BarcelonaLa ampliación del aeropuerto de Barcelona será una realidad de aquí a menos de diez años. "En 2036 todo estará acabado y en funcionamiento", ha asegurado el presidente de Aena, Maurici Lucena, este viernes en el Colegio de Economistas de Cataluña (CEC). De hecho, Lucena ha ido un paso más allá y ha abierto la puerta a avanzar algunas inversiones que, de momento, están previstas para el periodo 2032-36.
La planificación de inversiones de la empresa para los próximos cinco años –recogida en el DORA III– incluye la remodelación de las terminales del Prat, mientras que, ahora mismo, la polémica tercera pista recae en el DORA IV. Aunque antes de entrar en materia Lucena ha avisado de que no haría "ningún anuncio" durante la intervención porque está sometido a las leyes electorales –el Estado es propietario del 51% de la empresa–, ha deseado que "ojalá se pueda, como a veces ocurre, avanzar calendarios e inversiones", como ha pasado en actuaciones en otros aeropuertos españoles.
Por enésima vez, el responsable de Aena ha defendido a capa y espada que los espacios naturales protegidos que rodean el aeropuerto quedarán "mejor" que ahora después de la ampliación. Ha vuelto a criticar "al conservacionista a ultranza de los espacios naturales, porque muchas cosas no habrían cambiado", y lo ha distinguido de los que son partidarios de "tocarlas, pero siempre con el objetivo indiscutible de mejorarlas".
Lucena ha augurado que el aeropuerto de Barcelona este año superará los 60 millones de pasajeros, aunque la teoría sitúa el umbral de la capacidad máxima en los 55 millones. El máximo dirigente de Aena ha vinculado la saturación de la infraestructura barcelonesa con el crecimiento de la demanda en Gerona y Reus. A su parecer, son instalaciones con "capacidad excedente" para absorber pasajeros procedentes de la capital catalana, y tienen el futuro garantizado por la importancia de los territorios que sirven y por su proximidad con la capital.
Sin cuentas individuales
A las puertas de las elecciones generales, Lucena ha considerado que el modelo aeroportuario español es “muy estable y funciona muy bien”, y ha recordado que está “muy anclado normativamente”, entre otros, con la atribución de competencias exclusivas al Estado en la Constitución española. De hecho, ha aprovechado para sacar pecho del hecho de que Aena –que gestiona un millón de pasajeros al día en todo el mundo– “está considerada no solo la empresa aeroportuaria más grande del mundo, sino también la mejor”.
Lucena ha admitido que "probablemente más de la mitad" de los 46 aeropuertos que tiene la compañía en España "serían individualmente deficitarios con una definición sencilla". "Financieramente no tiene ninguna importancia", ha insistido, porque las "monstruosas eficiencias de los grandes aeropuertos y los mecanismos de coordinación de la red" son mucho más relevantes.
De hecho, las cuentas individuales de cada uno no existen porque, legalmente, hay establecido un modelo "en red". El presidente de Aena ha recurrido a argumentos de la teoría económica como las economías de escala para argumentar cómo la "eficiencia" de Aena –en el ámbito económico, pero también de actuaciones concretas– se sustenta en el funcionamiento conjunto de todos sus aeropuertos. "Es imposible que un apagón técnico como el que hubo en Heathrow pase también en Aena, pero no porque seamos más listos, sino porque tenemos aeropuertos en coordinación", ha ilustrado.
Gobernanza del turismo
Lucena ha dejado a Aena fuera del debate sobre la cantidad de visitantes que puede asumir Cataluña. Mientras que ha reducido los aeropuertos como "puerta de entrada, que puede ser más ancha, más baja, o más incómoda", ha recordado que la gobernanza del turismo depende "del territorio". "¿Quién aprueba las plazas hoteleras y los servicios turísticos?", se ha preguntado.
En esta línea, para intervenir en el modelo actual, Lucena ha opinado que la tasa turística es "extraordinariamente potente" siempre que se utilice con vehemencia, y cree que el Ayuntamiento de Barcelona "acertadamente" está optando por influir en el sector turístico a través de esta medida.