El madridista de mal recuerdo que amenaza al Barça de Flick

El catalán Mariano Díaz ha recuperado protagonismo con Quique Sánchez Flores, técnico del Alavés, próximo rival de los azulgranas

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Mariano Díaz juega el partido de fútbol entre el Rayo Vallecano y el Deportivo Alavés en el estadio de Butarque.
Jan Pérez Tena
30/10/2026 - 14:00 h

BarcelonaMariano Díaz (Premià de Mar, 33 años) ha vuelto a encontrar su lugar en el fútbol de élite. Después de años marcados por las lesiones, la falta de minutos y una trayectoria marcada por la irregularidad, el delantero del Alavés ha recuperado el protagonismo en Vitoria. El club estaba abierto a una posible salida en verano, pero Mariano no quiso marcharse. Unos meses después, el internacional por la República Dominicana acumula tres goles y cuatro asistencias en este inicio de campeonato.

"Fundamentalmente, es una cuestión de mentalidad", explica Raúl Pando a l'ARA, periodista de Radio Euskadi que sigue la actualidad del Alavés. Según él, el entrenador Quique Sánchez Flores ha sido quien ha convencido al delantero de que puede ser importante: "Tiene una calidad indiscutible, pero debe estar mentalmente preparado, integrado en la dinámica del grupo y predispuesto a ayudar al equipo". El cambio contrasta con la temporada pasada, cuando Mariano casi no contó para Eduardo Coudet y acabó quedando apartado de la dinámica del equipo.

Este verano el club no habría visto con malos ojos una salida si hubiera llegado una oferta económica importante, pero tampoco era una prioridad desprenderse de él. Quique, que ya le conocía de su etapa en el Sevilla y en el fútbol base del Madrid, apostó por recuperarlo. "Ha conseguido volver a ponerlo en la dinámica del grupo", resume Pando.

La evolución de Mariano

Manolo Romero, que trabajó casi dos décadas como ojeador del Real Madrid en Cataluña, fue una de las figuras clave en la llegada de Mariano al club blanco con tan solo 18 años. Lo descubrió cuando jugaba en el Badalona, después de que el Espanyol le hubiera descartado por la altura. Reconoce a l'ARA que había ido a ver a otro futbolista, pero Mariano le convenció por su perfil de delantero: "Era muy agresivo, iba muy bien de cabeza y tenía mucho instinto goleador. Quizás no era tan bueno técnicamente como otros, pero tenía unas características que no encontrábamos en Valdebebas".

Mariano destacaría años más tarde en el filial con Zinedine Zidane y llegaría al primer equipo. Después de una gran temporada cedido en el Olympique de Lyon, el Madrid le repescó en 2018 y le dio el dorsal 7 de Cristiano Ronaldo, que se había marchado al Juventus. Pero su segunda etapa quedó eclipsada por la falta de minutos. "Era muy madridista y le costó mucho marcharse. Siempre pensaba que, si salía cedido y hacía una buena temporada, podría volver", recuerda Romero, que le aconsejaba aprovechar las pocas ocasiones que tenía. Su gol en el clásico de marzo de 2020, que sentenció la Liga, fue uno de los momentos más destacados de aquella etapa, pero no tuvo continuidad.

Romero considera que las lesiones musculares han sido uno de sus principales obstáculos. Ahora bien, también ve en él una evolución futbolística: "Ha mejorado mucho en la lectura y el entendimiento del juego. Ahora sabe temporizar y hacer más cosas que antes no hacía". También destaca su mejora física y su compromiso en la presión del equipo, pero no cree que haya vuelto a su mejor momento, aunque mantiene las cualidades para ser determinante. "Si está bien físicamente y recupera la confianza, es un delantero que puede crear muchos problemas", advierte.

Un revulsivo con cuentas pendientes en el Camp Nou

En el Alavés, Mariano ha encontrado un papel que le permite aprovechar sus virtudes sin tener que cargar con toda la responsabilidad ofensiva. Compite con Lucas Boyé y Toni Martínez, dos delanteros que también pueden tener protagonismo, y hasta ahora ha resultado especialmente útil desde el banquillo. "Aporta más de revulsivo que de titular", opina Pando. Su buen momento de forma también se ha trasladado a la selección dominicana, con la que ha vuelto a marcar después de años alejado de los compromisos internacionales.

El reto inmediato, sin embargo, será colectivo. El Alavés llega al Camp Nou después de seis jornadas sin ganar, una racha que, según el periodista de Radio Euskadi, refleja una bajada del nivel general del equipo: "Se están cometiendo errores en las dos áreas y se ha perdido parte de la eficacia ofensiva que tenían al comienzo de temporada". El duelo también tendrá un componente especial para el delantero catalán, formado en el Espanyol y madridista declarado. Este fin de semana volverá a enfrentarse a los azulgranas en un momento en el que ha recuperado parte del fútbol que había quedado escondido durante los últimos años.

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