La nueva batalla que sacude el fútbol mundial
Gianni Infantino propone vender la Copa del Mundo y el Mundial de Clubes con la ayuda del presidente de los Estados Unidos
BarcelonaLa FIFA ya hace tiempo que estudia un Mundial con 64 equipos para la edición del 2030, que es la que se disputará en España, Portugal y Marruecos. Es el doble de selecciones que en 2022 y dieciséis más que en la edición más reciente. Más allá de los motivos que pueden llevar a la institución suiza a elevar al máximo el número de participantes –económicos o políticos por las relaciones de poder que se esconden–, el presidente del máximo estamento del fútbol mundial, Gianni Infantino, aseguró que, "a la hora de organizar una Copa del Mundo, es importante hacerlo para todo el mundo –no solo para Europa y América del Sur–, sino realmente para todo el planeta". A su parecer, este es el motivo por el cual propone una ampliación sin precedentes, porque, "si no das a los países más pequeños la oportunidad de participar, perderán el incentivo para seguir mejorando", asegura.
Para seguir haciendo más grande el pastel, Infantino no solo tiene en mente ampliar la Copa del Mundo, sino que tal como ha avanzado el rotativo británico The Times, sus intenciones van más allá. El presidente de la FIFA plantea vender participaciones para transformar el Mundial y el Mundial de Clubes en una especie de sociedades anónimas. Esto supondría que el capital se pasaría a repartir entre inversores privados y las mismas 211 federaciones que conforman la FIFA y que, a priori, deberían ser libres de escoger cómo gestionan el dinero.
La propuesta de Infantino es que una nueva entidad llamada FIFA Forward Enterprises (FFE) asuma todas las operaciones comerciales, mientras que la FIFA continuará siendo el órgano rector mundial del fútbol y conservará una participación mayoritaria en la FFE. Para que esto salga adelante, debe estar sujeto a la aprobación de la mayoría de las asociaciones nacionales y del consejo de la FIFA, formado por 37 miembros. Infantino, ampliando ya el Mundial del pasado verano y prometiendo nuevas ampliaciones, lleva tiempo trabajando en su despacho para garantizarse este apoyo.
Donald Trump también saca tajada
En un comunicado emitido por la FIFA, presionada por las informaciones que iban saliendo, el organismo confirmó que esperaba vender hasta un 21% de la FFE a inversores privados, con el objetivo de obtener 4.200 millones de dólares (unos 3.700 millones de euros), que se distribuirían inmediatamente entre sus asociaciones miembros a través de una nueva línea de financiación llamada FIFA Fast-Forward Programme (FFFP).
El comunicado también confirmaba que el banco internacional JP Morgan ha sido el principal asesor de la FIFA en este proyecto, y que Thrive Eternal, una compañía de inversión a largo plazo creada por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno de Donald Trump, se encargaría de encabezar "el grupo de inversores". De esta manera, el diseño de la privatización parcial del Mundial –tanto masculino como femenino– se ha elaborado en colaboración con personalidades muy próximas a Donald Trump, anfitrión de la última Copa del Mundo. Una muestra más de las buenas relaciones entre Trump e Infantino, que el presidente de los Estados Unidos ya querría que fuera el próximo secretario general de la ONU, según The New York Post.
Reunión de emergencia de la UEFA
Las 55 federaciones que integran la UEFA se reunirán de urgencia esta semana para debatir los planes de la FIFA, según ha informado la BBC este miércoles. Al organismo rector del fútbol europeo no le ha hecho ninguna gracia la intención de la FIFA de ampliar la financiación hasta superar los 10.000 millones de dólares a partir de la privatización de las competiciones a inversores privados.
Si bien el ente presidido por Infantino defiende que, si su iniciativa prospera, se destinarían unos 20 millones de dólares por federación en financiación excepcional e inmediata para proyectos especiales del nuevo programa FIFA Fast-Forward (FFFP), así como 20 millones adicionales a través del programa Forward para el período 2027-2030 (hoy presupuestado en 8 millones de dólares), la UEFA considera que todo ello es una fórmula para vender participaciones del Mundial a entidades privadas. "Se ha traspasado una línea", afirmaron en un comunicado este martes.
Por este motivo, las 55 federaciones que forman la UEFA se reunirán telemáticamente esta semana para abordar la cuestión y decidir qué medidas adoptar ante una iniciativa sobre la cual aseguran que no han sido consultadas. "Esto traspasa una línea que ninguna institución del fútbol debería cruzar jamás. La UEFA se toma este asunto muy seriamente, al igual que cada federación nacional. Y también cualquier otro actor: ligas, clubes, jugadores, aficionados, gobiernos y todo aquel que se preocupe por el futuro de este deporte", señala el organismo rector del fútbol europeo.
"El alma y la gobernanza del fútbol no son activos con los que se pueda comerciar, especialmente cuando no hay ninguna transparencia sobre quién obtiene un beneficio económico. Ninguno de nosotros es propietario del fútbol. No es función de la FIFA venderlo", añade la UEFA en su comunicado. "El alma y la gobernanza del fútbol no son activos con los que se pueda comerciar, especialmente cuando no hay ninguna transparencia sobre quién obtiene un beneficio económico. Ninguno de nosotros es propietario del fútbol. No es función de la FIFA venderlo", añade la UEFA en su comunicado.
El nuevo primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, también ha mostrado su rechazo con una publicación en X: "El fútbol no pertenece a los inversores. Pertenece a la gente que llena las gradas y a quien está en la banda, semana tras semana, haga sol o llueva. La Copa del Mundo no es un producto. Es la competición más grande del deporte mundial, y nunca ha sido de nadie para venderla. Disfrazad el acuerdo como queráis: en el momento que habéis vendido una parte, os habéis vendido".