Por qué España está menos expuesta al queroseno atrapado en el estrecho de Ormuz
Las refinerías españolas producen el 80% del queroseno que se consume en el Estado, y un 76% del gasoil
MadridDesde que la asociación de aeropuertos ACI Europe lanzó una alerta sobre la falta de combustible si el bloqueo del estrecho de Ormuz se prolonga —está prácticamente cerrado desde que Estados Unidos e Israel atacaron Irán—, todas las miradas se han posado sobre el suministro de queroseno, el combustible que utiliza la aviación. Mientras que la exposición europea al petróleo y el gas que proviene del golfo Pérsico es menor en comparación con otros países, en particular los asiáticos, el queroseno de esta región, que pasa por el estrecho de Ormuz, supone el 45% del total que se consume en el Viejo Continente.
infraestructuras no exentas de polémica por su contribución a la contaminación industrialinfraestructuras no exentas de polémica por su contribución a la contaminación industrial— y, por tanto, no se importa, explican desde la Asociación de la Industria del Combustible en España. Lo mismo ocurre con el gasoil: un 76% se produce en el Estado. "En estos momentos las refinerías españolas están maximizando su producción de ambos productos para abastecer el mercado", explican desde este lobby del sector.
Quién se ha aferrado precisamente a esta "ventaja" del Estado en cuanto a la producción de queroseno y, por tanto, a una menor dependencia del exterior ha sido el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo: "Importamos mucho menos queroseno, entre otras cosas, por las infraestructuras [...] y esto nos protege mucho más que otros países", ha indicado Cuerpo en una entrevista a Onda Ceroeste lunes por la mañana. Del mismo modo que el directivo de Repsol, el titular de Economía ha reconocido que si la guerra en Oriente Medio y el consiguiente cierre del estrecho de Ormuz no se detienen, "efectivamente empiezan a aparecer nuevas preocupaciones, como por ejemplo la disponibilidad de queroseno o de combustibles para la aviación".
Desde el sector explican que son dos las claves que ayudan a entender por qué las refinerías españolas pueden jugar este papel. Por un lado, la capacidad de flexibilidad. Las refinerías españolas pueden recibir y manipular diferentes tipos de crudo —el consejero delegado de Repsol ha cifrado en 60 los tipos diferentes de petróleo que se pueden manipular en el Estado—. Esto permite comprar petróleo de diferentes orígenes, y por tanto no depender de mercados concretos y de diferentes calidades. Además, de este se pueden obtener diferentes derivados.
El otro elemento que ha destacado Imaz es la "capacidad de conversión". El sector destaca que las "fuertes" inversiones de las petroleras en un pasado han permitido tener una industria "compleja" que permite "exprimir" el barril de petróleo. Esto quiere decir que de un barril se puede obtener más contenido derivado. También que el grado de valor añadido (margen de beneficio) por cada barril comprado y que después han procesado es superior. De hecho, por esto España puede exportar derivados del petróleo y así lo hace en países como Portugal, Marruecos y Francia.
"La situación [del Estado] es privilegiada", ha resumido Maarten Wetselaar, presidente de Moeve (antes Cepsa), durante su intervención en las jornadas Wake Up Spain! que organiza El Español y en la que también ha participado Imaz. Wetselaar lo ha recalcado después de reconocer que el escenario actual es "preocupante" en cuanto a la "disponibilidad física" de petróleo y gas en Europa. "No sé si somos conscientes de que la situación es muy complicada", insistiría también el presidente de Naturgy, Francisco Reynés, en el mismo acto. "De los 130 barcos al día [que transitaban por el estrecho de Ormuz] en las últimas cuatro semanas han pasado a cinco de media", ha recordado Reynés. Para el directivo, sin embargo, el punto de inflexión puede llegar en las próximas semanas, si el problema no se resuelve y los países tienen que recurrir a reservas o incluso a alternativas más contaminantes.
Problema de precios
Pero más allá de la disponibilidad, el otro gran quebradero de cabeza para Europa, y España, es el precio de estas materias primas y sus derivados en un mercado que es global. En el caso del petróleo, el consejero delegado de Repsol ha avisado que llegar a los 150 dólares el barril de Brent "no es una hipótesis". "Ya estamos prácticamente en este escenario", ha dicho Imaz. El sector también cree que aunque una estabilización del conflicto y, por tanto, un desbloqueo del estrecho de Ormuz llegaran pronto, "quedarán semanas" para que el mercado energético se normalice.