La Cámara de Comercio aprueba por la mínima la ampliación de las 'sillas de plata'
El pleno vota dividido por la mitad y la medida tira adelante con el voto de calidad de Santacreu
BarcelonaEl pleno de la Cámara de Comercio de Barcelona, reunido este jueves, ha aprobado por la mínima la reforma propuesta por la ejecutiva para ampliar de dos a diez las vocalías de pago otorgadas por mayor aportación voluntaria, las conocidas como sillas de plata. El órgano ha quedado completamente dividido en la sesión, con un empate a 29 votos favorables a la medida y 29 en contra. La decisión se ha desbloqueado con el voto de calidad del presidente, Josep Santacreu.
La propuesta que puso sobre la mesa la semana pasada la ejecutiva liderada por Santacreu generó fricciones dentro de la corporación; una brecha que se ha escenificado con la aritmética final del órgano. Los 21 vocales que formaron parte de la candidatura independentista Eines de País han declarado su oposición desde que la ejecutiva aprobó la reforma. También lo ha hecho la patronal de las pequeñas y medianas empresas, Pimec. A pesar de los cálculos que se hacían desde el pleno, que aseguraban que "con los representantes que tienen" los dos grupos críticos podían "decantar la balanza", no han conseguido sumar una mayoría para tumbar la ampliación.
La medida aprobada este jueves, hay que decir, no modifica la composición del actual pleno. Las ocho sillas de plata adicionales no se añadirán hasta el próximo mandato, con las elecciones camerales previstas para 2027. La Cámara defiende la reforma asegurando que parte de "la voluntad de conseguir una representación equilibrada y proporcional del autónomo, la pequeña, la mediana y la gran empresa dentro del máximo órgano de gobierno de la corporación".
Una vez entre en vigor la ampliación de las vocalías de pago, cambiará la distribución de las 60 vocalías que conforman el órgano. Concretamente, bajarán de 52 a 44 los escaños camerales otorgados por el sufragio de los empresarios de la demarcación. Se sumarán las 10 sillas de plata, así como las seis vocalías que ahora ya se adjudican a las patronales más representativas del país, Foment del Treball y Pimec.
La ejecutiva de la Cámara presentó la medida la pasada semana, con el objetivo de ampliar las vocalías otorgadas por aportaciones económicas de las dos actuales hasta una decena y, internamente, encontró la oposición frontal de la mayoría de representantes de pymes y de Eines de País. Fueron los independentistas, de hecho, los que rebajaron a dos las sillas de plata, hasta las 14 que había anteriormente. Actualmente, los dos asientos de pago en el plenario del ente los ocupan Criteria, el brazo inversor de la Caixa, y el RACC. Las dos compañías que han accedido al pleno en estas condiciones abonan un total de 75.000 euros al año.
Un pleno "dividido"
La aprobación de la reforma, como recuerda el representante de Eines de País Toni Fitó, puede "condicionar la composición" del próximo plenario, dado que los electores elegirán ocho vocales menos que en las anteriores elecciones camerales. También desde Pimec hacen frente a la reforma: la patronal de las pequeñas y medianas empresas insiste en que "continuará defendiendo que la mejor manera de garantizar una representación equilibrada es a través del sufragio", en línea con el análisis de la cuestión que han hecho durante la semana. A pesar del resultado, la patronal que dirige Antoni Cañete sostiene que "continuará trabajando por una Cámara fuerte, plural y útil a todo el tejido empresarial". Las valoraciones tanto de Eines como de la entidad de las pymes, pues, chocan con la reivindicación de equilibrio y proporcionalidad que sostienen desde la Cámara.
Fitó, sin embargo, alerta de que el resultado deja muchas cuestiones por resolver. El representante de Eines asegura, en declaraciones a l'ARA, que el empate registrado este jueves "demuestra que la Cámara está absolutamente dividida en un tema capital para la representación de los sectores económicos del país". Una sensación que comparten voces próximas a la pequeña y mediana empresa catalana, que avisan de que "presentar este resultado como una victoria clara es, como mínimo, una interpretación discutible que invita a una reflexión más acurada" respecto de las sillas de plata.
Tanto Eines como las pequeñas y medianas empresas catalanas han negado estar en contra del acceso de las grandes empresas al pleno de la Cámara. A ojos de Fitó, de hecho, las corporaciones del país "son referentes y tractores" de la economía. Recuerdan, sin embargo, que ya hay grandes empresas que han sido elegidas en las vocalías repartidas por sufragio, como el Banco Sabadell o Ficosa; así como a través de las sillas de asignación patronal, por ejemplo. Aun así, desde la Cámara defienden que "en la actual composición del pleno, las grandes empresas se encuentran infrarepresentadas" y consideran las sillas de plata un "mecanismo para garantizar una representación adecuada de las empresas de mayor dimensión" en los órganos de gobierno.