¿Qué papel tendrán las mujeres árbitros en este Mundial?

Tras el desalentador precedente de Qatar, Tori Penso y Katia García están listas para dirigir partidos

Katia García dirigiendo un partido de fútbol.
17/06/2026
3 min

BarcelonaEl arbitraje femenino volverá a tener presencia en un Mundial masculino. La FIFA ha incluido a seis mujeres dentro del grupo de 170 colegiados convocados para el torneo: dos árbitras principales, tres asistentes y una especialista de VAR. La atención se centra especialmente en las dos árbitras principales: la estadounidense Tori Penso y la mexicana Katia García. Ambas proceden de países organizadores y afrontan el reto más exigente de su trayectoria en el fútbol masculino.

Tori Penso, la experiencia del fútbol femenino

Con 39 años, Tori Penso es una de las árbitras con más prestigio del fútbol femenino. Su gran momento llegó en el Mundial femenino de 2023, cuando fue designada para dirigir la final entre España e Inglaterra. En el fútbol masculino, sin embargo, su recorrido es mucho más limitado. Esta temporada solo ha dirigido un partido de la Champions de la Concacaf, entre el Cruz Azul y el Vancouver Whitecaps. Penso también participó en las dos últimas ediciones del Mundial de Clubes. En la edición de 2025 dirigió dos partidos de la fase de grupos –Al-Ain - Juventus y Borussia Dortmund - Ulsan– pero no recibió ninguna designación para las eliminatorias. Ahora bien, para este jueves 18, Penso debutará en el Mundial masculino pitando el partido entre República Checa y Sudáfrica, asistida por las también norteamericanas Brooke Mavo y Kathryn Nesbitt.

Tori Penso dirigiendo un partido de fútbol.

Katia García, la gran apuesta mexicana

La mexicana Katia García es la árbitra más joven de los 52 colegiados principales convocados para el Mundial. Con solo dos años de experiencia en Primera y sin dirigir partidos relevantes en la Liga de su país, representa una de las apuestas más singulares de la FIFA. Su currículum internacional en el fútbol masculino es todavía reducido. Esta temporada solo ha dirigido un partido de la Copa de Campeones de la Concacaf, entre los Pumas de la UNAM y el Cincinnati.

García, graduada en ciencias políticas y administración pública, se ha convertido en una de las caras más visibles del arbitraje mexicano. En 2024 recibió el Premio Nacional del Deporte, uno de los reconocimientos más importantes que concede el gobierno mexicano.

¿Qué protagonismo tendrán?

Más allá del debut de Perso el jueves, la gran incógnita es qué papel reservará la FIFA a las dos árbitras durante el torneo. Los precedentes invitan a la prudencia. Pese a la importancia simbólica de su convocatoria, tanto Penso como García llegan al Mundial con una experiencia muy inferior a la de la mayoría de árbitros masculinos seleccionados. Por este motivo, es poco probable que sean designadas para dirigir eliminatorias avanzadas del torneo. La decisión está en manos de Pierluigi Collina, el máximo responsable del arbitraje de la FIFA. La previsión más realista es que el italiano las designe únicamente en algún partido de la fase de grupos en que participen selecciones menos mediáticas.

El precedente de Qatar

En el Mundial de Qatar, la FIFA anunció a bombo y platillo la convocatoria de tres árbitras principales: la francesa Stéphanie Frappart, la ruandesa Salima Mukansanga y la japonesa Yoshimi Yamashita. Todo apuntaba a un cambio de paradigma y un impulso definitivo para el arbitraje femenino, pero el desarrollo de la competición acabó dejando interrogantes. Jornada tras jornada, ninguna de las tres colegiadas recibía aquella designación histórica que todos esperaban.

Parecía que la FIFA reservaba el debut femenino para la tercera jornada de la fase de grupos, tradicionalmente la más propicia para designar árbitras con menos experiencia en partidos de máxima exigencia. El problema es que el guion previsto se rompió: ninguno de los doce grupos llegó matemáticamente resuelto a la última jornada y no hubo ningún partido realmente intrascendente. La presión mediática aumentaba y la FIFA se encontraba ante una situación incómoda. Finalmente, el organismo optó porque Stéphanie Frappart dirigiera el Costa Rica-Alemania, convirtiéndose en la primera mujer en arbitrar un partido de un Mundial masculino. Lo hizo acompañada en las bandas por la brasileña Neuza Back y la mexicana Karen Díaz, dos asistentes que no formaban parte de su equipo habitual, una circunstancia poco habitual en una competición donde los equipos arbitrales acostumbran a trabajar juntos durante años.

Frappart hizo historia en Qatar, pero aquella designación no tuvo la continuidad que muchos pronosticaban. Desde entonces, su presencia en la élite del fútbol masculino ha sido muy limitada, ya que solo ha pitado un partido de Champions y no fue convocada para la Eurocopa. Yamashita y Mukansanga abandonaron Qatar sin haber dirigido ningún partido. Cuatro años después, su paso por el Mundial sigue pareciendo más una excepción que el inicio de un cambio estructural.

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