Codorníu vende su bodega de California al propietario del grupo francés Boisset
La operación responde a una "revisión estratégica de la cartera" de inversiones del grupo cavista
BarcelonaEl grupo Codorníu Raventós ha anunciado la venta de su bodega de California –Artesa Winery– al viticultor Jean-Charles Boisset, propietario de la empresa francesa del sector vitivinícola Boisset. En un comunicado emitido este miércoles, la empresa argumenta que la operación responde a "una revisión estratégica de la cartera orientada a focalizar inversiones y recursos en regiones prioritarias para la compañía". Según han detallado fuentes de la compañía al ARA, Codorníu se desprende de la totalidad de su participación en el capital de la bodega estadounidense.
La compraventa se produce la misma semana en la que el grupo cavista ha dado a conocer los resultados correspondientes al ejercicio 2025, históricos desde el punto de vista de las ventas tras registrar unos ingresos brutos de 234 millones de euros. En la presentación, el consejero delegado del grupo, Sergio Fuster, ya avanzó que la empresa no descartaba "desinversiones puntuales" en segmentos que consideraba menos estratégicos. Al mismo tiempo, el principal accionista de Codorníu –el fondo norteamericano Carlyle, propietario de más de un 60% de la compañía– continúa buscando comprador para sus títulos.
Según Codorníu, la operación anunciada este miércoles permite incorporar Artesa Winery a "uno de los grupos vitivinícolas familiares más prestigiosos del mundo", con presencia en algunas de las zonas más emblemáticas de Francia y de los Estados Unidos. "Estamos convencidos de que Boisset es el mejor custodio para liderar la próxima etapa de desarrollo. Su conocimiento del mercado local permitirá impulsar aún más su extraordinario potencial y garantizar la continuidad de su legado", ha resumido Fuster.
Fundada en el año 1991 como Codorníu Napa, la bodega Artesa Winery nació con la misión de elaborar vinos espumosos en el estado de California. Con una superficie de 140 hectáreas, el territorio destaca por el crecimiento de variedades como Chardonnay o Pinot Noir. Con una producción anual de 230.000 botellas, el negocio aportó tres millones de euros al resultado bruto de explotación (ebitda) de Codorníu en el ejercicio de 2025, que en total fue de 46 millones.