Alerta máxima los próximos días por el pico de la ola de calor
Las temperaturas superarán los 40 ºC en las zonas más tórridas del país, con noches de mal dormir
La semana ha comenzado con ambiente sofocante, y en algunos lugares ayer fue el día más caluroso de lo que llevamos de verano, con valores similares a los registrados el 22 de junio, cuando se produjo la primera ola de calor. Llevamos dos noches más pesadas de dormir, sobre todo en el litoral, prelitoral y en el sur, con muchas mínimas tropicales y algunas tórridas, especialmente en tramos costeros y al norte del Alt Empordà. Ayer las máximas ya dieron un importante salto adelante y rondaron los 40 ºC en muchos puntos del interior, sobre todo del sur y Ponent. Destacan los casi 42 ºC de máxima en Vinebre (Ribera d’Ebre) o los 41 de Lleida, y hasta en el prelitoral de Barcelona se acercaron a los 40 ºC, con hasta 39,2 ºC en Vallirana (Baix Llobregat). Una situación de calor extremo persistente que facilitó la generación de simultáneos incendios. Las condiciones meteorológicas han mejorado durante la noche y han ayudado a avanzar favorablemente en las tareas de extinción, con bajada de temperatura y menos viento.
Unas temperaturas que aún subirán más los próximos días, con ambiente tórrido que tocará techo sobre todo entre el miércoles y el jueves. Se alcanzarán o se superarán los 40 ºC en diversos puntos del interior y del prelitoral. El Meteocat extiende las alertas por calor intenso a todo el país, con avisos de peligro de color rojo (el máximo posible) en diversos puntos del país. A finales de semana bajará el mercurio, pero lentamente y con valores aún muy por encima de los habituales durante gran parte del mes de julio.
Martes: calor desbocada
Las temperaturas nocturnas han estado similares o han bajado ligeramente, pero han subido en zonas altas, ya que se ha acentuado la inversión térmica. Las mínimas tropicales se han repetido en muchos lugares, especialmente en el litoral, prelitoral, Poniente y sur, con valores nuevamente tórridos –por encima de los 25 ºC– en tramos costeros. Y las máximas también subirán más, sobre todo en el interior. Se esperan muchos valores de 35 a 40 ºC en el prelitoral y en el interior, más altas en Poniente y el valle del Ebro y de 31 a 36 ºC en la costa, con bochorno marcado en algunos tramos.
Un día sofocante que irá acompañado de sol y calma en general. Por la tarde crecerán nubosidades en el Pirineo que, a lo sumo, pueden dejar alguna gota o chubasco muy aislado y débil, ya que en conjunto no tiene que llover. En el interior del País Valenciano sí que será más fácil que caigan chubascos de tarde.
Calor extrema para días
El calor extremo no dará tregua y tiene cuerda para días, con un punto álgido que se espera entre el miércoles y el jueves. Será entonces cuando probablemente se alcanzarán las máximas más altas de este episodio, con valores de 42 a 44 ºC en Poniente y en el valle del Ebro. Veremos si se alcanza algún récord.
Se esperan días complicados en cuanto al calor y al riesgo de incendio, con un ambiente tórrido y noches de insomnio. Una segunda ola de calor del verano que también golpeará con fuerza otras zonas del oeste de Europa, sobre todo la península Ibérica y Francia, donde se volverán a superar con creces los 40 ºC.
Aunque a partir sobre todo del fin de semana los termómetros irán bajando, lo harán muy lentamente, y vendremos de tan arriba que continuaremos con valores disparados por encima de la media. Nos mantendremos bajo los efectos del anticiclón subtropical y la bocanada de aire cálido norteafricano. De hecho, esta situación se podría alargar más allá de mediados de mes. Por lo tanto, tocará seguir sudando a lo grande cuando todavía no hemos ni llegado a la canícula veraniega.