El sector de la construcción "ralentiza" su descarbonización, alerta la ONU
El organismo observa "resultados tangibles" gracias a la implementación de medidas de eficiencia energética
BarcelonaEl sector de la construcción a escala mundial pone el freno a descarbonizarse a pesar de los "cambios positivos" materializados desde 2015. "Los avances se han ralentizado", advierte el décimo Informe sobre el estado mundial de los edificios y la construcción, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Alianza Global para los Edificios y la Construcción (Global ABC). Erige la construcción en "piedra angular" de la vida humana, tanto a escala económica como climática.
Por un lado, la construcción representa entre el 11% y el 13% del PIB de todo el mundo y da empleo al 9% de la mano de obra. Por otro lado, es la responsable del 37% de las emisiones de CO₂ y del 28% del consumo de energía. Cada semana se construye en el mundo el equivalente a toda la ciudad de París. En el año 2024 el terreno construido total se amplió en 273.000 millones de metros cuadrados, un 1,7% más.
"El área construida a escala mundial ha crecido rápidamente, mientras que la demanda energética y las emisiones han avanzado más lentamente", señala Martin Krause, director de la división de Cambio Climático de las Naciones Unidas. "Es decir: la eficiencia energética, las energías limpias y la mejora en el diseño están dando resultados tangibles; esto es positivo. Ahora bien, lo que necesitamos es velocidad y escala", resume.
Una brecha "significativa"
Desde 2015, la intensidad energética de los edificios –definida como el consumo anual respecto a su área– se ha reducido un 8,5% y el uso de las renovables ha crecido un 4,7%. A pesar de las mejoras, el sector está lejos de lo necesario para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París. "Hay una brecha de descarbonización significativa, de 49 puntos, respecto a la trayectoria que deberíamos seguir", lamenta el autor principal del estudio y director ejecutivo del Buildings Performance Institute Europe, Oliver Rapf.
En términos geográficos, los avances son desiguales. Europa es la única región que redujo el consumo energético de los edificios desde 2010 (un 18% menos), mientras que en Oriente Medio (49%), el África Subsahariana (37%) y Asia (27%) es donde más aumentó. "Las políticas de la Unión Europea tienen un efecto", subraya Rapf, en referencia a las iniciativas del club comunitario para paliar los efectos del cambio climático.
Deberes para los gobiernos
El informe destaca el impacto positivo de la certificación verde "con estándares alineados hacia las cero emisiones", hace un llamamiento a darles más protagonismo y exige que los gobiernos tengan capacidad de garantizar su cumplimiento y sancionar las infracciones. Las normas de eficiencia energética abarcan aproximadamente el 60% de nuevas construcciones del mundo, pero su aplicación es "escasa" en los países donde el crecimiento de la edificación es mayor.
La asesora climática Hanane Hafraoui reclama entender "la contratación pública de una manera mucho más estratégica". "Los gobiernos no solo compran edificios, también crean demanda para soluciones bajas en carbono", reflexiona. Insta a los estados a "proporcionar certezas regulatorias a largo plazo" y a emitir "señales claras" a medida que el futuro pasa por edificios resilientes y bajos en emisiones.
Crisis de la vivienda
Krause sostiene que "los edificios son una parte central del problema climático, pero también de la solución". Va más allá del reto medioambiental y los sitúa en el centro del debate, en un contexto de incertidumbre global marcado por la inestabilidad de los mercados energéticos y la crisis del acceso a la vivienda.
"Cuando los edificios están bien diseñados, pueden recortar las facturas, reducir la presión energética y mejorar la seguridad casi inmediatamente. A medida que las olas de calor se hacen más intensas y más frecuentes, por ejemplo, las construcciones se convierten en la primera línea de protección", subraya Krause. A su vez, Hafraoui insiste: "Tenemos que abordar la crisis de la vivienda y la climática conjuntamente".