La alta velocidad se lleva los viajeros de los aviones, pero el número de vuelos no baja
Las aerolíneas no suprimen trayectos, pero reducen plazas
BarcelonaLa alta velocidad gana de largo en número de viajeros en los principales corredores del Estado, pero a pesar de todo, el número de aviones que hacen los mismos trayectos no ha disminuido, si bien es cierto que ha bajado el número de plazas que ofrecen las líneas aéreas. Esta es la principal conclusión de un artículo elaborado por investigadores de la Universitat de Barcelona, la Universitat Autònoma de Barcelona y la Universitat Oberta de Catalunya, firmado por Daniel Albalate, director del Observatori d’Anàlisi i Avaluació de Polítiques Públiques de la UB; Albert Gragera, profesor del departament d'Economia Aplicada de la UAB, y Pere Suau, responsable de Sustainability, Management and Transport Research Group (SUMAT), adscrito al Centre de Recerca en Transformació Digital i Governança (UOC-DIGIT), y profesor de los estudios de Economía y Empresa.
El artículo destaca que la liberalización del mercado del tren de alta velocidad en España en el año 2020 hizo posible un aumento de pasajeros respecto a su competidor: el transporte aéreo. Las compañías de aviación respondieron a este aumento de la competencia con una disminución –de entre el 10% y el 16%– de la oferta de asientos, pero mantuvieron la frecuencia de vuelos para no perjudicar la conectividad de los hubs aéreos.
La Unión Europea apoya al tren de alta velocidad en tanto que es una forma más sostenible de transporte. Uno de los pocos países en que se ha aplicado la liberalización del transporte ferroviario es España. En el año 2020 se decidió la liberalización de operadores en los principales corredores: Madrid-Barcelona, Madrid-Valencia, Madrid-Alicante, Madrid-Sevilla y Madrid-Málaga.
El resultado de esta liberalización fue un aumento tanto de la oferta de servicios como de la demanda de los pasajeros. En estos corredores, la frecuencia pasó de 78 a 115 viajes diarios y el número de asientos aumentó un 60% (de cerca de 24 millones en 2019 a unos 37 millones en 2023), indica el artículo. En cuanto a la demanda, aumentó hasta un 45% (de unos veinte millones de pasajeros en 2019 a más de treinta millones en 2023).
Con estos cambios de hábitos de movilidad, la cuota de mercado del tren de alta velocidad aumentó para situarse por encima del 80 % en la mayoría de los corredores respecto a los desplazamientos en avión en los trayectos en los que ambos medios compiten. Las compañías de aviación respondieron a esta competencia con una reducción de asientos y sustituyendo algunos modelos de avión por otros con menor capacidad. La frecuencia de vuelos, sin embargo, se mantuvo.
Alimentar el 'hub' de Madrid
"El gran aumento de la alta velocidad en España debido a la liberalización no ha permitido reducir el número de vuelos", destacan como conclusión los tres autores del artículo. "Esto tiene implicaciones en la promoción del tren de alta velocidad como medio de transporte más sostenible –añaden–. Hacer más atractiva la alta velocidad a través del mercado no parece un camino que permita conseguir mejoras ambientales y climáticas significativas", concluyen los autores. Y apuntan que la causa podría ser el interés de las compañías aéreas de red, "que deben mantener frecuencias de vuelo altas aunque sea con aviones más pequeños, ya que muchos vuelos domésticos alimentan el hub de Madrid-Barajas". "Aunque sea con menos pasajeros, estos vuelos se hacen igual para llenar los aviones intercontinentales", indican.
Los autores son escépticos sobre la posibilidad de reducir el número de vuelos de corto radio. "En conclusión, si una liberalización del mercado tan exitosa como la del tren de alta velocidad no ha sido capaz de reducir vuelos, difícilmente ninguna dinámica de mercado lo conseguirá", afirman. Incluso defienden que "aunque, como se pretende, la legislación española decida avanzar hacia la prohibición de los vuelos cortos, su impacto será muy limitado sobre el número de vuelos y las emisiones si se mantiene la voluntad de excluir precisamente los vuelos de conexión con los hubs".