Mediapro cierra etapa y cambia de nombre: ahora se llamará Imagina
El grupo audiovisual catalán prevé generar 100 M€ de caja los próximos tres años para destinarlos a crecer en sus principales negocios
BarcelonaDespués de perder unos 285 millones de euros el año pasado y tras un ERE que ha afectado a 189 personas, Mediapro inicia una nueva vida. Es lo que han afirmado este miércoles el presidente ejecutivo, Sergio Oslé, y el consejero delegado, Carlos Núñez, a la plantilla en la sede social del grupo audiovisual. El cambio se concretará con un nuevo nombre: Mediapro pasará a llamarse Imagina a partir del 1 de enero, y en los próximos tres años generará 100 millones de caja libres, una vez pagados los intereses de la deuda y otras cargas, que se destinarán a financiar el crecimiento de la compañía audiovisual. Los recursos se invertirán en tecnología, alianzas y compras para ganar más volumen.
El nuevo plan 2027-2029, que arranca una vez la nueva dirección, que se incorporó en enero, ha estabilizado las finanzas, se implementa cuando los fundadores ya no forman parte de la empresa. Jaume Roures salió de ella en 2023 y Tatxo Benet, que el pasado diciembre dejó de ser su vicepresidente, en julio vendió la participación del 5% que todavía tenía al accionista mayoritario, Southwind, ligado a la china Orient Hontai Capital, que ahora controla el 90%. El resto está en manos del grupo publicitario británico WPP.
El cambio de nombre, que hará de paraguas de todo el grupo, no responde a una ruptura con el pasado, según la dirección. De hecho Imagina ya había sido uno de los nombres de la empresa y lo es del edificio en el que tiene su sede social en Barcelona. Este nombre, dicen, "expresa la voluntad de mirar al futuro teniendo muy en cuenta el pasado".
Oslé y Núñez prevén que este año el resultado de explotación (Ebitda) aumentará entre el 50% y el 60% respecto al ejercicio pasado, lo cual supone situarlo alrededor de 90 millones de euros. La generación de caja del grupo, con unas ventas de unos 1.000 millones de euros, permitirá –afirman– que la inversión en crecimiento sea autofinanciada, sin tener que pedir recursos a los accionistas ni dispensas al acreedor, que es esencialmente Pimco. Durante los últimos meses se han dedicado a poner las bases para iniciar el crecimiento, eliminando costes superfluos y mejorando la eficiencia, con la revisión de todas sus áreas de negocio y un plan de reestructuración. La deuda del grupo es de 525 millones.
La compañía se centrará en sus cuatro principales áreas de actividad: los servicios audiovisuales, que suponen el 45% del negocio; la creación de contenidos –es la productora más grande de España–, que se sitúa entre el 20% y el 25%; la gestión de derechos deportivos, alrededor del 15%, y el área de Brand & Experiences, que quieren potenciar y que supone una proporción similar. En esta línea se encuentra el nuevo centro de experiencias inmersivas que se presentará el 21 de septiembre, que nace con la vocación de acoger las propuestas culturales y tecnológicas más innovadoras. La exposición inaugural es Código Gaudí, la experiencia inédita.El negocio de los derechos
Para Mediapro fue un revés perder los derechos de la liga española de fútbol, a pesar de que supone en torno a unos 40 millones al año en unas ventas totales de 1.000 millones. En cualquier caso, uno de sus objetivos es crecer en este negocio de los derechos, en el que ya ofrece servicio a 80 operadores en 180 países.
Según la cúpula de la compañía, el 2026 es el año de la estabilización para iniciar el crecimiento, después de que en 2025 se llegara al límite financiero y operacional. Los objetivos de cara a los tres próximos años son tener una cartera de negocios más orientada hacia los de mayor potencial, unos resultados operativos de mayor calidad y más diversificados, una cultura orientada a competir en el mercado y una organización más simple.
La compañía mantiene abierta una querella contra exdirectivos de la empresa encabezados por Julián Fernández y otros colaboradores, que ficharon por NVP Sports Marketing –una de las ganadoras del contrato de la Liga que antes tenía Mediapro–, y que supuestamente se llevaron información confidencial y sensible.