Agricultura

Frente común de la payesía catalana contra los recortes en la PAC

Organizaciones agrarias y Gobierno escenifican la crítica conjunta al presupuesto de Bruselas a pesar de los desacuerdos internos

14/07/2026

BarcelonaLa agricultura catalana no parece encontrar un momento de paz con Bruselas. Después de las manifestaciones de 2024 y la batalla que supuso el año pasado la aprobación del tratado comercial con el Mercosur, el campo del país ha chocado con las propuestas de la Comisión Europea para el marco financiero plurianual —el presupuesto de la Unión— para el período 2028-2034. El proyecto del ejecutivo de Ursula Von der Leyen incluye cambios profundos en la política agraria común (PAC). Unos cambios que no han gustado ni a las entidades del territorio ni al Gobierno, que han escenificado este martes su unidad contra buena parte de los aspectos del proyecto de los Veintisiete. "No estamos de acuerdo con los recortes, ni con la eliminación de los dos pilares, ni con una recentralización de las competencias", ha enumerado el consejero de Agricultura de la Generalitat, Òscar Ordeig, en un acto organizado en la sede del departamento.

Los líderes de las organizaciones más representativas de la agricultura del país han hecho piña alrededor de Ordeig para hacer efectivo un "posicionamiento común" hacia los cambios en la PAC que, a su parecer, amenazan la supervivencia de muchas explotaciones agrarias catalanas. El presidente nacional de los Jóvenes Agricultores y Ganaderos de Cataluña (JARC), Joan Carles Massot, ha criticado lo que considera el baile tradicional de cualquier "cambio de etapa" en el presupuesto europeo. "Siempre pasa lo mismo: con los mensajes iniciales del comisario de turno la música suena bien. Pero a medida que avanzan las negociaciones, empieza a desafinar", ha denunciado Massot. Según el líder de la JARC, "se está perdiendo" el foco de Bruselas en la soberanía alimentaria europea, la intención nuclear de la política común. En caso de que se abandone este horizonte, ha lamentado, "será muy difícil volver a él".

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En un sentido similar, la coordinadora nacional de Unió de Pagesos, Raquel Serrat, ha lamentado que el progresivo recorte de recursos asociados a la PAC ha ido acompañada de un endurecimiento de las exigencias "ambientales y sociales" que Europa impone al campo. "Si el presupuesto no es el adecuado para aplicarlas, el campesinado familiar será el más perjudicado", ha remachado la líder de UP, que representa explotaciones agrarias pequeñas y medianas. Las rebajas económicas parten, a ojos del presidente de la Federació de Cooperatives Agràries de Catalunya (FCAC) Ramon Sarroca, de una "pérdida de peso político de la agricultura en las negociaciones" en Bruselas. "Esto va más allá de la pérdida de presupuesto", ha espetado. Para evitar los recortes, Ordeig ha defendido el modelo de dos pilares, "el apoyo a la renta agraria y el desarrollo rural", sin los cuales se corre el riesgo, según el conseller, de "diluir los objetivos" del programa.

Decidir desde Cataluña

Aparte de la asignación y distribución de recursos, las partes se han mostrado críticas con una posible "recentralización" de las decisiones vinculadas a la política agraria. La nueva política se fundamenta en la aplicación de los planes estratégicos de los países miembros. Este cambio de enfoque, a ojos del Gobierno y las entidades, resta protagonismo a las administraciones territoriales, más cercanas al tejido productivo.

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"Queremos mantener la autonomía, la flexibilidad y un criterio de regionalización. No se entendería que determinadas políticas fueran las mismas para una punta del Estado que para el Ebro o el Empordà", ha respondido Ordeig. Más concreta ha sido Serrat, que ha avisado que "si las decisiones se centralizan y otros deciden por nosotros, no se cubrirán las necesidades del campesinado como lo hacemos desde aquí".

Las organizaciones agrarias también han reivindicado los recursos de la PAC como un balón de oxígeno para evitar los riesgos que supone para los productores locales la entrada en vigor del tratado con el Mercosur. Serrat ha recordado la "inferioridad de condiciones" en que quedan los agricultores catalanes frente a algunos segmentos alimentarios de la región. "Tener una PAC con una financiación adecuada es clave", ha defendido, para esquivar estas disrupciones en el mercado. En la misma línea, Massot ha reiterado que las entidades están "frontalmente en contra" de la apertura de fronteras comerciales y ha señalado que la PAC deberá ser un "factor determinante" para compensar las explotaciones perjudicadas por la nueva importación alimentaria.