Empresas

Las pymes ya estaban "estancadas" antes de la guerra en Irán

La patronal española Cepyme alerta de incrementos "estructurales" de costes energéticos y laborales que amenazan la competitividad de las empresas

22/06/2026

BarcelonaLa guerra en Irán y sus estragos económicos globales han hecho que llueva sobre mojado en las pequeñas y medianas empresas españolas. Según el último indicador de la situación de la pyme elaborado por la patronal española Cepyme, las pymes del Estado ya sufrían una situación de "estancamiento" en la segunda mitad de 2025, antes del inicio del conflicto. De acuerdo con la patronal de pymes vinculada a la CEOE, las empresas más pequeñas llegaron a 2026 en "una situación más desfavorable para afrontar los riesgos" que se materializaron con los enfrentamientos en Oriente Medio. La presidenta de la organización empresarial, Ángela de Miguel, ha lamentado las conclusiones que se pueden extraer del informe semestral, que muestra un "crecimiento débil y desigual" entre las pequeñas empresas. "Hoy, las pymes no lo están pasando bien", ha dicho en una atención a los medios.

De acuerdo con el indicador de la situación de la pyme, convergen en el tejido empresarial español dos factores de riesgo: un incremento de costes "estructural" en los últimos cinco años y un ritmo de negocio que está lejos de las previsiones a medio plazo que se habían hecho antes de la pandemia. De acuerdo con el documento, las pequeñas empresas españolas facturan un 11,3% menos de lo que habrían facturado si se hubiera mantenido la tendencia de crecimiento marcada en 2019; mientras que las empresas medianas quedan un 5,5% por debajo de este umbral. Hay que decir que, en términos absolutos, sí que se ha crecido: de media, la pyme del estado factura un 15% más que en diciembre de 2019.

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Energía y salarios

En este contexto, el aumento progresivo de los costes –el "gran elefante en la habitación", en palabras del director de Economía de Cepyme, Francisco Vidal– está haciendo tambalear, según la patronal, el negocio de muchas pequeñas empresas, especialmente de las micropymes. De acuerdo con el estudio, los costes operativos se han disparado un 25% respecto a 2019. Según De Miguel, la situación podría ser aún peor en los primeros meses de 2026, debido a los sobrecostes energéticos provocados por el cierre del estrecho de Ormuz. Cataluña es especialmente vulnerable a esta amenaza, por su concentración, por encima de la media española, de pymes industriales, muy sensibles a los precios de la luz, el gas y los carburantes.

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Todas las políticas públicas deberían ir orientadas hacia aquí, pero ahora parece que es al contrario"El desequilibrio favorable a las grandes empresas tiene que ver con la subida acumulada del salario mínimo interprofesional, que es más habitual entre los negocios de menor tamaño. La inflación, después de cuatro años, se ha vuelto "estructural"; y, por tanto, cada vez es más difícil de trasladar a los precios finales de los productos y servicios que ofrecen las compañías.

Un "tsunami normativo"

Para las patronales de pequeñas y medianas empresas, el malestar de costes y negocio tiene pocas vías de resolverse debido a un "tsunami normativo" que obstaculiza la expansión de muchas empresas. Según el presidente del Consejo Territorial de la Pyme de Foment del Treball, Pep Garcia, el foco de la administración debería ser "hacer crecer las pymes". "Todas las políticas públicas deberían ir orientadas hacia aquí, pero ahora parece que es al contrario", ha denunciado el representante empresarial.

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De Miguel, en un sentido similar, ha defendido un enfoque normativo que lleve a legislar "pensando primero en una microempresa de tres o cuatro trabajadores". "Es imposible que una pequeña empresa adapte correctamente una normativa pensada para una gran multinacional", ha criticado.

Las vallas normativas impiden, a ojos de Vidal, el crecimiento de las empresas. La "incertidumbre reguladora", según el director de Economía de Cepyme, ha hecho que algunas empresas hayan decidido parar su expansión. Para el experto, esta tendencia se observa en el bajo endeudamiento de las pymes españolas, que se encuentra en el 62%, el mínimo en dos décadas y media. "Las empresas piensan que es mejor rebajar endeudamiento que invertir, y esto es un problema, porque la inversión es la fuente del crecimiento. Y las empresas actúan así por las cargas que dificultan su actividad", han concluido desde Cepyme.