Codorníu cierra un nuevo ejercicio histórico en ventas mientras continúa buscando comprador

El grupo vitivinícola gana 14 millones de euros y anuncia desinversiones en segmentos no estratégicos

2 min
El consejero delegado de Raventós Codorníu, Sergio Fuster, en la presentación de resultados del grupo.
22/09/2026 - 18:42 h
Traducción CAST automática
  • CAT
  • ENG

BarcelonaEl grupo vitivinícola Raventós Codorníu, propiedad del fondo de capital riesgo estadounidense Carlyle, cerró el ejercicio 2026 –del 1 de julio del año pasado al 30 de junio de este año– con un nuevo récord de ingresos mientras continúa trabajando para encontrar comprador. Según los datos presentados este martes en un acto en Barcelona, la empresa alcanzó unas ventas brutas de 234 millones de euros, cifra que supone una mejora del 1% en términos interanuales. De la misma manera, el beneficio neto se elevó hasta los 14 millones de euros, superando los 12 millones de ganancias correspondientes al ejercicio anterior.

En un contexto que, según su consejero delegado, Sergio Fuster, se ha caracterizado por un mercado "desafiante", la compañía busca generar el máximo valor para despertar el interés de nuevos socios. Carlyle, que controla más del 60% del accionariado de la empresa desde hace siete años, ya hace más de doce meses que contrató a los bancos Santander y Morgan Stanley para vender su participación. "Todas las opciones están sobre la mesa [...] y nuestros accionistas analizan la situación de manera muy cuidadosa", ha apuntado Fuster. Según el directivo, los futuros cambios en el seno del grupo podrían implicar tanto participaciones mayoritarias como minoritarias, incluidas así las que todavía poseen los miembros de la familia Raventós.

De la misma manera, el consejero delegado ha detallado que la empresa está en pleno proceso de revisión estratégica de su cartera de negocio. Fuster no descarta "adquisiciones para reforzar segmentos en crecimiento" ni tampoco "desinversiones en segmentos menos adaptados" al modelo empresarial por el cual se quiere apostar. "Es posible que haya adquisiciones y desinversiones puntuales", ha sentenciado.

En este sentido, el grupo considera que las mejores sinergias se encuentran en España y en el mundo del vino, donde las opciones de "complementariedad" son más amplias que en el ámbito del cava. Para Codorníu, el cava representa casi un 60% de sus ventas totales. A la vez, el grupo es el líder destacado en el mercado español de cava en valor y volumen, con una cuota del 30%. El vino, en cambio, goza de más potencial para crecer, ya que representa un porcentaje más reducido de los ingresos totales, concretamente un 39%.

Reivindicación de la DO Cava

En un ejercicio marcado por la crisis del cava, Fuster ha reivindicado la denominación de origen (DO) que tradicionalmente ha agrupado a los principales elaboradores. Ante la marcha de grandes bodegas como Juvé y Camps a Corpinnat, el directivo ha lamentado decisiones de este tipo y ha sostenido que la solución a la coyuntura actual –marcada por una caída del consumo y un modelo cuestionado– implica actuar "juntos y no separados". A pesar de todo, también ha sacado pecho de los resultados y ha opinado que el goteo de algunas marcas "no ha afectado al negocio".

De hecho, el grupo ha presumido de una diversificación de mercados que le ha permitido aguantar el golpe de los aranceles impuestos por los Estados Unidos, un país que todavía es el principal destino de sus exportaciones. Fruto de su estrategia, Codorníu ya prevé cerrar el próximo ejercicio con un beneficio operativo –la ganancia derivada exclusivamente de su actividad principal– de entre 48 y 50 millones de euros, por encima de los 46 millones de euros actuales.

stats