¿Cuándo es tu medio cumpleaños?
En la obra A través del espejo de Lewis Carroll, la segunda parte de Alicia en el país de las maravillas, el personaje de Humpty Dumpty le pregunta a Alicia cuántos días tiene el año. Ella responde que 365. Después le pregunta cuántos cumpleaños tiene una persona. Y la protagonista dice que uno. Y Humpty Dumpty concluye triunfalmente que eso permite tener 364 días al año para celebrar los unbirthdays, los no-cumpleaños. Desde una óptica satírica y literaria, la propuesta podría parecer atractiva. Pero es de una lógica absurda porque la gracia radica en celebrar la excepción y no la norma. Años más tarde, a partir de la versión de Disney de Alicia en el país de las maravillas, el personaje del Sombrerero Loco cantaba A very merry unbirthday to you durante la fiesta del té. Era una manera de volvernos a decir que cualquier ocasión es buena para hacer una celebración sin dar mucha importancia al motivo.
Este planteamiento ha vuelto a renacer de una manera más comercial. Hace dos años, el Wall Street Journal advertía de la popularización de hacer fiestas de medio cumpleaños: celebrar los 18 y medio, los 36 y medio, los 49 y medio o lo que apetezca. Se trata de tener el doble de cumpleaños de los que teníamos hasta ahora. A seis meses de haber soplado las velas y a seis meses de volverlo a hacer, alguien se ha inventado que es una buena excusa para dedicarse un medio homenaje. Quizás un poco más modesto que el gran día, pero de una manera lo suficientemente importante como para que no parezca un día cualquiera.
Ahora (dos años después y cuatro medios cumpleaños más tarde), el The Guardian para conmemorar la mitad de la semana laboral. La joroba (Desde una perspectiva sociológica se puede interpretar como una demostración de un cierto vacío en las metas vitales. Los días cualquiera se convierten en una especie de abismo existencial, como si fuera difícil encontrarle un sentido. Por otra parte, esta novedad de añadir una fiesta inaudita al calendario parece condicionada también por la obsesión por exhibir la propia vida y la supuesta felicidad a través de las redes. Si se trata de eso, cualquier excusa es buena: se puede celebrar haber pagado la mitad de la hipoteca, haber devuelto la mitad de un crédito o haber perdido la mitad de los kilos que te has propuesto en una dieta. Toda celebración marca una transición, aunque en el caso del medio aniversario no acaba de quedar claro hacia qué. No es la primera vez que la cultura anglosajona intenta comercializar y poner de moda una celebración tan absurda como la del medio aniversario. Hace años ya bautizó el miércoles como el hump day para conmemorar la mitad de la semana laboral. La joroba (hump) de la semana es para recordarnos que a partir del tercer día todo hace cuesta abajo. Los bares de los barrios de oficinas promueven descuentos del hump day en las copas del miércoles por la tarde.
La mejor manera de combatirlo es recordar que para encontrarnos no debe hacer falta ninguna excusa.