Fútbol

"Hemos descubierto que existir es más importante que ganar"

Lleida atraviesa su peor momento futbolístico

Act. hace 26 min

BarcelonaCon más de 450.000 habitantes, Lérida no tendrá ningún equipo de fútbol jugando en las primeras cuatro categorías del fútbol la próxima temporada. Poblaciones más pequeñas disfrutan de fútbol profesional y Lérida, no. El Atlético Lérida, el club de reciente creación que no acaba de seducir a los aficionados, difícilmente evitará el descenso a Tercera RFEF. A falta de cuatro jornadas, está a ocho puntos de la zona de descenso. Y el Lérida CF, el equipo que defiende la larga tradición de fútbol de la antigua Unión Deportiva Lérida, es precisamente colista en Tercera RFEF. Seguramente, también bajará. En una ciudad donde el baloncesto funciona, el fútbol sufre. Pero en las gradas de los campos de Tercera RFEF, en el momento más oscuro, muchos aficionados han descubierto muchas cosas. Han encontrado belleza, a pesar del dolor.

Este viernes el palco del Camp d'Esports se llenará a rebosar de cerca de 200 personas que ya han confirmado la presencia en la presentación del libro 'Banderas azules' (Pagès Editors) del periodista Juanjo Lecumberri. El acto estará conducido por el periodista Oriol Jové, autor del prólogo, y constará de una conversación del autor con el historiador Ramon Usall, encargado del epílogo; Óscar Sarramia, ilustrador de la portada, y Marc Torres, representante del club. Todos los beneficios que obtenga el libro, por cierto, el autor los donará al club, ya que el Lérida CF vive un momento económico complicado. "Mucha gente ha entendido que lo importante en el fútbol es existir, más que ganar. Hay que existir y tener identidad. Y después ver cómo podemos construir. Si bajamos todavía más, pero garantizamos el futuro de la entidad, no estaremos tristes. Será un nuevo inicio si conseguimos sanear la economía", explica el periodista.

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Las últimas décadas, las deudas han ahogado al Lleida, y han provocado quiebras económicas, una refundación, cambios de nombres y vaivenes de propietarios. El equipo que ahora hace treinta años llegó a Primera, ahora vive lejos del fútbol profesional después de años de crisis que aún ponen en peligro la supervivencia de la entidad. El verano del 2025 pareció que el equipo desaparecería justo cuando unos empresarios potenciaron el proyecto del Atlètic Lleida, con la ayuda del Ayuntamiento, pero sin apoyo social. Con las gradas vacías, el Atlètic Lleida bajará. Y el Lleida CF, con más gente, también. La idea de fusionar las dos entidades, sin embargo, seduce a poca gente. "Ni hablar", dice Lecumberri.

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"La clave es que llegue un nuevo propietario y poder pagar las deudas. La gente está nerviosa porque no llega este nuevo comprador", explica Lecumberri. La idea del libro, de hecho, nace cuando el equipo va hacia el infierno en 2025. "Esta temporada el Lleida se ve obligado a jugar en Tercera RFEF. Un equipo que no hace tanto luchaba por estar en Segunda, debutaba en la primera jornada en el campo del Can Vidalet. Se trata de un equipo de Esplugues que hace muy bien las cosas, pero para la gente del Lleida, pasar de jugar en campos grandes a hacerlo aquí fue duro. Pero la grada se llenó de gente con las banderas y bufandas azules. Y pensé que había que hacer algo", dice. Cuando un equipo lo pasa peor, es cuando se ve si la afición es fiel. Y el Lleida tiene unos aficionados que no se rinden nunca y han seguido acompañando al equipo a pesar de los malos resultados, ya que la entidad funciona con socios haciendo de voluntarios y no se ha podido fichar buenos jugadores. El Lleida lucha por sobrevivir.

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Lecumberri explica lo difícil que ha sido seguir al Lleida estos años con 22 capítulos, uniendo la historia del club con su vida, para "tener una fotografía más grande de lo que supone el Lleida para la gente". Durante este año se ha entrevistado con trabajadores, seguidores y gente del mundo del fútbol para poder trazar un camino que una los recuerdos con el presente. Para explicar cómo cambia la vida de las personas, con los cambios, alegrías y decepciones, tanto dentro del fútbol como fuera. Porque la gente que ama un club, siempre lo tiene presente aunque alrededor pasen otras cosas. "Cuando se vivió el 15 M por ejemplo, tengo claro que fue el último partido de la Unión Deportiva Lleida con este nombre, en el campo de L'Hospitalet", explica el periodista, ahora residente en Barcelona por trabajo.

Seguir al Lleida en Australia

De hecho, como mucha gente de Lérida, Lecumberri se ha buscado la vida lejos de su ciudad. "Durante muchos años no he vivido en Lérida, pero el club siempre ha sido un vínculo con mis raíces", dice un hombre que con ese apellido estaba predestinado a ser aficionado del Lérida. "No es un apellido muy común en Lérida, así que todo el mundo sabe enseguida quién era mi padre", dice en referencia a Juan José Lecumberri, jugador navarro formado en Osasuna que a inicios de los años 80 fichó por el Lérida. Y se quedó tanto, que "es el tercer jugador con más partidos en la historia del club, superado solo por Rubio y Palau". "La gente recuerda su época con estima, con Jordi Gonzalvo en el banquillo, el actual himno... Mi padre conoció a mi madre, que es de Lérida, y se quedó. Ahora hace de profesor y sigue yendo al campo siempre. Siempre hemos ido al campo, a gol norte", dice el hijo.

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"Reivindico este ritual compartido que es ir al campo, para mantenerlo vivo. Yo estudié en 2007 en Madrid y allí lo tenía mejor para ir a ver a Osasuna, el equipo que también seguimos por tradición familiar, como el Lérida. Volví a casa y trabajé en la SER justo el año con Idiakez en el banquillo, cuando nos quedamos a un paso de subir a Segunda, al perder en los penaltis contra el filial del Sevilla. Pero después me fui a vivir a Australia, donde hice de entrenador de fútbol. Y seguir el club era una forma de sentirme en casa", dice un periodista que tiene como primer recuerdo familiar cuando hacía sonar una y otra vez un vinilo con el himno del club en casa de los abuelos. "Intento dar voz a una generación, a una forma de hacer en la que quizás aficionados de otros clubes catalanes se pueden sentir reflejados", asegura el autor, quien cree que aficionados de otros clubes catalanes "sufridores" también pueden disfrutar del libro, ya que en el fondo habla de ideas universales como el sentimiento de formar parte de una comunidad.