23.000 toneladas de acero se acumulan en Portbou por el caos ferroviario: "Nos arriesgamos a la paralización de empresas como Seat"
El almacén de mercancías siderúrgicas está lleno y se están realizando traslados en camiones a través de una vía muy estrecha
PortbouUna calle de menos de seis metros de ancho acompaña la ribera de Portbou, que aún desembolsa agua de las últimas lluvias, hasta el único acceso de vehículos al segundo almacén de mercancías ferroviarias más grande del Estado. Son 180.000 metros cuadrados caídos en el olvido junto a la frontera con Francia, pero estos días se vive como nunca la parálisis de infraestructuras en Catalunya tras el accidente en Gelida y el cierre del túnel de Rubí, por el que pasan las mercancías.
23.000 toneladas de acero se acumulan en la gran nave en Portbou del operador logístico ferroviario Railsider, especializado en industria siderúrgica. Y otras 8.000 toneladas están de camino. Esto obligará a guardar las bobinas de acero al aire libre porque ya no cabran a cubierto, en espacios cerrados. Las almacenarán en la llamada playa de día, la zona de vías en la que se aparcan los trenes. En marcha desde 1997, Railsider es el único operador que hoy en día queda en activo en el último pueblo de la Costa Brava, pero en casi tres décadas nunca había vivido una situación similar.
"Debemos cargar camiones y salir por esa mala vía de acceso que tenemos para que nos arriesguemos a la paralización de empresas como Seat o Ford. Aquí nos viene material europeo para la industria automovilística", explica Laura Jamás, responsable de personas y sistemas de gestión de la empresa, mientras los operarios cargan camiones poco a poco, en un proceso inaudito en Rail.
No son las únicas pendientes de la parálisis ferroviaria. "Tenemos alrededor de 4 kilómetros de vías de ancho ibérico en Cervera [Cervera de la Marenda, en el Rosellón] llenos con unos 600 vehículos que están esperando la luz verde para empezar a salir hacia el Estado", detalla Marc Salas, responsable de la empresa Transfesa France, con sede al otro lado de la frontera. Han preparado cuatro trenes con anchura ibérica para viajar en dirección a Catalunya en cuanto se abra el túnel de Rubí, pero admite que lo que más miedo le da es el volumen de coches que se está acumulando en la planta de Martorell.
43 camiones para un tren
La solución temporal que ha encontrado Railsider para cumplir con las entregas es cargar camiones. Pero la logística es casi imposible. Cada tren lleva hasta 1.000 toneladas de acero, y un camión, a lo sumo, 24. Para vaciar el almacén actual se necesitarían más de 958 viajes por carretera. Por decirlo más fácil: "42 camiones equivalen a un tren", detalla Jamás, consciente de la necesidad de reivindicar infraestructuras clave como las fronterizas, que aún han perdido más peso con la apertura de la terminal de mercancías de La Llagosta el pasado diciembre.
Pero una vez cargado el camión, la otra odisea es moverlo por carretera hasta la salida de Portbou. La única vía es la calle de la Ribera, de un solo sentido, que desciende a la gran plataforma de la estación de Adif, controlada por una puerta cargada de yema, y atraviesa por debajo de las vías por un túnel ampliado que cubre parte del campo de fútbol del pueblo y luego otro túnel bajo y decimonónico. Y entonces a los conductores les queda aún serpentear el núcleo de Portbou hasta la AP-7 en Figueres cargados de acero.
Ante crisis como estas, el alcalde de Portbou, Gael Rodríguez, explica que se hace más necesaria que nunca la construcción de una variante que una la carretera que lleva a Llançà con la terminal de Adif. Ya se ha licitado el proyecto y el estudio informativo ya está realizado, y ahora están pendientes de dos informes.
¿Cuál es el futuro de la estación?
Es miércoles de sol sereno y mar en calma. Según el último mensaje de Adif, el jueves o el viernes se debe reabrir el túnel de Rubí. A casi 200 kilómetros del accidente de Gelida, para los responsables de Railsider y Transfesa, así como para el alcalde socialista, el accidente debe servir para poner también en el mapa una infraestructura fronteriza clave. El almacén perdió interés primero con la apertura de la AP-7 en La Jonquera, recibió una nueva estocada con la apertura del tramo ferroviario de alta velocidad y ancho internacional entre Figueres y Perpiñán, y perdió aún más volumen de trabajo con la nueva terminal de mercancías de la Llagosta.
"La terminal de transbordo de contenedores de Portbou quedó paralizada el 15 de diciembre", explica Salas. Nunca señala sus grúas inmóviles. ¿Qué será de la estación? Desde 2024 Renfe realiza los tests del centro de competencias digitales, y el Ayuntamiento trabaja con Ensenyament i Territori para llevar formación profesional de mantenimiento de material rodante. "Al día siguiente de convertirme en alcalde afirmé en distintas entrevistas que Portbou podría volver a vivir de la estación: lo dije el primer día y hoy lo tengo aún más claro que nunca", afirma Rodríguez.