Mercado laboral
Economía 21/10/2021

El covid hace crecer el número de autónomos por primera vez desde 2015

La pandemia aumenta los empleados por cuenta propia que trabajan solos, pero castiga a los pequeños empresarios

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La situación de los autónomos en Cataluña (2021/gráfico)

BarcelonaPor primera vez desde 2015, el año pasado creció el número de autónomos en Catalunya. El motivo: la crisis del covid. El informe Situació del treball autònom de Catalunya 2020, del Consejo de Trabajo, Económico y Social (CTESC), presentado este jueves, destaca que después de cuatro años de caída continuada, el año 2020 se cerró con 522.630 trabajadores por cuenta propia en el Principado, cosa que representa un ligero incremento respecto al año anterior (1.127 personas más), según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA).

Esta subida, de rebote, ha hecho que el peso de los autónomos sobre el total de personas ocupadas también aumente un poco y se sitúe en un 15,7%, medio punto más que en 2019. Pero la cifra está por debajo de la media española (16,1%). De hecho, Catalunya es la cuarta comunidad por detrás con menos peso de los autónomos, justo antes de la Comunidad de Madrid, el País Vasco y Murcia. Todas están lejos de Extremadura, que encabeza el ranking (21,3%), seguida por Galicia y las Baleares.

Ahora bien, el repunte del año pasado se debe sobre todo al incremento de los autónomos sin ningún asalariado a cargo (3,7%), que representan a casi tres de cada cuatro del total del colectivo. En cambio, los pequeños empresarios (autónomos con empleados a su cargo) sí que han sido castigados por la crisis del covid y han sufrido un descenso de un 7,2%.

Según el ponente del estudio, Víctor Climent, profesor de sociología de la Universitat de Barcelona, tanto el incremento de autónomos sin asalariados como la bajada de los que sí que tienen son los comportamientos habituales que se producen cuando hay ciclos de crisis económica. "Cuando se entra en una etapa de recesión crece el número de trabajadores por cuenta propia, excepto el de pequeños empresarios, que son los primeros que reciben el golpe", explica. Las cifras le dan la razón: de 2012 a 2015, cuando se estaba en plena caída económica, el número de autónomos se disparó de cerca de 490.500 a más de 530.500 personas [veáse el gráfico].

Los autónomos de 55 años por delante, los impulsores del crecimiento

A pesar de que más de la mitad de autónomos tienen entre 35 y 54 años, el colectivo que ha hecho que la cifra global de empleados por cuenta propia vuelva a subir en 2020 después de cuatro años ha sido el de 55 años y más, que el año pasado creció un 12,6%. Los motivos, según CTESC, son diversos: falsos autónomos (empleados que antes eran asalariados y que ahora a pesar de trabajar para la misma empresa pasan a ser trabajadores por cuenta propia) o personas que eran asalariadas, se han quedado sin trabajo y ahora buscan nuevas vías de ingreso para sobrevivir, entre otros. Este último factor encaja con el hecho de que 2020 se cerrara con una caída del número de afiliaciones por cuenta ajena de un 2,6%. Por actividades, las que más crecieron fueron la construcción y las científicas y técnicas.

En cuanto a las medidas extraordinarias puestas en marcha para hacer frente a la pandemia, el informe destaca que han llegado a casi la mitad de autónomos (43%) y que los sectores que más han recibido son el comercio, la artesanía y la moda, seguidas del turismo. "Que cerca de la mitad de autónomos hayan necesitado ayudas económicas para mantenerse indica que la crisis ha hecho caer sus ingresos, a pesar de que no lo tenemos cuantificado", asegura Climent. Pero destaca el bajo número de prestaciones de cese de actividades concedidas de las que se pidieron entre enero y junio, el periodo en el que las restricciones fueron más severas. De las 863 solicitudes, solo se dieron 250. La mayoría de las que se rechazaron fue por "no acreditar correctamente al cese".

El perfil del autónomo que hay actualmente en Catalunya es el de un hombre (siete de cada diez lo son), que trabaja el sector servicios (77,2%) –un dato que no sorprende, puesto que es uno de los motores económicos de Catalunya– y que paga la base mínima de la cotización.

Ante esta radiografía y del impacto del covid, el CTESC hace un largo listado de recomendaciones y peticiones, como ampliar la jubilación activa a todos los autónomos, que el autónomo societario pueda deducir la cotización en el IRPF o al impuesto sobre sociedades y garantizar la actualización de la información y las herramientas de la Seguridad Social, en especial el autocálculo de la pensión de jubilación, entre otros.

El secretario general de Trabajo de la Generalitat, Enric Vinaixa, ha reconocido que el informe "pone deberes al Govern" y ha asegurado que se irán cumpliendo durante 2022. "Uno de los objetivos del Govern es el incentivo y la consolidación del trabajo autónomo en los ámbitos de competencia de la Generalitat, y en los que no lo son, el objetivo del ejecutivo catalán es reclamarlos". En este sentido ha celebrado que la reforma de las pensiones que se está negociando con los agentes sociales prevea una cotización en función de los ingresos reales de los autónomos, y en cambio ha criticado que las cuotas se quieran subir "de forma lineal".

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