El Constitucional comienza la cuenta atrás para amnistiar a Puigdemont
El pleno del TC debatirá en primer lugar el recurso de amparo de Jordi Turull
BarcelonaLlega la hora de la verdad. El Tribunal Constitucional (TC) comienza este martes a estudiar los recursos de amparo que los dirigentes del Gobierno del 1-O le han presentado ante la negativa del Tribunal Supremo a amnistiarles. El primer caso será el del exconsejero de Presidencia y actual secretario general de Junts, Jordi Turull, y su recurso servirá de ejemplo para el resto: Pablo Llarena y Manuel Marchena se han negado hasta ahora a amnistiar el delito de malversación, por el cual son perseguidos todavía el expresidente Carles Puigdemont y los exconsejeros Toni Comín y Lluís Puig y por el cual fueron condenados el exvicepresidente Oriol Junqueras y los exconsejeros Raül Romeva, Dolors Bassa y el mismo Turull.
Con toda probabilidad la resolución que planteará este martes el ponente José María Macías, del sector conservador y contrario a amnistiar la malversación en la línea seguida por el Supremo, será rechazada por la mayoría progresista del TC. Esta circunstancia abrirá la puerta a reelaborar la ponencia en el próximo pleno, previsto para el 6 de octubre, para que, entonces sí, el tribunal se posicione previsiblemente a favor de los recursos y reclame al Supremo que amnistíe a Turull y al resto de líderes del Procés.
El TC ya avaló el año pasado la ley de amnistía rechazando los recursos de inconstitucionalidad presentados mayoritariamente por el PP, pero todavía no se ha pronunciado concretamente sobre la interpretación suis generis de la malversación que hizo el Supremo: como que la amnistía solo se excluye para la malversación que genera un lucro directo; el alto tribunal concluyó que no se podía aplicar a Puigdemont, Junqueras, Turull y el resto porque obtuvieron un lucro indirecto ahorrándose pagar el referéndum de su bolsillo.
La deliberación sobre los recursos llega después del apoyo a la medida de gracia por parte del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que descartó la otra premisa del Supremo para no conceder definitivamente la amnistía: que se afectaron los intereses financieros de la Unión Europea con el referéndum del 1-O.
Hace unos días, el magistrado instructor Pablo Llarena, tampoco decidió mantener la orden de detención contra Puigdemont, argumentando que la postura del TJUE no resolvía sobre la malversación. Pero el auto ya no fue tan contundente como los anteriores y fuentes del mismo Supremo indicaron que podrían tener que rectificar su posición si el TC estima el recurso de amparo del exconsejero Jordi Turull con argumentos que puedan ser aplicables también a Puigdemont. La previsión, pues, es que si el Constitucional es claro avalando los argumentos de los expresos y exiliados, Llarena y también Marchena modifiquen su doctrina y que no haga falta resolver individualmente todos los recursos.