El BCE, de nuevo ante el dilema: contener la inflación sin enfriar demasiado la economía
Se prevé que el organismo presidido por Christine Lagarde suba este jueves los tipos de interés un cuarto de punto, hasta el 2,5%
BruselasVuelve a estar aquí la decisión que hace temblar a las familias con una hipoteca variable: el Banco Central Europeo decide este jueves si sube los tipos de interés. Y, teniendo en cuenta que la inflación en la eurozona ha llegado al nivel más alto desde el otoño de 2023, el consenso de los expertos es diáfano: se prevé que el BCE los suba un cuarto de punto porcentual, hasta el 2,5%.
A la hora de tomar esta decisión, Fráncfort tiene en cuenta la evolución de los precios, que se han disparado desde hace casi tres años por el encarecimiento de la energía a raíz del cierre del estrecho de Ormuz. Impulsada por este sector –que genera efectos en cadena sobre toda la estructura de precios–, la inflación general ha subido hasta el 3,3%. La inflación subyacente (que excluye los sectores más volátiles, como la energía y los alimentos) se mantiene estable y se sitúa alrededor del 2,4%, una cifra próxima a la media del último año y cerca del objetivo del 2% que se marca el BCE. Con el aumento de los tipos de interés, la institución monetaria espera frenar la escalada de los precios, ya que, cuanto más caro es el dinero, más se frena el gasto.
El organismo presidido por Christine Lagarde subió los tipos de interés en junio por primera vez desde septiembre de 2023. Entonces justificó el movimiento por el "gran choque energético", que estaba durando "más de lo previsto" y tenía un impacto en los precios. Después, en julio, el BCE optó por la prudencia y se decantó por mantenerlos para tener margen para "navegar la incertidumbre provocada por el conflicto" en Oriente Próximo. Si se confirma la subida de septiembre, los tipos se situarán en el máximo de lo que el organismo considera neutral, el 2,5%; es decir, un nivel que no impacta en el crecimiento económico.
El BCE intenta hacer equilibrios para evitar presionar más una economía ya frágil. El problema que tiene Fráncfort es que el actual repunte de la inflación tiene una causa sobre la cual los tipos de interés tienen poca capacidad de incidencia: el encarecimiento de la energía. Los precios suben por un choque de oferta: la energía se ha encarecido porque el conflicto ha dificultado su suministro, no porque la demanda de las familias y las empresas se haya disparado.
Y subir los tipos de interés no hará bajar el precio del petróleo. La actuación del BCE, pues, pretende evitar que el choque energético se traslade al resto de la economía, pero sin enfriar todavía más una actividad que ya da señales de debilidad.
La gran mayoría de los economistas consultados por Reuters consideran que el 2,5% será el final del ciclo de subidas de este año y que el tipo se mantendrá aquí durante buena parte del 2027. Pero Deutsche Bank ya prevé otra subida en diciembre, hasta el 2,75%, precisamente porque el choque energético podría ser más persistente de lo que se esperaba.
El BCE también publicará las nuevas proyecciones macroeconómicas de inflación y crecimiento, que servirán para calibrar la lectura que hace el organismo de la situación económica. Reuters recoge que se espera una revisión al alza de la inflación, así como un crecimiento más elevado. El barril de Brent (el indicador de referencia en Europa para medir el precio del petróleo) ha llegado de nuevo a los 100 dólares, y el precio del gas está en máximos desde el 2023.
Una Europa unida
La presidenta del Banco Central Europeo insistió el miércoles en la necesidad de una Unión Europea más unida "en un mundo más duro y menos indulgente", cada vez más condicionado por grandes potencias. Para Lagarde, el continente se enfrenta a un dilema "sobre quiénes somos como europeos", al cual ve tres salidas. La primera, aceptar que el declive de Europa es "inevitable". La segunda, que cada país persiga sus propios intereses económicos nacionales. Y la tercera, su propuesta: "elegirnos mutuamente y continuar con la tarea de construir Europa".
"Si actuamos juntos –dijo– podremos aprovechar plenamente nuestra escala y ser menos vulnerables a las presiones externas. Entonces tendremos más soberanía y un crecimiento más rápido".