Puig rompe las conversaciones de fusión con Estée Lauder
La perfumista catalana informa a la CNMV que "no se ha alcanzado un acuerdo" para la operación de compra que estaba explorando
BarcelonaPuig ha finalizado las conversaciones de fusión con Estée Lauder. La multinacional catalana de la perfumería y la moda prémium ha comunicado este jueves por la noche a la Comisión Nacional del Mercado de Valores que "no han llegado a un acuerdo" con la norteamericana para completar la potencial fusión que habían empezado a explorar en el mes de marzo. A raíz del rompimiento de la relación, la firma propietaria de Carolina Herrera, Nina Ricci o Rabanne "se mantiene enfocada en ejecutar la estrategia y continuar el crecimiento rentable" que ha registrado el último trimestre, según ha informado la compañía en un comunicado.
En la nota facilitada al regulador bursátil español, el consejero delegado de la cotizada, José Manuel Albesa, ha reivindicado la "sólida trayectoria de crecimiento" de Puig, "por encima del mercado de la belleza prémium". El primer directivo asegura que "valoran las conversaciones enriquecedoras con Estée Lauder", si bien optan por "enfocarse en la ejecución de la estrategia" que plantean desde la dirección.
Después de romper las conversaciones con Estée Lauder, Albesa ha hecho bandera de "la estructura de capital", que otorga a la cotizada catalana "un amplio abanico de alternativas estratégicas" más allá de la fusión. Entre otras cuestiones, señala un plan "selectivo" de fusiones y adquisiciones para "continuar complementando la cartera" de productos. Deja entrever, así, continuar con operaciones similares a la que ya ha consolidado con Charlotte Tilbury, que completó el año 2020.
Continúa el "plan de ruta estratégico"
En el comunicado facilitado a la CNMV, Albesa sostiene que la ruptura de las conversaciones con Estée Lauder "no modifica la hoja de ruta estratégica" de la cotizada catalana. Puig defiende que "continuará construyendo sobre las fortalezas en belleza premium" en los mercados donde ya tiene una operativa exitosa. El primer directivo ha defendido la "cultura diferencial de la compañía", que les ha permitido, a sus ojos, "cumplir con todos los compromisos desde la salida a bolsa".
Puig, cabe recordar, irrumpió en bolsa en mayo de 2024, con una valoración inicial de 24,5 euros la acción. Pocos meses después, a raíz del éxito entre los inversores que acumuló al inicio de la cotización, accedió al Ibex-35. Sustituyó a la cadena hotelera Meliá el 22 de julio de 2024. Entonces, la acción se movía alrededor de los 26 euros. El crecimiento se truncó en otoño del mismo año, y desde entonces ha caído hasta los 17,64 euros por título en que ha cerrado la sesión de este jueves. Se ha estabilizado en este nivel y, de hecho, desde el inicio de 2026 se ha revalorizado cerca de un 19%, desde los 14,8 euros del 2 de enero.
En el primer trimestre de 2026, Puig declaró unas ventas de 1.215 millones de euros, un incremento interanual del 0,8%. El alza se ha visto anclada, hay que decir, por el tipo de cambio: descontando la debilidad del dólar, la catalana habría ingresado un 4,7% más que en el mismo periodo de 2025. A pesar del malestar general en el sector de la belleza premium, Puig espera que su negocio se mantenga estable, "en línea con el ejercicio de 2025, a pesar de un entorno de costes más exigente".