La trampa de Florentino

La patética rueda de prensa en la que Florentino Pérez anunció que convocaba elecciones acabó con una amenaza. “Me tendrán que echar a tiros”, dijo. Las armas que ha utilizado para que no hubiera comicios no han sido poca cosa y demuestran principalmente hasta qué punto le preocupa Enrique Riquelme. Desde la convocatoria por sorpresa a los cinco días hábiles para reunir el aval supermillonario –de los diez días naturales, cinco eran festivos– hasta la sospechosa negativa del BBVA y el Santander a proporcionar la garantía al candidato. La emboscada ha sido perfectamente calculada, por mucho que la imagen de Florentino se viera perjudicada después de mostrarse repetitivo, obsesivo, incoherente y paranoico con los medios de comunicación.

De momento, Riquelme ya ha conseguido algo en lo que muy pocos creían, teniendo en cuenta no solo la emboscada sino también las condiciones leoninas de los Estatutos que Florentino Pérez modificó, y ha sido capaz de presentar 193,7 millones de euros y un equipo lleno de inversores, diversas personalidades del mundo empresarial y directivos, incluyendo una sola mujer, Rocío Sobrini, que es la directora financiera de la consultora de marketing QDQ. La noticia es que, por primera vez en veinte años, habrá elecciones en el Real Madrid; la sorpresa sería que Florentino las perdiera.

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ni un solo madridista en la lista de De la FuenteAl socio lo que le preocupa es el desastre en que se ha convertido el primer equipo –ni un solo madridista en la lista de De la Fuente–y es consciente de que la opción de Pérez es Mourinho, que no convence a casi nadie por motivos evidentes, así que el candidato ya sabe que tiene dos semanas para jugar la carta del banquillo y hay quien especula que tiene un as bajo la manga y hará deslizar una alternativa. Nada mejor que un ataque por sorpresa para combatir la trampa en que Florentino ha convertido las elecciones, pero está por ver si tiene músculo, además de juventud, dinero y amigos ricos.