Mejorar la financiación debe ser un objetivo de país
No es habitual que los principales actores económicos y empresariales del país se pongan de acuerdo y adopten una posición común en una cuestión tan políticamente envenenada como la financiación autonómica, pero esto es justamente lo que ha pasado con la nota que han firmado todas las cámaras de comercio, el Círculo de Economía, Barcelona Global, Fomento, Pimec, el RACC, Fira de Barcelona, el Colegio de Economistas y FemCat. Sólo el esfuerzo que supone realizar un diagnóstico conjunto de la situación y llegar a unas conclusiones ya es un ejercicio del que deberían tomar nota los partidos políticos, porque sólo forjando grandes consensos se pueden alcanzar objetivos ambiciosos. ¿Y qué dice la nota sobre la propuesta de financiación que ha puesto el gobierno español sobre la mesa después de pactarla con ERC? Pues que es "una mejora importante respecto al modelo actual" pero que "no se puede considerar suficiente" y por eso hace un llamamiento a los partidos catalanes a "trabajar juntos" para mejorar algunos aspectos y blindar otros que ya se incluyen en la propuesta.
Entre los puntos positivos que las entidades ven están el hecho de que el gobierno español aporte más recursos a las comunidades autónomas ("un avance en la dirección correcta"), que se mejora la transparencia del sistema para beneficiar a aquellas comunidades que son perjudicadas por la actual (citan Catalunya, Murcia y el País Valenciano), la el hecho de que las competencias no homogéneas se financien a través de una participación adicional en el IVA, lo que representa un avance en la corresponsabilidad fiscal. En cuanto a los aspectos a mejorar, citan el hecho de que no se tenga en cuenta el coste de vida a la hora de calcular el reparto de recursos y que no se blinde el cumplimiento del criterio de ordinalidad a largo plazo.
La nota recuerda que el sistema de financiación es responsable sólo de una parte del déficit fiscal, aunque remarca que los 4.686 millones que se calcula que Catalunya recibirá de más en el 2027 contribuirán a reducirlo. Ya fuera de la financiación lamenta la baja inversión del Estado en Catalunya, insiste en la publicación de las balanzas fiscales y también de los datos de ejecución presupuestaria. Valora positivamente la creación de un consorcio de inversiones entre el Estado y la Generalidad. Por último, recuerda que la administración central debería adelgazar para no engrosar la deuda y avisa de que, mientras haya territorios con concierto económico, es legítimo que otros territorios, singularmente Catalunya, aspiren a ello.
Una vez dibujadas las líneas maestras de lo que seguro es el consenso catalán en torno a esta cuestión, la nota pone deberes a los partidos catalanes: considerando la propone "un punto de partida", ahora es la hora de sumar fuerzas por un objetivo de país y no dejar escapar la ocasión cuando se abre una oportunidad que se abra el trámite parlamentario del modelo, ya que. Esperamos, pues, que todos los partidos con representación en el Congreso estén a la altura y aprovechen una coyuntura que no sabemos cuándo podrá volver a producirse.