Messi es eterno: hace tres goles y ya es el máximo goleador de la historia de los Mundiales
Con 38 años, debuta en este Mundial con una actuación estelar ante Argelia (3-0)
BarcelonaTres gritos de madrugada despertaron a muchos vecinos en Cataluña. Eran argentinos que viven aquí o catalanes que añoran a Messi. El exjugador del Barça debutó la madrugada del miércoles en Kansas City en su sexto Mundial. Lo hacía justo el día que se cumplían 20 años exactos de su primer partido en una Copa del Mundo, un lejano 2006 en Alemania. Messi entraba en el terreno de juego defendiendo la corona conseguida hace cuatro años en Qatar, cuando por fin fue campeón. Los argentinos se enfrentaban a Argelia en un test que debía permitir entender su nivel de juego, después de jugar pocos amistosos de nivel los últimos meses. Y superaron el test con nota gracias a tres goles de su capitán. Había gente que decía que no debía ser titular porque ya es veterano. Otros decían que vive permanentemente de vacaciones en Miami. En realidad, Messi es eterno y marcó los tres goles de la albiceleste. Y aún hizo un cuarto gol que no subió al marcador. También cometió un error cuando pisó a una rival muy fuerte, jugando con fuego. Los argelinos pidieron tarjeta roja, pero el árbitro no lo expulsó.
Fue un susto dentro de un partido donde Messi hizo, básicamente, lo que quería. Como ha hecho durante más de 20 años de carrera. Este era su primer hat trick en un Mundial. Tres goles que le permitían empatar con el alemán Miroslav Klose como máximo goleador de los Mundiales, con 16 dianas. Y todo, pocas horas después de ver cómo Kylian Mbappé hacía dos goles contra Senegal y presentaba candidatura a ser el máximo goleador de la Copa del Mundo de todos los tiempos. Messi respondió de inmediato, competitivo como es, como cuando lo hacía contra Cristiano Ronaldo hace años cuando el portugués estaba en el Real Madrid.
El primer gol lo hizo controlando el balón entre líneas en el minuto 17. El Messi de siempre: es el más famoso, pero sorprendentemente siempre consigue estar solo. Los defensas se despistan un segundo y ya es demasiado tarde. Su disparo superó a Luca Zidane, hijo de la leyenda del Real Madrid, que juega con la selección de la tierra de sus abuelos, Argelia. Cuando Messi debutó en un Mundial en 2006, Zinedine Zidane jugaba. Ahora le hace goles a su hijo. Fue un buen inicio de los argentinos, ya que Lautaro Martínez ya había avisado antes de las intenciones de Argentina con un cabezazo que Zidane salvó. Con Enzo Fernández y Alexis Mac Allister en el centro del campo, el equipo entrenado por Lionel Scaloni fue creciendo.
El segundo gol llegó ya en la segunda parte, cuando Mac Allister disparó desde fuera del área, Zidane falló dejando el balón muerto y Messi lo aprovechó para sentenciar la victoria del actual campeón del mundo. El tercero lo marcó a los 76 minutos al aprovechar una habilitación de Nicolás González y hacer uno de esos disparos desde la frontal que tantas veces hizo vestido de azulgrana. Lionel Scaloni, consciente de lo que estaba pasando, decidió sustituirlo pocos minutos antes del final para que los miles de presentes en Kansas City pudieran rendirse a sus pies. Argentinos y norteamericanos. Y algunos argelinos. Y aficionados neutrales. Y todos aquellos que no han dormido en Cataluña. Scaloni parecía emocionado cuando abrazó a Messi, ya que sabía que era un partido especial pues el futbolista venía de pasar unos días complicados. “Me he emocionado por una cuestión totalmente ajena al fútbol. He pasado unos días difíciles, complicados. Quiero dar las gracias a toda la delegación, a mis compañeros, porque como siempre me han ayudado”, dijo.
El argentino también explicó que estos días mira un documental sobre Rafa Nadal: “Estamos mirando la serie y somos muy parecidos, me identifico mucho. Siempre quiero dar el máximo y me quiero sentir bien, disfruto de esta manera”. Busca inspirarse en otro deportista que alargó su carrera muchos años. “No me imaginaba esto ni nada de lo que me ha tocado vivir. Todo lo que estoy viviendo es increíble. He tenido la suerte de vivir más de lo que podría haber soñado individualmente y en grupo. Hoy estoy disfrutando de un grupo bonito” explicaba un Messi más hablador que otras veces.
Unas cifras espectaculares
Cuando hace ocho años la Francia de un joven Mbappé lo eliminó en el Mundial de Rusia, muchos pensaron que con 31 años, ya no ganaría nunca un Mundial. Pero Messi lo haría en 2022 en Qatar y aún tiene cuerda en esta edición jugando en el país donde vive hace unos años, en el Inter Miami, donde no deja de hacer goles con la camiseta de color rosa de este equipo que no para de vender equipaciones con el nombre del argentino a la espalda.
Messi cumplirá 39 años la próxima semana. Y sigue engordando sus estadísticas. El jugador de Rosario ya lleva 913 goles en su carrera, por ejemplo. Quién sabe si llegará a los 1.000. De momento, pudo marcar en un Mundial 20 años después de su estreno el 16 de junio de 2006 contra la selección de Serbia y Montenegro en Alemania. Con su exhibición superó el registro de goles en una fase final de grandes goleadores como los 14 goles del alemán Gerd Müller y los 15 del brasileño Ronaldo Luiz Nazario de Lima.
Después de sus dos goles a Senegal, Mbappé lleva 14, así que el duelo del Mundial de Qatar parece que puede repetirse en las próximas jornadas. Sea como sea, el debut de Messi fue muy alentador. Fue como reencontrar unos años después el gran amor de tu vida y constatar que sigue siendo una persona fascinante. La misma risa medio tímida cuando marca, los mismos movimientos entre líneas, empezar a correr como un poseso cuando hasta hacía poco caminaba. Aquellos chuts secos y directos. El Messi de siempre.