómetros de distancia, pero con servicios de cardiología avanzada, UCI cardiológica y urgencias 24 horas. Una vez el SEM decide a dónde se traslada al afectado, inmediatamente la central prealerta al centro sanitario de esta llegada.