El cava encadena un segundo año de caída de ventas
Los efectos de la sequía y la bajada de las exportaciones recortan un 10% la facturación de las bodegas de la DO
BarcelonaLa venta de cava retrocedió el pasado año por segundo año consecutivo, según ha informado este miércoles el consejo regulador de la denominación de origen (DO) cava. En total, el número de botellas vendidas cayó un 12,88% anual hasta los 190 millones. En cuanto a la facturación, fue de 2.048 millones de euros, un 10% menos que en el 2024.
Esta bajada se explica por la sequía, según Javier Pagés, presidente de la DO Cava. "El descenso no es por falta de demanda, sino de producto", dice. Esta bajada se centra sobre todo en las exportaciones, en las que la caída fue de un 18,68%. En el mercado español la reducción fue mucho más tamizada, un 2,48% en volumen.
Hay que tener presente, que de los 190 millones de botellas que se vendieron, el 60% del cava era destinado al extranjero. El primer mercado fue Bélgica, el segundo Estados Unidos y el tercero el Reino Unido. De todo el cava que se vendió en España, Cataluña consumió un 33,7%. Alemania, tradicionalmente el primer o segundo mercado, se cayó hasta la quinta posición.
Para Pagés, la apuesta por reforzar el cava de mayor calidad es lo que les ayudará a posicionarse en el mercado. Prueba de ello es que las botellas que más retroceden son las de menor precio, y en cambio las de guarda superior, las de mayor calidad, crecen un 1,41%. Si en vez de volumen hablamos de facturación, fue de 2.048 millones de euros. Un 10% inferior al ejercicio anterior.
En 2023 fue el último ejercicio con récord de ventas para el cava, y en 2024 ya hubo caídas significativas de las ventas, tanto en número de botellas como en facturación. Hace dos años el bajón fue del 13,2% en total de botellas y del 4,5% en facturación, a las que se añaden las disminuciones del año pasado, presentadas hoy.
Freixenet y relieve
La presentación de los resultados se da cuando hace pocas semanas Freixenet pasó a ser completamente de la empresa alemana Henkel. A este respecto, Pagés ha dicho que no cambia la situación de la bodega, porque ya hace unos años que "el control de la compañía la cedieron a Henkel y ha habido estabilidad". Para el presidente de la DO que haya diversidad de empresas, desde familiares hasta "empresas importantes con poder sáb distribución a escala mundial con capacidad para llegar a muchos mercados, enriquece" el sector.
En los dos últimos años la dirección de Freixenet había ido recortando la producción de botellas con la etiqueta de cava para vender buena parte de la producción en Alemania como "espumoso español", pero sin el sello –y los requerimientos en el proceso productivo– de la DO. El evitar la DO permite elaborar espumosos en períodos más cortos (el Consejo Regulador del Cava exige un mínimo de 12 meses). Además, la compañía presentó el año pasado un expediente de regulación de empleo (ERE), que tras varios días de huelga y manifestaciones de la plantilla acabó con el acuerdo entre la dirección y los sindicatos por reducir en 154 personas la plantilla, sobre todo con prejubilaciones y salidas voluntarias.
Sin embargo, Pagés no tiene "ningún tipo de preocupación" por el hecho de que Henkel tenga líneas de otros tipos de vinos, como el prosecco,o para que produzca botellas fuera de DO. "El cava se hace con método tradicional, y el cava que haga Henkel será método tradicional", ha dicho sobre el papel de la multinacional germánica. "Cualquier producto que no aporte margen y quiera ser descalificado, bienvenido sea. No sé lo que quieren hacer, pero Henkel ha demostrado su responsabilidad estos años", ha añadido.
Otro elemento que ha afectado al sector recientemente es la salida de bodegas del paraguas de la DO, en varios casos para incorporarse a la marca de espumosos del Penedès Corpinnat. Sobre el hecho de que haya bodegas que abandonen la DO, Pagés ha respondido a las preguntas del ARA y aboga por la unidad: "Creo que el futuro está aquí. Siempre ocurre en el mundo del vino que hay gente que se va, gente que vuelve. Lo ideal sería la unidad. ¿Y dónde está la unidad? Con lo que tenemos, con lo que hemos hecho y lo que hemos hecho y lo que hemos hecho y lo que hemos hecho.
Sin embargo, Pagés dice que respeta a la gente que piensa diferente: "A mí me preocupa todo el territorio, no digo que a ellos no, pero no entiendo cómo el esfuerzo de tantos años y tanta inversión acumulada no se utilice de trampolín para ir más allá", apuntó. Por último, ante la pregunta de cómo piensan convencer a las bodegas que se han ido o se lo están planteando, cree que "cuando hay gente que considera que la DO no le sirve para vender su producto es lógico que se vayan. Pocas cosas se pueden hacer más allá de apelar los valores de territorio y de unidad, que son valores que van a hacer los valores que no van a los valores individuales. hecho, que es independizarse", declaró.
Javier Pagés ha presidido por última vez el acto de presentación de los datos, celebrado en Barcelona. La DO Cava está en proceso de renovación y no se presentará a la reelección. Si bien no quiso valorar ningún posible candidato, reconoció el hecho de que "haya gente interesada es positivo". A quien venga le pidió "responsabilidad y trabajar por la unidad del sector", y añadió que "la revalorización es la única salida que tiene el vino español". Para el presidente del Consejo Regulador éste es el gran reto, conjuntamente con el cambio climático y seducir a un consumidor en transformación.