Fútbol

Los secretos de los reflejos felinos de Joan Garcia

Así es la rutina de entrenamiento del guardameta del Barça, que opta a ganar el premio Zamora a portero menos goleado de la Liga

28/04/2026

Barcelona¿Qué hacía Joan Garcia sujetando con una mano una cuerda de Brock que iba desde su nariz, al centro de su mirada, hasta uno de los miembros del cuerpo técnico del Barça mientras este le lanzaba pelotas de tenis? El ejercicio, grabado en vídeo por los medios de comunicación del club y que se viralizó en la previa de la vuelta de los cuartos de la Champions en el Metropolitano, puede ser sorprendente para los aficionados, pero se trata de una práctica cada vez más habitual en la preparación de los porteros de alto rendimiento. Este tipo de ejercicios forman parte del entrenamiento neurovisual y se han convertido –en el Barça ya hace varias temporadas que se practican– en una parte esencial de la rutina de los porteros.

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En la entidad azulgrana, la preparación de los porteros del primer equipo cuenta, a grandes rasgos, con tres fases clave. Antes de cada entrenamiento hay un trabajo previo de gimnasio y de fisioterapia. En este apartado, se trabaja individualmente con Joan Garcia, Wojciech Szczęsny y Diego Kochen, del filial pero un habitual en la dinámica de la plantilla de Hansi Flick. Los ejercicios, de preparación y también de prevención, están diseñados para cada uno de forma específica y atendiendo a su historial médico y físico. La parte fundamentada en el entrenamiento visual se trabaja, según las fuentes consultadas por el ARA, para mejorar la focalización y también para reforzar la visión periférica, elementos clave para preparar el sistema nervioso para responder a los estímulos, como puede ser, por ejemplo, un remate muy próximo a un portero o un tiro que cambia en el último momento de trayectoria porque es desviado por un rebote.

Hay diversos ejercicios diseñados para optimizar la percepción, la atención y la velocidad de reacción. Incluyen tareas de seguimiento de objetos múltiples para mejorar la atención dividida, situaciones con estímulos imprevistos que obligan a tomar decisiones en fracciones de segundo y ejercicios de refocalización entre distancias cortas y largas para adaptarse rápidamente a la acción del juego. También se trabaja la visión periférica para detectar movimientos laterales sin perder de vista el balón, así como el equilibrio entre ojos para ganar precisión en intervenciones complejas. Este tipo de entrenamiento también ayuda a mejorar la capacidad de anticipación a partir de la lectura corporal de los rivales. Se hacen ejercicios también que implican diversos colores para acelerar el procesamiento visual y se practican movimientos oculares rápidos para agilizar los cambios de foco. Incluso, se hacen ejercicios de malabares. El objetivo: responder con más eficacia en situaciones de alta exigencia y reducir al mínimo el tiempo de respuesta en cada intervención.

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En esta parte del entrenamiento, antes de saltar al césped a hacer trabajo de campo, también se hacen trabajos de prevención física y de fuerza. La fortaleza muscular, así como la agilidad, también marcan la diferencia en las paradas: no es lo mismo rozar un balón con los dedos que llegar a él con la palma de la mano. Unos pocos centímetros son decisivos. Una vez los porteros han hecho este trabajo previo, siguen ejercitando la fuerza y hacen trabajo de portería específico ya en el césped, mientras el grueso de jugadores de campo hacen su parte. También durante las sesiones hay momentos en que porteros y jugadores de campo trabajan juntos, reproduciendo, por ejemplo, situaciones de partido o lanzamientos a portería, centros, etc. Cuando se acaba el entrenamiento colectivo, los porteros del Barça tienen una última parte de trabajo en la que hacen refuerzo estructural. La preparación de los porteros corre a cargo de José Ramón de la Fuente y de Andrés Martín.

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Joan Garcia podría hacer volver el Zamora al Barça

Joan Garcia llegó al Barça procedente del Espanyol –donde hacía también ejercicios neurovisuales– después de haber sido el portero revelación de la temporada pasada en Primera. Este año, tiene opciones de ganar el trofeo Zamora, que se otorga al portero menos goleado de la competición. El sábado, contra el Getafe, sumó una nueva portería a cero, la segunda consecutiva en Liga. El jugador de Sallent acumula 14 partidos en Primera esta temporada sin recibir ningún gol, y ha encajado 19 en 27 partidos, lo que supone un coeficiente de 0,7 dianas encajadas por partido. Si Joan no aparece todavía en la clasificación del premio que otorga el diario Marca es porque, según sus normas, se deben haber jugado como mínimo 28 partidos y disputando al menos 60 minutos.

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Si no encaja una severa goleada contra Osasuna, Joan Garcia –que estuvo lesionado durante seis jornadas al inicio de la competición– superará a Thibaut Courtois. El guardián de la portería del Real Madrid había encajado 24 goles en 28 enfrentamientos (0,86) antes de lesionarse. Si Joan acaba ganando el Zamora, será el segundo portero azulgrana en conseguirlo en la última década. Solamente Marc-André ter Stegen lo ganó la temporada 2022-23, con un espectacular coeficiente de 0,49 goles encajados por partido.