Sánchez ratifica la subida del SMI y recrimina a la patronal su ausencia
El presidente español marca distancia con los empresarios: "Paguen más"
MadridLa última vez que Pedro Sánchez ratificó un incremento del salario mínimo interprofesional (SMI) fue en 2020, desde la Moncloa, tras un acuerdo con los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, y las patronales españolas CEOE y Cepyme. Seis años después, Sánchez ha vuelto a presidir una nueva subida del sueldo mínimo. Esta vez lo ha hecho desde el ministerio de Trabajo, de la mano de la titular de la cartera, Yolanda Díaz (Sumar), y de los dos líderes sindicales, Unai Sordo (CCOO) y Pepe Álvarez (UGT), pero sin los empresarios, con los que Sánchez no ha dudado en marcar distancias.
El presidente español criticó que las patronales se hayan descolgado del acuerdo para subir el SMI hasta los 1.221 euros mensuales este 2026. "¿Dónde está la patronal?", se preguntó el presidente español este lunes en el acto de la firma del nuevo aumento. "Es inadmisible que en un contexto de bonanza económica se mire con lupa quien cobra el salario mínimo y no quien gana mucho dinero", ha dicho Sánchez. A las puertas de la negociación entre sindicatos y empresarios para actualizar el actual acuerdo para el empleo y la negociación colectiva (AENC), el presidente español se ha hecho suyo "pay them more!" de Joe Biden hace cuatro años. "Que paguen más –ha dicho–. Que nadie nos diga que no se pueden subir los sueldos cuando los beneficios crecen, cuando la economía avanza", ha reiterado Sánchez.
Dardos en el PP
La firma del acuerdo para subir el SMI hasta los 1.221 euros brutos al mes ha servido también al gobierno español para sacar pecho de su modelo económico y contrarrestar el del PP. "Venimos de un país en el que el PP menospreciaba a la gente trabajadora; un país que congelaba el salario mínimo en 735 euros al mes; un país que hacía bandera de la pobreza laboral", ha denunciado Díaz, que ha resumido en "desregular, desmantelar y desproteger" las bases de la política económica de los populares. En contraposición a este modelo, el gobierno español defiende el suyo: "Somos el gobierno de la gente trabajadora", ha afirmado la ministra de Trabajo, que ha vislumbrado que lo seguirán siendo.
El ejecutivo español hace tiempo que se aferra a medidas como la mejora del SMI para defender la gestión de estos últimos años. Pero sobre todo ahora, que atraviesa un momento de horas bajas: no solo por el auge de la derecha y la extrema derecha, que está desgastando al poder de PSOE y Sumar en aquellos territorios en los que se están celebrando elecciones, sino también por la frágil relación con el bloque de investidura. De hecho, el acto de este lunes incluso ha supuesto una tregua en la tensión que llevan días arrastrando a los dos socios del gobierno de coalición, PSOE y Sumar. A la firma han asistido ministros de uno y otro partido que últimamente han chocado por las medidas en materia de vivienda para bajar los precios de los alquileres.
Acuerdo bipartito
El acuerdo para subir el SMI este 2026 se logró el pasado mes de enero con el visto bueno de CCOO y UGT, pero con el rechazo de la patronal española. Supone dejar el sueldo mínimo en 1.221 euros brutos al mes en 14 pagas, un 3,1% más que en 2025 (es un alza de 37 euros mensuales). Es la octava subida desde que Pedro Sánchez llegó a la Moncloa.
Aunque el gobierno español intentó alcanzar un acuerdo tripartito con incentivos fiscales para las empresas más afectadas por el aumento, las patronales se desmarcaron. Incluso catalogaban de "trilera" e "intervencionista" la medida fiscal.
Los líderes de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, también han recriminado a los empresarios que no se hayan sumado al acuerdo. Asimismo, recordaron al gobierno español los deberes pendientes. Los sindicatos mayoritarios llevan tiempo exigiendo que se blinden por ley los complementos salariales para que ante las subidas del SMI no queden en nada.