Fiscalidad

Solo la mitad de las subidas de sueldo por la inflación llegan a los trabajadores, según Pimec

La patronal catalana denuncia una "subida de impuestos encubierta" por la negativa a deflactar el IRPF

El presidente de Pimec, Antoni Cañete, frente al Parlamento Europeo en Bruselas.
23/07/2026 - 15:52 h.
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BarcelonaUna parte importante de los costes que asumen las empresas para mejorar los sueldos al ritmo de la inflación no está llegando a los bolsillos de los trabajadores. Así lo detalla la patronal catalana de las pequeñas y medianas empresas, Pimec, en un informe publicado este jueves dedicado al conocido como fiscal drag, o progresividad congelada. Se trata de la disfunción que se genera cuando las subidas salariales asociadas a los incrementos de precios no tienen una réplica fiscal en forma de deflactación del IRPF. "Se produce una perversión, y es que elevamos los sueldos, pero esto no se traduce en más poder adquisitivo", ha denunciado el presidente de la asociación empresarial, Antoni Cañete.

Según el estudio, de cada 100 euros adicionales de coste laboral asumido por la empresa para afrontar incrementos salariales, el trabajador percibe entre 48 y 56 euros; mientras que los entre 44 y 52 euros restantes acaban en las arcas públicas. Así, una mejora neta de 100 euros mensuales en la nómina supone un gasto de entre 180 y 210 euros. La tendencia se agrava con las intensas mejoras salariales que se han aplicado últimamente para equilibrar las tensiones de precios, que ya superan el 22% en los últimos cinco años, según el documento.

Desde la comisión de Economía y Fiscalidad de la patronal han alertado que, con el formato actual, no solo el gasto por trabajador sube con los incrementos salariales: también se ha incrementado el tipo efectivo de IRPF que se aplica sobre las rentas del trabajo. De acuerdo con el estudio, presentado por la presidenta de la comisión, Silvia Gabarró, la carga fiscal sobre los salarios ha aumentado entre un 1,3% y un 3,2% entre el 2020 y el 2025, un período que concentra las tensiones inflacionistas provocadas por la guerra en Ucrania.

Una "subida silenciosa" de impuestos

Según Gabarró, este desequilibrio afecta especialmente a las rentas más bajas: los sueldos de 18.000 euros anuales, con las subidas aplicadas para equilibrar la inflación en los últimos años, habrían más que duplicado su contribución a la hacienda pública. El incremento relativo es más modesto en las rentas medias y altas: las cotizaciones se expandirían un 18% en el caso de los sueldos de 25.000 euros anuales, y un 14% en la escala media-alta, de 35.000 euros anuales.

El incremento de los tipos efectivos responde, según la patronal, a la congelación de los tramos de cotización; pero también a otros factores que permanecen intactos, como los mínimos exentos de tributación o las bonificaciones personales, que tampoco escalan con las subidas salariales. En global, los trabajadores estarían perdiendo entre un 2,8 y un 4% de poder adquisitivo a causa de esta paradoja.

"Es un incremento silencioso de los impuestos", razona Gabarró, que reclama una deflactación completa del IRPF para deshacer el agravio. Cañete, por su parte, ha señalado como "absolutamente injusto" que las empresas "hagan un esfuerzo salarial que repercute a Hacienda, y no a los trabajadores". "Es injusto y nos hace menos competitivos"; ha concluido el presidente.

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