Cine

Realista, en catalán y cada vez más paritario: así es el mejor cine catalán del siglo XXI

Analizamos el panorama que dibujan las 25 películas catalanas más votadas por los 200 expertos convocados por el ARA

13/04/2026

BarcelonaUna lista como la que sale de la encuesta sobre cine catalán a 200 expertos que ha impulsado el ARA no sirve solo para poner o quitar medallas a películas o directores, sino también para estudiar y analizar la fotografía que dejan las votaciones. Si tomamos las 25 películas más votadas como muestra representativa, una primera conclusión es que este canon del cine catalán camina hacia la paridad. Hay nueve películas dirigidas por mujeres en el top 25 de la lista, es decir, un 36%; pero si nos fijamos solo en las películas de esta lista producidas en los últimos quince años, que son los de la gran llegada de las mujeres al cine, el porcentaje de dirección femenina sube al 50%. Vale la pena señalar que entre las cinco películas más votadas solo hay una dirigida por una mujer, y entre las diez más votadas solo tres, pero este desequilibrio en la parte más alta de la lista se ve compensado, en parte, por la significativa primera posición de Estiu 1993, dirigida por Carla Simón.

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También se observa una gran riqueza lingüística entre las 25 películas más votadas. El catalán es la lengua predominante: doce títulos, prácticamente la mitad de la lista, son en versión original catalana. Además, hay dos películas en versión original en francés, una en inglés y diez en versión original castellana; así como algunas con un popurrí de lenguas, como El silencio antes de Bach (castellano, alemán, francés, italiano) o Historias del buen valle, en que se hablan una decena de idiomas. Otro rasgo reseñable es la presencia de siete opera prima: que cerca de un tercio de la lista sean debuts cinematográficos refleja la renovación de voces autorales que se ha producido durante este siglo. De hecho, solo hay ocho directores en el top 25 que hayan debutado antes del 2001: la mayoría han hecho toda la carrera durante el siglo XXI.

La influencia del documental

De la lista se desprende el protagonismo del documental en el cine catalán. Primero, por la presencia en posiciones altas de obras como En construcción y De niños, pero también por la influencia del lenguaje documental en ficciones como My mexican bretzel –construida a partir de un archivo de vídeos familiar– o en películas híbridas entre el documental y la ficción como La leyenda del tiempo, Els dies que vindran, La plaga o Entre dos aguas. El influjo del documental es evidente también en el predominio del naturalismo en las interpretaciones, tanto en películas dramáticas como Estiu 1993, Tres dies amb la família, Alcarràs o Estrany riu como, incluso, en experimentos de terrorrealista como [REC]. Si hemos de caracterizar el cine catalán a partir del top 25, podríamos decir que tiende hacia el realismo y el documental pero que también deja espacio para la experimentación y la búsqueda formal (El silenci abans de Bach, Honor de cavalleria, Pacifiction). Llama la atención la escasa presencia del género fantástico, siendo Cataluña la sede del festival de cine fantástico más importante del sur de Europa y existiendo en nuestro país una tradición significativa de autores y empresas vinculadas al género. Tampoco hay mucha comedia: Sis dies corrents, escenas de [REC] y para de contar. El cine catalán es un asunto serio.

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Por supuesto, una lista como esta puede servir para medir el impacto de los directores que aparecen en ella. En este sentido, vale la pena destacar que hay cinco autores con dos títulos en el top 25: José Luis Guerin, Carla Simón, Mar Coll, Isaki Lacuesta y Neus Ballús. Sin embargo, la figura más ubicua es Albert Serra, que suma cuatro películas entre las 25 más votadas. Que estén cuatro de sus siete películas constata la influencia e importancia que ha cobrado la obra de Albert Serra en el cine catalán contemporáneo; y no es poca cosa, considerando que, para el gran público, es también el cineasta catalán más controvertido y divisivo del siglo XXI.