La estación de montaña del Pirineo gerundense que no gasta ni un litro de gasóleo
La Generalitat ha implantado en el valle de Núria un sistema pionero de energía geotérmica que permite calentar el agua caliente del complejo
GeronaEl valle de Núria es uno de los destinos de montaña más emblemáticos de Cataluña. Un complejo turístico alrededor de una basílica de principios del siglo XX, flanqueado por el Puigmal y el Parque Natural de las Cabeceras del Ter y del Freser, a 2.000 metros de altitud, donde solo se llega caminando o con el tren cremallera. La estación, gestionada por Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña (FGC), es pionera en materia de sostenibilidad gracias al proyecto Ecovall. Durante el primer semestre de 2026, la estación ha generado más de 908.000 kWh de energía geotérmica gracias a la implantación de 126 pozos de 100 metros de profundidad que calientan el agua de todas las instalaciones. Este nuevo sistema ha permitido ahorrar más de 100.000 litros de gasóleo y ha evitado la emisión de 309 toneladas de CO₂ a la atmósfera. Además, la de Núria es la primera estación de FGC de Cataluña abierta 365 días: no lo fía todo a la temporada de nieve, cada vez más imprevisible por el cambio climático, sino que se ha reinventado organizando todo tipo de actividades de naturaleza y excursionismo para atraer al público durante todo el año.
Los pozos geotérmicos que abastecen la estación no son grandes cavidades que perforan la tierra, sino pequeñas perforaciones hechas con robótica, de unos 10 centímetros de diámetro repartidas por el prado verde de delante del lago, imperceptibles a la vista. Se trata de una de las plantas geotérmicas más importantes de Cataluña. El sistema permite utilizar el calor del subsuelo para calentar dos grados el agua de uso sanitario de todos los edificios del valle antes de que llegue a los sistemas de calefacción. De esta manera, se consigue disponer de agua a una temperatura más alta y reducir la cantidad de energía restante necesaria para calentarla. Por cada agujero pasa un circuito de agua cerrado: un tubo baja hasta bajo tierra, donde el agua se calienta, y otro la hace volver a subir.
La actuación ha permitido eliminar completamente el gasóleo para la producción de energía del complejo. Antes gastaba durante un año lo mismo que unos 90 hogares, pero ahora ya no hay calderas. Todo es eléctrico. Y el ahorro no solo es ambiental y económico, sino también logístico: "La logística del valle de Núria es muy compleja. No tenemos que subir el carburante con el cremallera, así que dejamos de tener los riesgos asociados a esta movilidad. El salto térmico del agua es inferior y, consecuentemente, toda la logística humana y de transportes también se reduce", explica Xavier Perpinyà, subdirector técnico de FGC Turisme.
Una central hidroeléctrica para cumplir el 20% del consumo
Un 20% de la electricidad necesaria para calentar el agua y hacer funcionar el resto de instalaciones de la estación proviene de una central hidroeléctrica al lado de la ermita de Sant Gil: "Es una instalación antigua cerca de un torrente, que estaba abandonada, pero que hemos adaptado con una nueva turbina y genera entre 29 y 30 kWh, es un complemento perfecto. Además, también nos permite incentivar el tema de la educación ambiental, con visitas para los niños y niñas que pueden ver cómo funciona", señala Perpinyà.
El 80% de energía eléctrica restante, proviene de la contratación de energía 100% renovable, tal como estipula FGC en todas sus estaciones de montaña. La intención de futuro, sin embargo, es instalar placas solares para que Núria no necesite comprar energía externa y pueda llegar a ser 100% autosuficiente.
"Con el aprovechamiento de la energía geotérmica e hidráulica impulsado por este proyecto piloto, Núria se ha transformado en una estación con emisiones cero", afirma la consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, que visitó la estación el último día de agosto, víspera de la festividad de Sant Gil. En la misma línea, Carles Ruiz, presidente de Ferrocarrils, añade: "el Valle de Núria se está consolidando como un laboratorio de sostenibilidad al servicio del país. Nuestro compromiso es continuar impulsando proyectos que reduzcan las emisiones, mejoren la eficiencia energética y refuercen el papel de Ferrocarrils como referente en movilidad y turismo sostenibles".
Y, sobre la campaña Pirineo 365, Perpinyà concluye: "Está todo pensado en esta dirección. No queremos poner todos los huevos en la misma cesta. En Núria se puede hacer senderismo, ir al lago, turismo religioso, venir a descansar, tenemos el nuevo mirador o los 4x4. Hay que diversificar con el objetivo de desestacionalizar y que haya turismo de diferentes sectores y temporadas".
Estos anuncios llegan después de una campaña de verano muy buena, incentivada por el paisaje bien verde tras las lluvias de primavera y por las altas temperaturas que incentivan a viajar hacia la montaña. El cremallera ha registrado casi un 8% más de pasajeros que el año pasado entre enero y julio, con un total de 154.627 pasajeros. Y las previsiones son de mantener las cifras al alza, al menos hasta el 2055, que es la fecha hasta la cual el Ayuntamiento de Queralbs y la Generalitat han renovado la concesión de explotación del Valle de Núria.