El déficit fiscal de Cataluña se mantiene por encima de los 21.000 millones de euros

El 2022 representó un 8,2% del PIB, hecho que rompió una tendencia al alza acentuada por la pandemia

Salvador Illa y Alícia Romero durante la reunión semanal del Govern
26/02/2026
4 min

BarcelonaCataluña aportó 77.742 millones de euros a las arcas estatales durante 2022 (un 19,3% del total de las comunidades autónomas) y acabó recibiendo 56.650 (un 14% del total). Es decir, el déficit fiscal catalán fue de 21.092 millones de euros. Son los datos de las últimas balanzas fiscales calculadas por la Generalitat, a las que ha podido acceder el ARA, que este viernes se harán públicas tan pronto como el Govern apruebe el proyecto de presupuestos para 2026. El déficit fiscal de Cataluña se situó en el 8,2% del PIB, más o menos en la media que hay desde 1986 (8,1%). Cada catalán aportó, pues, 2.670 euros más de los que recibió.

Los resultados de 2022 son similares a los que presentó la anterior consellera de Economía, Natàlia Mas, si bien rompen con la tendencia al alza que había desde 2012: en 2021, el déficit fiscal catalán se disparó hasta los 22.013 millones de euros (9,6% del PIB), una cifra que marcó el récord histórico. ¿Significa esto que la situación de la Generalitat ha mejorado? No del todo. El déficit estructural se enquista y el Govern no tiene más margen de maniobra con el actual modelo de financiación.

Fuentes del departamento de Economía consultadas por el ARA apuntan que la bajada se explica básicamente por una cierta recuperación de los saldos de la seguridad social después de la pandemia de la covid. En 2021 el déficit de la seguridad social en Cataluña –que gestiona el Estado– superó los 8.200 millones de euros –muy condicionado por los ERE y las ayudas pospandemia– y, en cambio, en 2022 se situó en los 5.700 millones. Aun así, el déficit de la seguridad social tiene una tendencia preocupante, que hace prever que vuelva a impactar negativamente en las balanzas fiscales catalanas: si en 2019 era de 3.500 millones de euros, tres años después, una vez superada la pandemia, ya se había situado en los 5.700.

Déficit fiscal de Cataluña con el sector público central

"Cataluña contribuye a los ingresos en una proporción por encima de su peso en el PIB estatal [en 2022 representó el 18,8% del PIB y aportó el 19,3%]; en cambio, recibe una fracción de gasto que queda por debajo del peso de la población sobre el conjunto del Estado [en 2022 tenía el 16,4% de la población y recibió el 14% del gasto]", queda reflejado en el anexo de los presupuestos. Desde 2012 la ley obliga a los gobiernos catalanes a presentar las últimas balanzas fiscales disponibles conjuntamente con los presupuestos.

Métodos de cálculoComo es habitual, el Govern presentará las balanzas siguiendo dos métodos de cálculo diferentes. El déficit de 21.092 millones de euros corresponde al método del flujo monetario, que ha sido tradicionalmente el que más ha abrazado la Generalitat. Consiste en calcular cuánto gasta la administración central según el territorio. El otro método es el de carga-beneficio, en el que se imputa también el gasto que hace el Estado en servicios para todos los ciudadanos independientemente de dónde vivan: por ejemplo, el gasto en seguridad y defensa, lo que cuesta el Congreso y el Senado o las políticas europeas.

Con el método de la carga-beneficio, Cataluña tuvo en 2022 un déficit fiscal de 14.665 millones de euros (un 5,7% del PIB). Un año antes, el déficit había sido de 15.778 millones (6,9% del PIB). Fuentes del ejecutivo subrayan, pues, que el déficit fiscal se sitúa entre estos 14.665 millones y los 21.092 que apuntan los dos métodos.

Balanza fiscal de CataluñaLos cálculos que hace la Generalitat se elaboran a partir de datos que hace públicas el ministerio de Hacienda, pero no siempre se conocen todos los que serían necesarios. Esta es una carencia estructural que han tenido todos los gobiernos catalanes y que se intentó resolver forzando al gobierno español a publicar sus propias balanzas fiscales territorializadas. El gobierno de Pedro Sánchez aún no lo ha hecho, a pesar de que se ha comprometido: de momento, negocia con Junts el método con que se deberían calcular.

Otra característica de los cálculos catalanes es que neutralizan el efecto del déficit que hace el Estado, es decir, asumen que la administración central está en equilibrio. Fuentes del Govern reconocen que, en caso de que se imputara este déficit, se tendrían que sumar aproximadamente unos 6.000 millones de euros más a los gastos del Estado y, por tanto, las balanzas fiscales quedarían afectadas: por el método de carga-beneficio el déficit fiscal catalán sería de unos 8.000 millones y por el de flujo monetario, de unos 15.000.

Nuevo modelo de financiaciónDesde 2002 la media anual del déficit fiscal catalán ha sido del 8,4% del PIB (flujo monetario), una cifra que los sucesivos gobiernos de la Generalitat han considerado excesiva. La manera de contrarrestar esta situación estructural es cambiar las reglas del juego. El actual modelo de financiación se ha demostrado insuficiente y el proyecto independentista no alcanzó sus objetivos. Sobre la mesa hay ahora al menos dos propuestas. Recuperando la idea que Artur Mas vehiculó en 2012, Junts reclama un concierto económico a la vasca que, de momento, ha topado con el rechazo frontal tanto del gobierno español como del resto de partidos estatales.

La otra propuesta es la que presentó a principios de enero la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, con el apoyo de ERC. Según los datos del ministerio, Cataluña conseguiría ingresar 4.686 millones de euros más en 2027 y, al menos para aquel año, se garantizaría la ordinalidad (sería la tercera en aportar y la tercera en recibir). Se espera que la tramitación del nuevo modelo de financiación reviva a partir de marzo, a pesar de que ahora por ahora tampoco hay una mayoría en el Congreso que defienda esta propuesta.

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