Sàmper destaca el potencial del sector de la defensa para crear empleo ante los ERE
La industria dual (civil y militar) puede crear hasta 10.000 puestos de trabajo en Cataluña el año 2030, según la Cámara de Barcelona
BarcelonaEl consejero de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, ha erigido la industria dual –con aplicaciones en el ámbito de la defensa y en el civil– en una de las palancas para "generar una transformación del mercado laboral actual", ante los expedientes de regulación de empleo (ERE) que hay en Cataluña, como los de Nestlé, Ficosa y Nissan. Según Sàmper, "la defensa es uno de los ejemplos más claros para entender dónde estamos".
En la presentación de la Cámara de Barcelona El potencial de la base tecnológica e industrial de uso dual en Cataluña, Sàmper ha opinado que los ERE en marcha "son preocupantes de inicio". A su parecer, la robotización y las aplicaciones de la inteligencia artificial (IA) provocarán "un primer momento de sacudida, una cierta tensión, en que determinados trabajos se tendrán que transformar y convertirse en otros trabajos".
Ha reivindicado que la Generalitat ha "apostado desde un primer momento" por la industria dual y, en esta misma línea, el consejero de Acción Exterior, Jaume Duch, ha defendido que "Cataluña no puede escapar" de la apuesta europea por desarrollar su industria militar y de defensa.10.000 puestos de trabajo adicionales
La industria dual en Cataluña genera 28.000 puestos de trabajo y cuenta con 113 compañías activas. Sin embargo, la Cámara de Barcelona estima que tiene capacidad para crear 10.000 puestos de trabajo adicionales de cara a 2030, entre los nuevos y la reconversión de puestos ya existentes que pueden quedar obsoletos.
Actualmente, hay 812 empresas con actividad o potencial de tecnologías de doble uso. Si Cataluña potencia la actividad del sector, el estudio prevé que en el año 2030 haya entre 150 y 200 empresas activas, y que tengan más peso en la industria europea. En términos de facturación, si hoy las 113 empresas tienen una actividad de 1.800 millones de euros, la estimación es que el negocio crezca en 1.000 millones en términos de valor añadido bruto (VAB).
El responsable técnico del estudio y exconsejero, Roger Torrent, ha argumentado que la seguridad y defensa es una actividad que "proporciona mucha estabilidad, proyectos a largo plazo, valor añadido y márgenes", a pesar de tener "barreras de entrada muy altas". En el mismo sentido, el presidente de la Cámara, Josep Santacreu, ha sostenido que es "una línea importante de reindustrialización de Cataluña".
Sin embargo, "no será una lluvia de millones" para todas las empresas catalanas, ha advertido Jaume Baró, el consejero delegado de Acció –la empresa pública para la competitividad–, sino que es una línea de negocio que solo será adecuada para algunas.
Una "enorme potencialidad"
En Cataluña, la producción de armamento y munición solo es el 1,40% de la industria potencial. El grueso de las 812 empresas se dedican a la producción de vehículos terrestres (20,40%) y a la ciberseguridad y las tecnologías cuánticas (14,90%). También forman parte del ecosistema las compañías aeronáuticas (14,30%), el New Space (10%) y las que se dedican a la simulación y al gaming (4,60%), entre otras.
En una mesa redonda posterior a la presentación del estudio, el presidente de Petronor, Emiliano López-Achurra, ha afirmado que "Cataluña tiene una potencialidad enorme" gracias al entorno científico y tecnológico. Para conseguir la expansión del sector, el consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos, ha reclamado "cambiar la mentalidad del mundo del automóvil al mundo de la defensa". "Hay potencial. Creo que lo que falta es ordenarlo y focalizarlo, hacen falta actores tractores", ha reflexionado, un liderazgo por el que ha postulado a Indra.
La Cámara ha planteado un plan de acción con once medidas concretas para impulsar el sector, entre las cuales se encuentran la creación de un programa de conversión industrial, una aceleradora de certificaciones, una oficina para captar fondos europeos y el desarrollo de consorcios industriales para competir por los grandes proyectos.