Crisis de la vivienda

Las herencias de viviendas se estabilizan en niveles de récord por el relevo generacional

Muchos de los legados de inmuebles de la generación del 'baby boom' se venden o se dan a los hijos de los beneficiarios, que tienen dificultades para tener casa propia

Vista aérea del Ensanche de Barcelona.
21/09/2026 - 07:01 h.
3 min

BarcelonaRecibir la vivienda en herencia, especialmente de padres a hijos, ya no es una anécdota o un fenómeno coyuntural, sino estructural, relacionado con el relevo generacional en una sociedad donde crecen los jubilados y la gente de la tercera edad que son propietarios de inmuebles y pierde peso una juventud que no gana lo suficiente para poder tener casa propia. Hasta junio, este tipo de transmisiones ha continuado en niveles elevados, aunque con más fuerza en el conjunto del Estado que en Cataluña, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

El punto más alto se alcanzó en 2021, después de la covid, que provocó muchas más muertes de las habituales. Ahora, la cifra se ha situado en unas 50.000 herencias al año en Cataluña que contienen al menos una vivienda, alrededor del 80% del total. A escala estatal, la proporción es similar y retrata a una generación que concentró una buena parte de su ahorro en uno o más inmuebles, según los datos del Colegio Notarial de Cataluña. Esta es una tendencia que se mantendrá a lo largo de los próximos años con el relevo generacional de los baby boomers –nacidos entre la segunda mitad de los años cuarenta y la primera de los sesenta del siglo pasado–, advierte Raquel Iglesias, vicedecana del Colegio Notarial de Cataluña. Otro hecho destacado es que el número de viviendas transmitidas por esta vía supera al de herencias escrituradas, porque en muchas de estas se incluye más de una.

Las herencias de viviendas en Cataluña
Datos anuales
Observatorio Notarial de Cataluña / ARA

"Las personas que compraron su primera vivienda o una segunda residencia en los años sesenta, setenta u ochenta del siglo pasado ahora se encuentran en una edad avanzada –80 y 90 años–, lo que, sin duda, favorece que, tras su fallecimiento, sus herederos adquieran las viviendas", explica Jorge Fernández, abogado y socio de AF Legis. Se trata, además, de viviendas que acostumbran a estar libres de cargas hipotecarias. Esto facilita que los descendientes acepten la herencia, ya que asumirla no supone una carga. El socio de AF Legis considera “normal que en los próximos e inmediatos años continúe este incremento en la adquisición de viviendas por vía hereditaria, a medida que vayan muriendo quienes adquirieron sus viviendas en los años setenta y ochenta del siglo pasado”.

Las herencias de viviendas en Cataluña
Datos anuales
Observatorio Notarial de Cataluña / ARA

Iglesias, por su parte, destaca que las viviendas que los padres de la generación de los baby boomers transmiten a los hijos, muchos de ellos en la sesentena o jubilados y con su propio patrimonio, ya están pagadas y amortizadas. Esto hace que en muchos casos los beneficiarios hagan donaciones a sus hijos, que forman parte de la generación con más dificultades para comprar o alquilar una casa. "Falta oferta en el mercado y, en muchos casos, la demanda que debería comprarla no puede hacerlo", añade. Lo demuestran los datos de los notarios. Un porcentaje de estos inmuebles vuelve al mercado mediante una donación o una venta, cuando los herederos prefieren obtener liquidez porque no necesitan más inmuebles o porque hay varios herederos entre los cuales repartirlos, por ejemplo.

Esta evolución de las herencias tiene que ver con la llamada gran transferencia, un proceso mediante el cual enormes volúmenes de patrimonio acumulado por generaciones anteriores, especialmente los baby boomers, pasarán a las manos de sus herederos a lo largo de las próximas décadas, los nacidos entre los años noventa del siglo pasado y la década de 2010. Se calcula que durante las próximas dos décadas se producirá una transferencia intergeneracional de riqueza equivalente al 17% de la riqueza de España, que son unos 1,6 billones de euros. La brecha entre generaciones es evidente. En los hogares donde el cabeza de familia tiene entre 65 y 74 años, el patrimonio medio es de 463.800 euros; y en los de menos de 35 años, de 90.100 euros, según los datos de la Encuesta Financiera de las Familias, del Banco de España.

La parte más importante serán primeras y segundas residencias, teniendo en cuenta que los inmuebles son más de tres cuartas partes del patrimonio de las familias. Los valores recibidos por persona serán superiores a otras etapas porque los hogares tienen menos hijos con una media de 250.000 euros por familia, el 41% más que la que recibieron los baby boomers, según estimaciones de un estudio de la Fundación Afi Emilio Ontiveros.

Aun así, el hecho de aceptar una herencia no está exento de obligaciones fiscales, y estas varían de forma notable según la comunidad autónoma. Las comunidades autónomas que menos penalizan estas transacciones, con cuotas casi nulas en el caso de los familiares más directos, son Madrid, Andalucía, la Comunidad Valenciana, las Islas Baleares, Cantabria, Murcia, La Rioja, Castilla y León, las Islas Canarias y Extremadura. Cataluña se encuentra con una presión fiscal "media-alta", según Fernández.

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