Cataluña crecerá este año el 2,6%, pero con la amenaza de la inflación y menos inversión
La actividad reducirá su ritmo de crecimiento, pero el consumo continuará como principal motor gracias a la creación de empleo y la expansión demográfica
BarcelonaLa economía catalana crecerá este año el 2,6%, tres décimas más de lo que se había previsto en primavera, pero con riesgos por la amenaza de una inflación creciente y la desaceleración de la inversión. Estas son las previsiones de la conselleria de Economía de la Generalitat, publicadas este lunes para 2026 y 2027. En general, "se mantendrá un dinamismo notable a pesar de la crisis energética", destaca el documento. De cara a 2027, el avance del producto interior bruto (PIB) será más moderado y se situará en el 2,1%. Y la tasa de paro se mantendrá en los niveles más bajos desde 2008.
A pesar de la evolución positiva de la actividad, la estimación de la Generalitat detecta "señales de ralentización en algunos indicadores del consumo privado, en paralelo al ascenso de la inflación". Y las exportaciones de bienes y de servicios (incluyendo los turísticos) mantienen una evolución ligeramente positiva a pesar del contexto internacional desfavorable.
Según las previsiones, la demanda interna, y, más concretamente, el consumo privado, continuará impulsando el crecimiento este año gracias a la creación de empleo y a la expansión demográfica. De todas formas, el ritmo de aumento será "más suave que en años anteriores", añade el análisis. La inversión, por su parte, "es el elemento más afectado por el contexto de inestabilidad internacional". A consecuencia de ello, su avance se desacelerará hasta el 3,4% este año, frente al 6% del año pasado, y la estimación es que baje hasta un ritmo del 1,8% en 2027.
En general, la economía catalana ha mantenido hasta ahora un crecimiento diversificado, con aportaciones positivas de todos los grandes sectores, y ya acumula más de cinco años con registros superiores a los de la zona euro, según la conselleria de Economía. La evolución actual sugiere que el impacto de la crisis energética ha sido, de momento, "limitado", durante el primer semestre. Con todo, el documento advierte que los riesgos se han acentuado a causa del conflicto en Oriente Medio, que ha hecho subir la inflación, situada en el 4,5% en Cataluña en septiembre, y los tipos de interés, lo cual encarece el crédito para particulares y empresas.
Todo esto se traduce en "unas condiciones de financiación más restrictivas", alerta la consellería. El análisis del gobierno también cita otros riesgos que pueden enturbiar la velocidad de crucero de la economía, como "la debilidad económica de la zona euro, las tensiones geopolíticas, la competencia comercial con China o la inestabilidad financiera asociada al auge de las inversiones en inteligencia artificial".
Tasa de paro al nivel de 2008
Según este documento, la actividad continuaría basándose sobre todo en la demanda interna, pero el consumo de los hogares se desaceleraría hasta el 2,9%, frente al 3,9% del año pasado, y bajará el ritmo hasta el 2,1% en 2027. La inversión mantendría un incremento débil el año que viene (1,8%) por las condiciones de financiación más restrictivas y el fin de los fondos europeos Next Generation. Las exportaciones, por su parte, crecerán el 1,9%, frente al 4,2% de 2025; pero se recuperarán hasta el 2,2% en 2027.
La creación de empleo continuará en el bienio 2026-2027, "pero a un ritmo más moderado, en línea con la desaceleración gradual del PIB". El aumento del empleo equivalente a tiempo completo será todavía notable en 2026 (2,0%), mientras que en 2027 se moderaría hasta un 1,5%. La tasa de paro se mantiene en los valores más bajos desde el año 2008, y se estabilizaría en niveles similares a los de 2025 (alrededor del 8,4%), en un contexto de dinamismo de la población activa.