Una estrategia acertada
BarcelonaEuropa no tiene una tecnología de chips propia. Por lo tanto, es dependiente de la tecnología de los Estados Unidos o de la China, pero esta última a efectos industriales no es una opción por razones geoestratégicas. Las tecnologías existentes, y en concreto los códigos de programación, son propiedad de empresas privadas, Nvidia, Intel y otras. Utilizar su código es perder la independencia tecnológica y depender de ellas comercialmente y técnicamente. No es, pues, una opción.Hace pocos años, la Universidad de Berkeley desarrolló un código abierto de acceso universal, RISC-V. Europa lo impulsa a través del programa DARE, porque elimina las limitaciones de propiedad. Es probable que por esta razón el RISC-V se convierta a corto plazo en el código universal de la UE, y quizás del mundo, Brasil, la India, la UE, a excepción de los EUA y China.Openchip es una empresa público-privada que tiene un proyecto de unos 500 millones de euros y siete años de duración sobre el código RISC-V. Fue creada por un socio privado, GTD, especializado en el ámbito del software embarcado, cohetes y satélites de la ESA –la Agencia Espacial Europea–, y la entidad pública BSC –Barcelona Supercomputing Center–, creación acertada del doctor Mateo Valero, catedrático eminente de la UPC. El objetivo industrial de Openchip es diseñar y prototipar chips de propósito general, desde los más sofisticados, HPC (high performance computing), para supercomputadores, hasta los estándares, para el uso industrial. Openchip será una empresa fabless, sin fábrica, que a partir de los prototipos subcontratará su fabricación a terceros.La Comisión Europea ha reconocido el proyecto como importante y lo ha clasificado como IPCEI (Important Project of Common European Interest). Ha aportado 111 millones a fondo perdido en razón de que el riesgo inicial del proyecto hacía inviable conseguir fondos privados en el mercado de capitales para financiarlo. La Generalitat, entendiendo el alto valor técnico e industrial del proyecto, ha aportado fondos relevantes como préstamo. Esta etapa se ha concluido con éxito después de 24 meses, y el primer chip, BER10, ya está disponible.El equipo directivo proviene en parte de Intel. El consejero delegado es un catalán con una experiencia de veinte años en EE. UU. La empresa ha reunido a 350 ingenieros con delegaciones en seis estados miembros de la UE –Irlanda, Alemania, Francia, Polonia, Italia y España– en solo dos años. La conclusión es que la primera etapa del proyecto se ha concluido con éxito en un tiempo récord y, por tanto, las bases para el desarrollo futuro son sólidas.La compañía está haciendo una ampliación de capital de unos 200 millones de euros, aproximadamente 50% pública y 50% privada. El socio privado puede ser un fondo de inversión o ACS, empresa industrial de primera línea, que será también cliente, porque tiene un proyecto de centros de datos importante. El socio público es la SETT, sociedad inversora del ministerio de Transformación Digital. La ampliación cubrirá las necesidades de capital hasta la rentabilidad de Openchip, una vez amortizadas las inversiones, y cubrirá las necesidades financieras en los dos años próximos que el proyecto necesita. Openchip ha de ser capaz de diseñar chips que compitan con todos los productos del mercado, incluso los del líder comercial Nvidia; ahora todavía no, pero sí en un plazo de cuatro o cinco años.Esta ampliación consolidará el proyecto si, como está previsto, la dirección estratégica que han mantenido hasta ahora GTD y el BSC en Openchip se mantiene para los nuevos socios de referencia, el nuevo inversor privado y la SETT como socio público. No se debe cambiar el rumbo, se debe mantener el actual. Es decir, la capacidad general y no restrictiva de generar productos de la empresa, la excelencia tecnológica, la diversificación y, en definitiva, la voluntad de erigirse en la primera empresa de diseño y prototipado de chips del sur de Europa. No hay que perder este objetivo estratégico que ha llevado a Openchip hasta donde está ahora: en la UE entre las líderes del sector en diseño de chips.El hecho de que la tecnología desarrollada esté basada en un código abierto y público como el RISC-V ha generado para Openchip la posibilidad de tener clientes de ámbito mundial sin limitaciones de uso o aplicación. Ha cerrado un acuerdo con una empresa japonesa de tradición técnica tan sólida y arraigada como NEC, para producirle los chips que necesitará en el futuro para sus procesadores, que se convertirán en el eje de su actividad industrial.Este proyecto, ahora ya una empresa, es un ejemplo paradigmático de una serie de aciertos técnicos e industriales. a) Adoptar para el desarrollo el código RISC-V abierto y libre. b) Seleccionar personal idóneo y con experiencia, coherente en sus capacidades y especialidades. c) Seleccionar un equipo directivo de primer nivel, con las capacidades técnicas, comerciales e industriales adecuadas. d) Tener un socio industrial con experiencia de mercado, GTD, y uno público, BSC, con experiencia tecnológica adecuada, que puede transferir conocimiento sin los largos periodos necesarios para hacerlo. e) Desarrollar una capacidad local, Barcelona, Cataluña y España, pero de ámbito europeo. f) Saber aprovechar los fondos europeos para el desarrollo técnico y, en definitiva, situarse adecuadamente en el mercado, tanto en el ámbito comercial y de producto como en el industrial.Si todo esto continúa pasando, Openchip será un líder en chips en Europa, y cubrirá una carencia europea tanto técnica como estructural. Será necesario más capital y más medios, pero el éxito atrae. No será difícil conseguirlo, una vez demostrado el éxito de los primeros prototipos ahora en desarrollo. La ocasión es esta, conseguida por acierto, conocimiento y también suerte. Es por eso que la oportunidad es singular y única. Hay que saber aprovecharla y continuar esta cadena de aciertos. Ahora es un momento crítico que se debe saber superar. No hay ningún motivo para dudar de ello, pero hay que señalar lo que se ha hecho bien para continuar haciéndolo igual. El éxito se encuentra en continuar lo que se ha ido haciendo desde hace más de dos años.