Ramon Alsina sucederá a su padre en la presidencia de BonÀrea
La corporación de Guissona invertirá 121 millones en veinte nuevas tiendas el 2026
BarcelonaBonÀrea Corporació ha completado la transición en su cúpula directiva. El próximo 28 de mayo el consejo de administración de la cadena de gran consumo votará el nombramiento del actual consejero delegado, Ramon Alsina, como presidente. Alsina tomará el relevo de su padre, el fundador de la compañía, Jaume Alsina. Así lo decidió el jueves la junta general de accionistas, que también otorgó al presidente saliente la presidencia de honor.
Con esta decisión, Jaume Alsina pondrá fin a un mandato que ha durado más de seis décadas, y que ha llevado al grupo de Guissona (de la Segarra) a una facturación récord de más de 2.800 millones de euros en 2025. Según han detallado en un comunicado, el relevo se enmarca en el inicio de una "nueva etapa institucional".
La junta también aprobó con amplia mayoría los resultados del curso pasado, los primeros de la historia de la cadena de supermercados que superan los 100 millones de euros de beneficio. El todavía consejero delegado, durante la presentación del informe contable, celebró la "solidez del modelo de negocio" de BonÀrea, que "permite gestionar toda la cadena de valor, ganar eficiencia y ofrecer productos de calidad al mejor precio".
Incremento de las inversiones
Los accionistas del grupo catalán también han sido informados de un nuevo paquete inversor para 2026 más ambicioso que el que cerraron el año pasado. La compañía anunció el jueves su intención de financiar proyectos por valor de 121 millones de euros en el presente ejercicio, cerca de 18 millones por encima del importe que movilizaron en 2025.
La nueva cartera inversora servirá para adquirir y reformar varios locales dedicados a instalar tiendas BonÀrea. Del desembolso total, 29 millones servirán para inaugurar veinte nuevos supermercados, y para trasladar o ampliar quince establecimientos ya operativos. Las operaciones previstas añadirán 7.000 metros cuadrados de superficie comercial a la red de tiendas del grupo.
La compañía de alimentación de proximidad cerró 2025 con 612 puntos de venta abiertos en los diversos territorios donde opera –en Cataluña, pero también en la Comunidad Valenciana o en Aragón, entre otras zonas del Estado–. Con las nuevas localizaciones previstas para 2026, la red de venta de BonÀrea superaría los 630 puntos operativos.
Además de las nuevas aperturas, la corporación alimentaria dedicará más de 20 millones de euros a continuar desplegando el complejo alimentario de Épila, en Aragón. En concreto, financiará la puesta en marcha de las naves dedicadas a los líquidos, finalizará las estructuras de la nave logística y comenzará a construir la nueva planta para comida de mascotas. La alimentación animal ha ido ganando peso con los años, y en 2025 ya facturó cerca de 480 millones de euros. De hecho, también se planificará durante el año la construcción de un nuevo almacén de piensos en Lleida.
También dedicarán 25 millones de euros a automatizar y mejorar varias líneas productivas del centro alimentario de Guissona y el departamento de ingeniería recibirá una adjudicación de quince millones de euros para poner en marcha entre seis y ocho nuevas estaciones de servicio.