Primera División

"El Elche debe sentir que Montilivi está lleno de locos"

Girona se conjura para continuar en Primera: necesita una victoria contra el Elche o perderá la categoría

El mosaico del Jovent Gironí en el último partido jugado en Montilivi
21/05/2026
3 min

GironaHa llegado el momento definitivo para el Girona. Ya no valen medias tintas ni matices: el equipo de Míchel está obligado a ganar al Elche este sábado (21 horas, Teledeporte). Es el único resultado que le vale para continuar en Primera División. No necesita mirar otros partidos, solo necesita una victoria. Un empate o una derrota lo condenará a la Segunda División y salvará a los de Sarabia, que también se la juegan. En caso de una victoria catalana, el Elche tendrá que esperar lo que pase en otros campos para saber si se mantiene en la élite o desciende.

Girona se ha conjurado para defender la categoría con la intención de que el Elche no solo se enfrente a once futbolistas, sino que se las vea con la ciudad al completo. Todos están citados dos horas antes del partido en la explanada de Montilivi para recibir al equipo de Míchel, que se ha atascado y lleva siete partidos sin ganar. “Lanzaremos 500 bengalas y provocaremos que el autobús se detenga para que los jugadores se vean obligados a hacer los últimos metros caminando hacia el estadio. Que se ahoguen, si hace falta, después ya les pondrán oxígeno”, ha explicado David Herrera, la voz del Jovent Gironí, a Montiliving.

El grupo de animación blanquirrojo pide que el público, que el lunes a primera hora ya había agotado las entradas, esté en sus asientos cuando comience el calentamiento, media hora antes del inicio de la final. “Nos lo estamos jugando todo, nos podemos ir a la puta mierda. Montilivi tiene que ser un infierno. No podemos ser momias, en la grada: el Elche tiene que sentir que el campo está lleno de locos a punto de saltar al campo con el deseo de matarlos”. La Comisión Antiviolencia ha declarado el partido de alto riesgo y se incrementará el dispositivo de seguridad con más personal para garantizar que nadie traspase ninguna línea roja.

El Girona tendrá que controlar la sobreexcitación que se vivirá en el estadio y que estos días ya se está palpando por la ciudad, que está poniendo su granito de arena para que sea la noche perfecta. El Ayuntamiento sustituyó la senyera de la Plaça Catalunya por una con el escudo del Girona, y vistió al Tarlà de la Rambla con la camiseta del equipo. “La ciudad está con el Girona, es el partido del año”, tuiteó el alcalde Lluc Salellas. El club, además, ha distribuido doscientos banderines en su tienda oficial, con el propósito de engalanar los balcones y que las calles se tiñan de blanquirrojo. El objetivo de salvar al equipo es común.

Los jugadores también han animado mediante sus redes sociales. “Lo daremos todo por este escudo”, ha prometido Joel Roca. “Es una final y moriremos en el campo”, ha advertido Fran Beltrán. "Que nadie dude que lo daremos todo", ha ratificado Arnau Martínez. "Las finales se juegan con el alma, con el corazón y con nuestra gente", ha transmitido Cristhian Stuani, consolidado como motivo principal para creer de verdad en la permanencia. El uruguayo continúa con problemas físicos, pero, una vez más, y ante la falta de gol general, se vaciará por la causa.

También se han manifestado mitos de la entidad como Eloi Amagat, que vivió unas cuantas noches como la que nos espera. “Es el partido más importante de la historia del club: los gerundenses responderán, ahora también debe hacerlo el equipo”.

Venganza y final de ciclo

El Girona-Elche tiene ingredientes extrafutbolísticos que aún lo hacen más interesante. En la memoria blanquirroja, con ganas de revancha, todavía está grabada la final para acceder a Primera de 2020, en la que Pere Milla frustró el ascenso gerundense con un gol en el minuto 96. En aquel partido, Stuani fue expulsado. El uruguayo, que se quitó la espina en Tenerife dos años más tarde, podría vivir su último partido en Montilivi, porque acaba contrato a final de curso.

No es el único protagonista que puede cerrar una etapa en el Girona: Míchel Sánchez también finaliza su vínculo. El entrenador no solo no se ha mojado respecto a una posible continuidad, sino que constantemente aparece como alternativa a diferentes banquillos europeos; la última, la del Ajax de Ámsterdam.

Prácticamente todo quedará resuelto en las próximas horas. Empezando por el destino del Girona, sea en Primera o en Segunda, y continuando con el futuro de dos de las principales leyendas históricas del club. Tampoco es descartable que se acaben otros ciclos, como el de Quique Cárcel, el director deportivo, con una trayectoria que se eleva a doce años, como principal señalado: en dos temporadas, el equipo ha pasado de la Champions y el presupuesto más alto que ha tenido nunca, a flirtear constantemente con el fracaso.

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