La Agencia Internacional de la Energía avisa: el colchón de petróleo se agotará en unas semanas
Las reservas "se están agotando muy rápidamente", dice el director de la AIE
BarcelonaEl director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, ha advertido este lunes que el colchón que ofrecían las reservas comerciales acumuladas antes de la guerra en Oriente Medio y del cierre del estrecho de Ormuz se acabará en cuestión de semanas. Las reservas "se están agotando muy rápidamente", ha señalado Birol en declaraciones a la prensa recogidas por Efe durante la primera jornada de la reunión de ministros de Finanzas del G7 en París.
El precio del barril de petróleo Brent, de referencia en Europa, reanudaba este lunes su escalada y a mediodía se situaba en 110,25 dólares, aunque a primera hora había llegado a superar los 111 dólares.
Birol, preguntado sobre si es cuestión de semanas o de meses, ha respondido que "aún quedan varias semanas, pero debemos ser conscientes de que está disminuyendo rápidamente". En su último informe mensual sobre el mercado del petróleo, publicado la semana pasada, la AIE señaló que el cierre del estrecho de Ormuz ha privado al mercado de más de 1.000 millones de barriles de los países del golfo Pérsico, lo que supone que han quedado retenidos sin poder salir más de 14 millones de barriles diarios.
Y aunque Arabia Saudita y la Unión de los Emiratos Árabes estén consiguiendo sacar una parte de su producción por otras vías (básicamente los oleoductos que sortean el estrecho de Ormuz) y que otros países productores en otras regiones del mundo han aumentado sus bombeos de crudo, entre marzo y abril las reservas mundiales han bajado en 250 millones de barriles, a un ritmo de 4 millones de barriles al día.
Birol ha recordado que antes de que estallara la guerra en Oriente Medio, la situación en el mercado era de superávit de petróleo, de unos 2,5 millones de barriles diarios por encima de la demanda. Pero ha señalado que estos márgenes "no son infinitos, y las reservas comerciales están disminuyendo rápidamente". Además, ha avisado que con el verano en el hemisferio norte estamos entrando en la temporada de viajes y en una temporada de siembras, en la que se consume más carburante y también más fertilizantes.
Riesgo de inflación
Todos estos elementos –ha comentado el máximo dirigente de la AIE– contribuyen a presionar los precios al alza y eso puede tener "importantes repercusiones en los precios de los alimentos y podría impulsar significativamente la inflación". En marzo, los países de la AIE decidieron colectivamente sacar al mercado más de 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas para calmar las tensiones en el mercado y evitar movimientos especulativos.
Una medida de esta índole podría repetirse si el estrecho de Ormuz continúa cerrado, como ha afirmado hoy el ministro francés de Finanzas, Roland Lescure: "Si se tiene que volver a hacer en los próximos meses, lo haremos", ha asegurado al llegar a la reunión del G7.
En su informe de la semana pasada, la AIE estimaba que la crisis por el cierre de Ormuz y la subida de precios que está acarreando supondrá que la demanda mundial de petróleo este año disminuirá en 420.000 barriles diarios, lo que contrasta con el incremento de 1,3 millones de barriles diarios en las previsiones que había hecho antes.
Repsol empieza a producir en Alaska
En medio de esta situación, la petrolera española Repsol, en consorcio con la compañía australiana Santos, ha comenzado a producir petróleo en Pikka, en el área North Slope de Alaska (Estados Unidos), con flujo de petróleo ya establecido a través del sistema automatizado de transferencia de custodia (LACT, por sus siglas en inglés) y ha entrado al oleoducto de venta de petróleo, según ha informado la empresa en un comunicado.
La producción irá aumentando hasta alcanzar la cota prevista de 80.000 barriles de petróleo brutos al día el tercer trimestre del año. Los primeros ingresos por ventas también se esperan en el tercer trimestre, con los socios alternando los envíos de cargamentos, ha explicado la empresa española. Repsol tiene una participación del 49% en el proyecto, mientras que la compañía australiana Santos tiene el 51% restante y ejerce de operadora.