Ordeig defiende el acuerdo con el Mercosur, pero los campesinos alargan las protestas
Los agricultores catalanes acusan a la Generalitat de haberlos "vendido"
BarcelonaLos campesinos catalanes mantendrán las protestas en las carreteras de todo el país, según anunciaron este viernes, horas después de que los 27 estados miembros de la Unión Europea dieran su visto bueno al tratado de libre comercio con el Mercosur (el bloque de países de América del sur), contra el que habían iniciado las movilizaciones en Catalunya. Los agricultores han acusado a la Generalitat de haberlos "vendido", mientras que el conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, ha defendido el acuerdo comercial asegurando que "quien más gana es Catalunya".
"Tenemos un 105% de superávit comercial agroalimentario, que queremos mantener y ampliar", ha afirmado Ordeig sobre el sector primario catalán. En este sentido, ha remarcado que, en un contexto internacional donde "en el mundo hay países que se están aislando y que nos están aislando", es necesario "buscar socios comerciales" nuevos. El conseller se reunió este viernes en Reus con representantes de los campesinos que cortan el acceso al puerto de Tarragona y les pidió "responsabilidad" para no perjudicar a los suministros.
Pese a las buenas palabras sobre el acuerdo, el conseller reconoció que al Govern le "preocupa" la afectación que pueda tener el pacto para sectores como el de la miel, el arroz "y una parte de la carne" producidos en Catalunya, ya que, con el tratado, ahora tendrán más competencia por la posible entrada de estos productos procedentes de los estados miembros del Mercosur. En este sentido, el titular de Agricultura ha justificado que la Generalitat no tiene competencias en el pacto impulsado por la Unión Europea, pero ha dicho que pedirán que los acuerdos comerciales se hagan "con unas garantías, cláusulas de salvaguarda, cláusulas espejo y controles de fronteras", ya que ha considerado que "lo que está prohibido aquí no debe poder importarse".
"Si se deben poner más controles, que se pongan", ha enfatizado, sobre la entrada de alimentos que no cumplan los estándares a los que deben adherirse los campesinos europeos. Asimismo, expresó: "El problema no es si hacemos o no hacemos acuerdos comerciales, sino cómo protegemos y damos herramientas a nuestro campesinado para que pueda competir". Por eso ha defendido la necesidad de "facilitar la actividad y el día a día" de campesinos y agricultores y ha animado a la población a "apostar" por el sector primario catalán para que "ni un joven agricultor tenga que plegar".
Indignación de los agricultores
Las declaraciones de Ordeig no han calmado en absoluto los ánimos de los miles de agricultores que desde hace dos días cortan varias carreteras y accesos a infraestructuras en todo el país, en unas protestas que tienen lugar también en Francia, uno de los países donde existe mayor oposición social al acuerdo con el Mercosur. Uno de los portavoces de Revolta Pagesa, Guillem Solà, ha asegurado que ahora están "más cabreados que antes" y no ha descartado ampliar el bloqueo a vías secundarias para colapsar los accesos al Pirineo en los próximos días. En declaraciones recogidas por el ACN, los campesinos concentrados en varias vías catalanas se sienten "vendidos" por los gobiernos catalán y español, especialmente porque el Estado ha votado a favor del pacto comercial.
Ramon Rojo, portavoz de Revolta Pagesa en el Camp de Tarragona, ha asegurado que el aval "confirma que los gobiernos no están junto al pueblo". "No tenemos otro remedio que defender nuestros intereses y los de nuestra sociedad" para mantener "el campesinado y la seguridad y soberanía alimentarias", ha manifestado. Los agricultores continuarán haciendo presión hasta el lunes, que es el día en que los representantes de la UE y del Mercosur firman definitivamente el acuerdo para que entre en vigor.
También hay protestas en Cantabria y, fuera del Estado, en Francia, Bélgica y Polonia, entre otros países europeos. Los gobiernos de países como Francia, Polonia, Bélgica o Hungría han anunciado que batallarán también contra la aprobación del acuerdo en el Parlamento Europeo, donde todavía no se ha votado y que debe dar su aprobación para que entre en vigor definitivamente.