El pequeño pueblo de los milagros donde jugaron los mejores jugadores de fútbol del momento
En 1975 los mejores jugadores de la liga española jugaron un partido en Sarral, un pueblo de la Conca de Barberà
BarcelonaEl 25 de julio de 1975 Ladislao Kubala salió a un campo de fútbol al frente de un montón de jugadores de fútbol. No eran futbolistas desconocidos, aquellos hombres. Eran los mejores del momento de la liga española, muchos de ellos destinados a jugar unos años después el Mundial de fútbol de Argentina a las órdenes de Ladislao, entonces seleccionador estatal. Aquel no era un partido como los otros. Para empezar, el campo donde jugarían un partido aquellos astros era de arena. El público también era diferente. Nada de lujo y nada de gradas gigantes. Era toda la gente de Sarral, un pueblo de la Conca de Barberà de menos de dos mil habitantes rodeado de campos con viñedos y olivos.
“En Sarral vimos cosas increíbles, como si fuera un milagro”, dice Albert Esteller, vecino del pueblo que se encarga de recuperar esta sorprendente historia. ¿Cómo pudieron acabar en un campo de tierra los jugadores que brillaban en el Barça, el Athletic o el Valencia? La clave era un hombre de quien todavía no se saben todos los detalles. “Había un vecino del pueblo, que se llamaba Antón Miró Ricard, que tenía relación con Kubala. Eran amigos íntimos. Miró era un hijo de payés que fue a Barcelona a hacer fortuna como tanta gente hacía. Y la hizo. Tenía buena relación con directivos del Barça y conoció a Kubala, así que el exjugador empezó a pasar días en Sarral, donde Miró le cedía un piso de una promoción que él mismo había hecho. Los niños de la época bajaban al campo de fútbol y se encontraban a Kubala solo entrenándose, corriendo con el perro. Y el húngaro les explicaba cómo golpear la pelota”, explica. En Sarral, Kubala se sentía bien. Tanto, que se hizo organizar un homenaje en 1975.
Esteller redescubrió la historia casi por casualidad. “Yo buscaba información sobre los Quintos de Sarral, que es una fiesta icónica. Y fui a casa de Manel Moles, un hombre que había sido secretario en el Ayuntamiento y tenía mucha información. Y allí encontré documentos que hablaban de partidos de fútbol de hace 100 años. La primera idea era esa, hacer un proyecto sobre los 100 años de fútbol en Sarral. Y me salieron las imágenes de un partido de la selección española de la época, con sus jugadores titulares como Rexach, en el pueblo. Es un caso único, ver una selección jugando en un pueblo tan pequeñito”, explica. Y preguntando y rebuscando, vio que no fue solo aquel partido con Kubala al frente. Durante casi 15 años, por el pueblo pasaron un montón de personalidades del fútbol y el deporte catalán.
“En 1969 vino Salvador Sadurní y después Eladio, un jugador del Barça muy importante. También vinieron directivos del club. Y la selección catalana de la época, los veteranos del Barça, la selección estatal de hockey sobre patines... todo el mundo pasaba por Sarral. Venía el presidente de la Federación Catalana de Fútbol, Pablo Porta, antes de que fuera elegido presidente de la española”, dice un hombre que se ha empeñado en intentar organizar nuevos eventos deportivos para recordar aquella época, pero de una manera diferente. Ahora quiere que Sarral pueda ver partidos con buenos equipos para dar a conocer la enfermedad de Huntington, que ha padecido su madre, una enfermedad minoritaria. "Es una enfermedad minoritaria. Podríamos explicarla diciendo que es una suma de tres enfermedades más: el Parkinson, el Alzheimer y la ELA. Tiene una esperanza de vida de 10 a 15 años a partir del diagnóstico", dice. Para buscar fondos y concienciar, en las redes ha hecho ruido este mayo, mes dedicado a esta enfermedad. "Si trajimos a los mejores jugadores entonces, hay que aspirar a hacerlo de nuevo. Yo busco gente que me ayude para hacerla grande y ayudar por una buena causa", dice.
De aquellos partidos jugados hace medio siglo, el más sorprendente fue el del 25 de julio de 1975. El franquismo agonizaba, entonces. Y en el pueblo corrió el rumor de que Kubala “quería jugar un partido más, aunque hacía años que se había retirado”, explica Esteller. La complicidad de Miró y el exjugador creó la idea de llevar a Sarral la selección de aquellos tiempos. “Vinieron jugadores como Iribar, Quini, Migueli, Rexach, Asensi y quien sería presidente de la Federación años más tarde, Miguel Ángel Villar”, recuerda Esteller. Solo faltaron los jugadores del Real Madrid, ya que su entonces presidente, Santiago Bernabéu, estaba convencido de que el partido no se haría y no les dio permiso. “Acabó disculpándose personalmente con Kubala con un telegrama, cuando vio que el partido sí que se jugaba y acudían los jugadores de los otros equipos”, dice Esteller. Naturalmente, aquel día gente de muchos pueblos de la zona se reunieron para ver en acción a los futbolistas, que se enfrentaron entre ellos sin los uniformes oficiales. De hecho, jugaron 10 contra 10, con unas camisetas verdes y amarillas, jugando 30 minutos por parte. Fue un partido diferente para recordar a Kubala. "La gente que lo vivió recuerda muchas anécdotas. Fue un día especial para la gente, que pudo conocer a sus ídolos. Es la fuerza del fútbol. Sería bonito repetirlo", concluye Esteller.