¿Compramos acciones en bolsa solo porque caen?
Ayer un amigo me decía: "El Ibex-35 ha subido este año un 13%, pero hay diversas empresas que han caído un 30%. Las voy a comprar, que ahora les toca". ¿Acertará mi amigo? Más bien no.
Que una acción quede por detrás del índice principal no tiene por qué ser una señal de que sea la próxima en subir. Al contrario, más bien muestra una debilidad. Cuando una empresa tiene una tendencia bajista, no la compraremos hasta que no dé una señal de giro. En análisis técnico, equivaldría a figuras como la ruptura de una directriz bajista, una bandera o un hombro-cabeza-hombro invertido, con su correspondiente confirmación.
Entonces alguien me dirá: "Es que si la hubiera comprado a 30 euros y no a 40 euros, cuando se ha confirmado, habría ganado un 30% más". Y es así, pero sin una figura de giro seguramente la tendencia bajista habría continuado o te habrías quedado bloqueado, con su coste de oportunidad implícito. El problema no es solo perder dinero: es tener el capital inmovilizado hasta que se recupera, si alguna vez lo hace, mientras otros activos continúan subiendo. Solo hace falta que os fijéis en empresas como Nike o Hermès este año.
Y, por tanto, ¿cómo lo deberíamos hacer? En la práctica, en bolsa, debemos comprar fortaleza. No porque una acción haya caído un 50% significa que lo recuperará, ni porque una haya subido un 20% significa que ahora caerá. Siempre debemos buscar giros confirmados en tendencias bajistas o mínimos crecientes en tendencias alcistas. Al fin y al cabo, optimizamos las probabilidades. Nadie sabe qué hará una acción mañana, pero nos llevamos el riesgo a nuestro favor.
Lo que está claro es que en bolsa, todo lo que sube acaba bajando. Pero no todo lo que baja acaba subiendo. Quedaos con el hecho de que comprar barato no siempre es comprar bien.