El Lleida CF cierra un acuerdo con un inversor que garantiza el futuro del club
El equipo corría el riesgo de desaparecer después de años de mala gestión
BarcelonaEl Lleida CF ha informado que ha cerrado un acuerdo con un inversor que "garantiza la continuidad, la estabilidad y el crecimiento futuro del club". El club, que acaba de descender a Tercera RFEF después de años en los que lucha por no desaparecer, ha celebrado que "se trata de un paso decisivo que abre una nueva etapa llena de ilusión y ambición para toda la familia azul, y que debe permitir dar cumplimiento al plan de viabilidad en el marco del procedimiento concursal en el que se encuentra inmerso el club".
En los próximos días, coincidiendo con el balance de la presente temporada, el club convocará una rueda de prensa donde se ampliará esta información. El anuncio llega justo al final de una temporada extraña, ya que por primera vez el Lleida no ha sido el mejor club de la ciudad. El nacimiento del Atlético Lleida hace unos años ha provocado que sea este club, con apoyo de empresarios locales pero sin masa social, el que haya jugado en la Segunda RFEF, aunque haya descendido. El Lleida CF, el equipo que defiende la larga tradición de fútbol de la antigua Unión Deportiva Lleida, también ha descendido, pero ahora garantiza su futuro con este acuerdo.
Los últimos 15 años han sido complicados para el fútbol de Lleida. En 2011 la histórica Unión Deportiva Lleida desapareció ahogada por las deudas y en su lugar nacía el Lleida Esportiu, heredero de aquella tradición pero con una corta vida muy movida. Con los hermanos Albert y Jordi Esteve en el palco, este club casi sube a Segunda, sin suerte. Su gestión provocó varios problemas, como denuncias de jugadores por impagos y deudas con Hacienda y la Seguridad Social. Todo ello parecía encaminado a una nueva quiebra económica del club. Y generaba problemas con el Ayuntamiento, que llegó a valorar echar al Lleida del Camp d'Esports, de propiedad municipal.
En 2022 los Esteve vendieron el club al exjugador Luis Pereira, un empresario gallego reconvertido en hombre de negocios en Suiza que intentó mejorar la situación, sin mucha suerte. De hecho, algunas personas ya habían decidido que había que apostar por otra vida y fundaron el Atlètic Lleida. Este Club Esportiu Atlètic Lleida deriva del Atlètic Segre, un club formativo local, y también del club de Almacelles, el EFAC. Las dos entidades se unieron en 2019, con gente del fútbol de la zona detrás como Siscu Pujol, el hombre que en su momento había llegado a ganar la subasta de los derechos deportivos de la UE Lleida y que llegó a ser el primer presidente de la nueva entidad antes de partir peras con los Esteve, entonces sus socios. El resultado era un conglomerado de empresarios preparados para presentar a la ciudad un nuevo club que nunca ha conectado con la masa social, que ha preferido seguir sufriendo con el Lleida de toda la vida. La rivalidad entre los dos clubes ha provocado peleas, debates e intercambio de reproches, con el Ayuntamiento acusado de dar apoyo al Atlètic Lleida por parte de muchos aficionados de un Lleida que ha estado a punto de desaparecer estos últimos meses, cuando aficionados locales han mantenido vivo el club hasta encontrarle un comprador. Finalmente, el comprador ha aparecido.