Turismo

El Círculo de Economía abre el debate para reformar un turismo masivo agotado

La entidad incluye al sector considerado estratégico en su iniciativa creada para aumentar la productividad de la economía catalana

BarcelonaDesde hace años la llegada de turistas no ha parado de crecer. Un alud de visitantes constante que tiene una traducción económica. El turismo se ha convertido en un sector estratégico: representa alrededor de un 11% del PIB catalán, aportado, principalmente, por los más de 20 millones de turistas extranjeros que se registraron el pasado año, una cifra que se ha más que duplicado en sólo 25 años. Se trata de un crecimiento sin precedentes que ha tenido también consecuencias para los vecinos, con la masificación de los centros de las ciudades y la pérdida de la identidad local, así como la desaparición de miles de pisos del mercado de la vivienda para la reconversión en apartamentos turísticos, mucho más provechosos que un alquiler convencional.

Con este escenario de fondo, el Círculo de Economía, a través de la Iniciativa por la Productividad y la Innovación (IPI), ha abierto el debate sobre qué turismo conviene a Catalunya, después de haber constatado que el masivo "muestra síntomas de agotamiento que requieren una revisión". "El modelo de expansión extensiva, basado en la acumulación de récords de llegadas, genera externalidades negativas que tensan la convivencia", sostiene la entidad en un informe en el que reclama una revisión del modelo catalán para garantizar su futuro.

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Menos renta familiar y una productividad más baja

Un consenso hacia generar mayor valor añadido que comparten todos los expertos y representantes empresariales consultados por la entidad, sustentado con múltiples datos de este fenómeno masivo que se siente, especialmente, en Barcelona y las localidades de costa catalanas. La capital se ha visto beneficiada por la explosión que ha vivido el turismo urbano gracias a la proliferación de aerolíneas de bajo coste y plataformas de alquiler de apartamentos turísticos como Airbnb. Todo esto ha hecho que, entre los años 2000 y 2024, las pernoctaciones en hoteles hayan pasado de los 7,8 millones a los 20,2 millones y, en lo que se refiere a los apartamentos turísticos, se hayan alcanzado los más de 12 millones de pernoctaciones. Una popularidad que genera unos ingresos por habitación hotelera (RevPAR) muy elevados, a diferencia de los que tienen las localidades de costa como Salou y Lloret de Mar, con menos hoteles de lujo que Barcelona. Incluso, la rentabilidad es menor que en otros destinos de costa como Canarias y Baleares, tal y como recoge el informe.

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Els ingressos per habitació hotelera
Dades del 2024 en índex RevPAR

La especialización de algunos municipios en el turismo de sol y playa también se refleja en una renta disponible familiar más exigua. En casos como el de Lloret, representa el 59% de la media catalana, y en Roses es el 66%. Pese a estas diferencias entre la capital y el resto de Catalunya, el sector no sólo genera rechazo entre los vecinos, sino que también comporta sueldos bajos –un 32% inferiores a la media– y una menor productividad global que otras comunidades autónomas como el País Vasco, a pesar de tener niveles similares de productividad industrial. Esto indica que existen sectores como el turismo que perjudican el rendimiento de toda la economía y llega a ser menos competitivo que otras regiones turísticas como Baleares.

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Renda bruta familiar disponible per territori
Comparativa en percentatge de la mitjana catalana amb els municipis amb una alta especialització en el turisme de sol i platja

¿Cómo mejorar la productividad?

Para el Círculo de Economía, la clave de todo consiste en ver cómo aumentar la productividad del sector. "Tenemos un activo impresionante, pero tenemos que ver cómo sacamos el máximo provecho y hay que hacerlo hablando con todos los actores", resume el director general del Círculo de Economía, Miquel Nadal. En este sentido, el economista Miquel Puig, que realiza una introducción del tema en el informe elaborado por el IPI, que dirige Xavier Vives, señala que el bajo nivel productivo que ha caracterizado históricamente a las empresas turísticas "no es una fatalidad intrínseca, sino el resultado de un modelo de negocio específico basado en la competencia vía precios y la contención salarial". Por eso, pone de ejemplo el caso del Tirol austríaco, una región turística que presenta una de las productividades y PIB per cápita más altos de Europa, nada que ver con los resultados catalanes.

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Puig justifica esta situación con políticas como "la inmigración está contenida mediante convenios colectivos que establecen salarios mínimos elevados y exigencia de calificación profesional", e indica que un empleado de un hotel en la esquina suizo de los Grisons gana anualmente 64.000 euros. Unos sueldos que no se ven aquí, donde además, siendo una potencia turística líder, no hay ninguna escuela de formación de prestigio, como sí que existe en Suiza. El economista defiende que la reforma laboral que Mariano Rajoy aprobó en el 2012 provocó reducciones de salarios en colectivos como las camareras de piso. "El resultado fue un aumento de la competitividad, del número de turistas y de la ocupación migrante, pero también una reducción de la productividad", critica. Para él, la solución exige aumentar los salarios, incrementar el impuesto turístico y reducir la oferta de alojamiento, medidas que suelen encontrar el rechazo del sector empresarial.

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En este sentido, otros expertos consultados por el Círculo de Economía como el profesor de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) Giacomo AM Ponzetto ven en medidas como las moratorias hoteleras una "tentación proteccionista" que generará rentas monopolísticas a los operadores existentes. "Imponer una reducción de la oferta turística implicaría ineficiencias evidentes", remarca Ponzetto, quien añade que "la subida de los precios ocasionaría una pérdida también para los consumidores catalanes, que representan a la mayoría de los clientes de los restaurantes de Barcelona". En lugar de cuotas, Ponzetto apuesta por la tasa turística para internalizar las externalidades sin perjudicar a la competencia.