La responsabilidad de Illa y Junqueras

BarcelonaEs una evidencia de que Catalunya necesita tener, después de dos prórrogas, unos presupuestos nuevos. Y también es una evidencia de que las estrategias negociadoras del PSC y ERC para llegar a un acuerdo habían terminado en un callejón sin salida. Con la decisión del Govern de retirar el proyecto de presupuestos (un gesto que nunca se había dado en la política catalana) y el anuncio de ERC de que acepta negociarlos sin líneas rojas, la situación se ha desbloqueado y se vislumbra un posible acuerdo antes del verano.

La virtud de toda negociación es encontrar el mínimo común denominador o, en este caso, ese punto que permite decir a los dos actores que han ganado más que han perdido. Salvador Illa tendrá que pasar el trance de celebrar un consejo ejecutivo extraordinario para retirar el proyecto, pero obtiene lo que no tenía hace unos días, que es la perspectiva cierta de poder aprobar las cuentas. Por su parte, Oriol Junqueras puede sacar pecho de haber obligado al PSC a dar marcha atrás, pero también se ha tenido que mover y admitir que quizás no era buena idea hacer depender totalmente los presupuestos catalanes de un gesto de un gobierno español que está en modo supervivencia después de ver cómo la derecha arrasa en las distintas comunidades autónomas donde se han celebrado elecciones.

Cargando
No hay anuncios

Es una buena noticia, pues, que la política catalana dependa sólo de los actores catalanes. Eso sí, el PSC tendrá que convencer a ERC de que está comprometido con la idea de que Catalunya pueda recaudar todos los impuestos. Y demostrarlo con hechos, no sólo con palabras. La resistencia de ERC a aprobar los presupuestos nace precisamente de la sospecha de que los socialistas catalanes no están interesados ​​en abrir ese frente con el Estado y que consideran que es una batalla muy difícil, por no decir imposible, ganar. Pero lo cierto es que la novedad histórica que incluía el acuerdo de investidura era precisamente la recaudación del IRPF por parte de la Agència Tributària Catalana, un extremo que fue avalado por el PSOE. Y el presidente Illa siempre repite que él cumple lo que pacta.

Cargando
No hay anuncios

Ahora bien, la rapidez de los cambios sociales y económicos que está experimentando Catalunya en los últimos años, además de la incertidumbre que genera el contexto internacional, hace que sea imprescindible contar con la palanca más importante que puede tener una administración pública, que son los presupuestos. Los negociadores de ambos partidos deben poner ahora manos a la obra, cogiendo como base los grandes números que ya ha presentado el Gobierno, para decidir con precisión a dónde debe destinarse cada euro. Ya sabemos que tanto la sanidad pública como la educación necesitan aumentos importantes de presupuesto, pero también es necesario dar un impulso definitivo a las políticas de vivienda y reforzar la protección de la lengua catalana, por poner sólo dos ejemplos más.

Ahora mismo no hay mayorías políticas operativas en el país que no pasen por estos dos partidos, PSC y ERC, y es su responsabilidad construir acuerdos para hacer funcionar el país y superar el bloqueo. Y en algunas batallas concretas, como la financiación, también sería bienvenida la ayuda del principal partido de la oposición.