Por qué España y Argentina llegaron a la final del Mundial

Qué lleva a un país con una población muy inferior a convertirse en una potencia futbolística?

Donald Trump y Gianni Infantino con el trofeo
Sebastián Marín
30/07/2026 - 13:56 h.
3 min

BarcelonaEl Mundial de fútbol –que ahora el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, plantea vender parcialmente a inversores privados– es un acontecimiento que, a pesar de ir acompañado de millones de cifras y estadísticas, siempre reserva espacio para la imprevisión y la épica. Paraguay y Marruecos fueron dos ejemplos. Después de eliminar a Alemania y a los Países Bajos en dieciseisavos de final, respectivamente, las dos selecciones del Sur Global desafiaron los pronósticos que limitaban sus opciones de llegar hasta el final del torneo.

Su recorrido vuelve a poner sobre la mesa una pregunta recurrente: ¿por qué algunos países se convierten en potencias del fútbol mientras que otros, aparentemente mejor situados, no consiguen dar el salto? China y la India concentran a uno de cada tres habitantes del planeta. Si el talento futbolístico fuera únicamente una cuestión de volumen de población, deberían dominar el fútbol, el baloncesto o cualquier otro deporte. La realidad, sin embargo, desmiente esta intuición. Los ocho países que han levantado una Copa del Mundo –Brasil, Alemania, Italia, Argentina, Francia, Uruguay, Inglaterra y España– representan apenas el 6% de la población mundial.

¿Qué lleva a un país con una población muy inferior a convertirse en una potencia futbolística mientras que gigantes demográficos como la India, China o los Estados Unidos –que, conjuntamente, concentran cerca del 40% de la población mundial– no han conseguido consolidarse entre la élite del fútbol masculino? La población es solo una pieza de un rompecabezas mucho más complejo. La genética, el desarrollo económico, el grado de profesionalización del fútbol o incluso los niveles de corrupción son algunos de los factores que, según los datos recogidos, condicionan las posibilidades de una selección de llegar a las últimas rondas del Mundial.

La genética, un factor que también influye

Entre los diez países más poblados del mundo hay cinco potencias demográficas que nunca han participado en un Mundial o que no han superado la fase de grupos. Solo una de estas diez selecciones se ha proclamado campeona del mundo: Brasil.

La séptima potencia demográfica del planeta registra una altura media masculina de 175,73 centímetros, superior a la media de los diez países más poblados (170,89 centímetros). De hecho, los ocho países que han ganado al menos un Mundial superan esta cifra. En conjunto, presentan una altura media masculina de 176,18 centímetros y ninguno de ellos baja de los 174 centímetros.

Las economías desarrolladas se imponen, con la excepción de Brasil

En términos de desarrollo humano, el patrón también favorece a las selecciones campeonas. Los veinte países más poblados del mundo registran un índice de desarrollo humano (IDH) medio de 0,73, mientras que siete de los ocho campeones del mundo superan el 0,86. El IDH sintetiza indicadores de renta, educación y esperanza de vida y es una de las medidas más utilizadas para comparar el nivel de desarrollo de los países. La excepción es Brasil, con un IDH de 0,786, mucho más cercano a la media de los países más poblados que a la de los otros campeones del mundo.

La diferencia aún es más marcada si se analiza el PIB per cápita. Los veinte países más poblados registran una media de 15.536 dólares anuales por habitante, mientras que la de los países que han sido campeones o subcampeones del Mundial se eleva hasta los 43.818 dólares.

Cuanto más profesionalizado es el fútbol, más opciones de éxito

Los diez países más poblados tienen una media de 1.638 futbolistas profesionales –es decir, jugadores que obtienen la principal fuente de ingresos del fútbol–. Entre los países que han ganado un Mundial, la cifra se más que duplica, hasta una media de 3.495 profesionales. Destacan España, con 8.560 jugadores, y Argentina, con 5.582.

Si se pondera esta cifra por el volumen de población, las diferencias aún son más evidentes. Los diez países más poblados registran una media de 1,39 futbolistas profesionales por cada 100.000 habitantes, mientras que los campeones del mundo llegan a los 7,9. España (17,9) y Uruguay (15,3) encabezan este indicador.

La calidad institucional también marca diferencias

Los indicadores de calidad institucional también muestran una relación con el éxito deportivo. Los países que han sido campeones o subcampeones del mundo obtienen una puntuación media de 61 puntos en el índice de percepción de la corrupción, con valores que llegan a los 80 puntos en el caso de Suecia y a los 77 en el de Alemania.

En cambio, los veinte países más poblados obtienen una puntuación media de 37,25 puntos. En este índice, elaborado por Transparency International, una puntuación de 0 indica una elevada percepción de corrupción, mientras que 100 corresponde a los países con una administración pública percibida como más íntegra.

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