Xavi Hernández vuelve a entrenar por la puerta grande
El extécnico del Barça toma el relevo de Ronald Koeman al frente de la selección de los Países Bajos
BarcelonaLa selección de los Países Bajos ha hecho oficial este miércoles el fichaje de Xavi Hernández como nuevo seleccionador del combinado neerlandés absoluto. El exentrenador del Barça, de 46 años, pone punto final a su período sabático y coge el relevo de Ronald Koeman hasta el Mundial de 2030, que se celebrará en España, Portugal y Marruecos.
Xavi hace poco más de dos años que no dirige ningún equipo, aunque ha recibido el interés de varios clubes. El egarense tenía claro que, si volvía a coger las riendas de un equipo, lo que más le motivaba era dirigir una selección. "El entrenador de club tiene mucho estrés, es difícil gestionar el tema familiar. Sí que me gustaría ponerme a prueba en una selección. Me gustaría tener más tiempo para preparar las cosas, más tiempo para la familia, participar en un Mundial, en una Eurocopa o, ¿por qué no?, en una Copa África...", dijo en una entrevista en marzo a La Vanguardia. A Xavi le motivaba dirigir una selección, "priorizando el proyecto deportivo antes que la faceta económica", resuelven en el ARA desde su entorno.
Según ya publicó este diario, uno de los proyectos que más seducían al técnico era el de la selección de Marruecos. Después de la destitución en marzo de Walid Regragui, el entrenador que llevó al combinado africano a las semifinales del Mundial de Catar de 2022, el nombre de Xavi volvió a entrar en escena. La selección marroquí contactó con Xavi para dar un golpe de efecto tras la destitución de Regragui a raíz de la derrota en la final de la Copa África.
Pero Xavi no quería asumir las riendas del equipo marroquí con tan poco margen de preparación antes del Mundial de 2026. La intención del técnico es iniciar el proyecto desde cero y con una planificación a largo plazo. Es decir, liderando el nuevo ciclo mundialista de 2026 a 2030, cuando, además, el país africano, junto con España y Portugal, acogerá la próxima cita mundialista. Mohamed Ouahbi es el seleccionador de Marruecos tras haber dirigido al combinado sub-20. Este belga de padres marroquíes dirigió a la absoluta en el Mundial, con contrato con la federación del país norteafricano hasta 2030, y la federación marroquí ratificó su confianza. Entonces entró en escena la federación neerlandesa, que después de varias conversaciones ha llegado a un entendimiento con el exentrenador azulgrana.
Ha llovido desde aquel 27 de enero de 2024 en que, tras caer goleado (3-5) contra el Villarreal en Montjuïc, Xavi tocó fondo y anunció en la comparecencia de prensa postpartido que "al final de la temporada" se despediría del banquillo. Aún quedaban giros por vivir, como la noche del sushi en casa de Joan Laporta, una rueda de prensa entre lágrimas del presidente para ratificarlo en el cargo y aún otro golpe de teatro final para hacerlo fuera a final de curso. El exfutbolista y exentrenador azulgrana acabó partiendo peras con Laporta y con su principal asesor, Alejandro Echevarría, que si bien en 2021 fue el principal valedor de su regreso, el técnico también lo considera uno de los artífices de su despido. Básicamente, se sintió traicionado.
Desde entonces el egarense no ha dirigido ningún equipo. Antes de saber que lo echarían, tenía claro que "o continuaba en el Barça" o se tomaría "un año sabático". Al final Xavi, y después de dos temporadas sin entrenar, coge las riendas de los Países Bajos. Aparte del mencionado interés de Marruecos, por el camino también ha recibido el interés de varios clubs. Entre los primeros, cuando se supo que no seguiría en el Barça, tal como avanzó el ARA, estuvieron el Ajax, el Manchester United, el Borussia Dortmund y el Milan.
Xavi, sin embargo, tenía decidido que, tras la exigencia de la experiencia en el Barça –que vivió a flor de piel porque es el club de sus amores–, necesitaba parar y descansar –entre su etapa como jugador y el tiempo como técnico llevaba más de dos décadas sin parar–. Además, no quería marcharse de forma permanente de Barcelona. Este segundo factor es decisivo para entender por dónde pasará su futuro: el técnico no quiere abandonar la capital catalana, donde está centrado en su familia, en la crianza de sus dos hijos. También es donde tiene su entorno más directo. Esta decisión, centrada en el ámbito más personal, ayuda a entender por qué ha preferido el fútbol de selecciones.