Pulverizar récords de beneficios, la nueva normalidad en la gran banca española
Las seis entidades del Íbex-35 ganan cerca de 29.300 M€ empujadas por el alza de los tipos de interés y auguran un año histórico
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- Los ingresos de la banca crecen al ritmo de los beneficios y rozan los 100.000 millones de euros
- Las entidades creen que se mantendrá el contexto favorable de tipos de interés elevados
- El sector anuncia el reparto de dividendos en un clima de tensión con las plantillas
Pulverizar récords de beneficios se ha convertido en la nueva normalidad de la gran banca española. Tras un 2025 marcado por un aumento de la actividad comercial en un entorno de tipos de interés a la baja, el nuevo contexto geopolítico y económico ha dado un nuevo impulso al sector. Con una inflación cada vez más disparada y un Banco Central Europeo (BCE) obligado a aplicar una política monetaria restrictiva para evitar un descontrol de precios, la nueva oleada de aumentos del precio del dinero ha catapultado los resultados de las principales entidades, que auguran un año histórico.
Al cierre de los primeros nueve meses de este 2026, los seis bancos españoles del Ibex-35 –el Banco Santander, el BBVA, CaixaBank, el Banco Sabadell, Bankinter y Unicaja– alcanzaron un beneficio conjunto de casi 29.253 millones de euros, un 15% más respecto al mismo periodo del año pasado, según los balances de los diferentes grupos publicados en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La cifra supone un nuevo récord para el sector, que desde la recuperación posterior al estallido de la pandemia ve cómo su cuenta de resultados se sigue engrosando (véase gráfico).
Con la única excepción del Banco Sabadell, que registró una tímida bajada de su beneficio del 1% –respecto a un 2025 ya de récord–, el resto de entidades del selectivo español elevaron las ganancias. Además de ser el primer grupo en volumen de activos, el Banco Santander también se presentó como la entidad que más incrementó los beneficios entre enero y septiembre. La empresa presidida por Ana Botín sumó unas ganancias de 12.405 millones de euros, un 20% más en términos interanuales, una cifra impulsada por el contexto en el sector y por la plusvalía neta que le generó la venta de su filial en Polonia.
De cerca le siguen el BBVA y CaixaBank, segunda y tercera entidad por volumen de activos, respectivamente. La empresa de origen vasco superó los 9.000 millones de euros de beneficio, un 13,6% más, mientras que la entidad de la estrella registró unas ganancias de 4.962 millones de euros, un 12,8% más. Aparte del Sabadell, con un beneficio neto de 1.376 millones de euros, cierran la lista Bankinter, con una mejora del 10,9% y un resultado de 901 millones de euros, y Unicaja, con un crecimiento de las ganancias del 7,9%, hasta los 543 millones de euros.
El contexto de tipos de interés favorable se ha hecho evidente a la hora de analizar el margen bruto de los bancos, el indicador que refleja la facturación total de las entidades. Durante los nueve primeros meses de este año, el margen bruto de los seis grupos del Ibex rozó los 100.000 millones de euros, dato que supone un incremento del 10% en comparación con el mismo periodo del ejercicio anterior. En la misma línea, el margen de intereses –la diferencia entre lo que una entidad cobra por sus activos y lo que paga por sus pasivos– se elevó un 11,4%, hasta los 71.581 millones de euros.
Perspectivas optimistas
La sensación entre los directivos del sector es que el escenario de tipos favorables al negocio bancario se mantendrá. Con una inflación que continúa sin dar tregua a las familias –en el Estado, el coste de vida en octubre se ha incrementado un 4,9% en términos interanuales, muy por encima del objetivo del 2%–, una nueva subida de tipos no es descartable. Si bien el BCE optó ayer por mantener el precio del dinero, Bloomberg también publicaba que el consejo de gobierno del organismo monetario está "preparado" para una nueva subida en diciembre y, posiblemente, otra a principios del 2027.
El consejero delegado del BBVA, Onur Genç, lo dejaba claro en su presentación de resultados. "Las perspectivas para los ingresos de cara a los próximos trimestres son buenas", reconocía durante su intervención. En el caso del BBVA, no solo le favorece el rumbo de los tipos en la eurozona, con dos subidas en los últimos cuatro meses, sino también los tipos en otros mercados como México, donde las bajadas parecen haber llegado al final hasta una tasa de referencia alrededor del 6,5%.
Fruto de esta euforia, las entidades han continuado anunciando el reparto de dividendos entre sus accionistas. Este mismo viernes, CaixaBank aprobó la distribución de un dividendo a cuenta de 1.281 millones de euros –18,44 céntimos brutos por acción– que pagará el 6 de noviembre, mientras que el Sabadell anunció otro por 325 millones de euros –de 7 céntimos por acción– que entregará el 29 de diciembre.
Tensión con las plantillas
El momento dulce que vive la banca contrasta con la tensión que viven sus plantillas, las cuales denuncian la pérdida de poder adquisitivo, presiones in crescendo y una preocupación sobre cómo la inteligencia artificial puede afectar al futuro de los puestos de trabajo. Precisamente en este contexto, y justo después de las presentaciones de resultados, la federación de servicios de Comisiones Obreras (CCOO) –la central sindical con más representación en el sector financiero español– tiene previsto celebrar una nueva oleada de protestas el 4 de noviembre ante algunas de las principales entidades del Estado.
Una de las concentraciones de la próxima semana tendrá lugar en la Vía Layetana y en el paseo de Gracia de Barcelona, ante los edificios corporativos del Santander, del BBVA y de CaixaBank.