A golpe de pedal por antiguas vías de tren
Varias vías de tren de Catalunya han quedado abandonadas, pero son ideales para circular andando y, sobre todo, en bicicleta. Son las llamadas vías verdes.
Vía Verde del Valle de Zafán
Es el antiguo trazado ferroviario que unía la Puebla de Híjar, en Aragón, con Tortosa, en el Baix Ebre. En total son unos 180 kilómetros de recorrido. Pero podemos restar unos pocos si la empezamos en Arnes, en el tramo que se adentra en la Terra Alta. Tenemos Els Ports como punto de partida de una ruta que, hasta el límite de la comarca, no supera la treintena de kilómetros, y pasa por las estaciones de Horta de Sant Joan, Bot, Prat de Comte y El Pinell de Brai. El suave desnivel -si se hace de bajada- la hace apta para ciclistas de todos los niveles. La vía verde entra en el Baix Ebre por Benifallet y continúa por paisajes de campos frutales situados a orillas del Ebro, mientras pasa por Xerta, Aldover, Jesús y llega a Tortosa. ¡No se olvide las linternas frontales, ya que durante el recorrido se adentrarán en casi una veintena de túneles!
Ruta del Carrilet
Olot es el punto de partida de esta vía que recorre el camino que hacía el antiguo tren de vía estrecha o ferrocarril que unió la capital de la Garrotxa con la ciudad de Girona hasta el año 1969 a lo largo de más de cincuenta kilómetros. Es la excusa perfecta para adentrarse pedaleando por parajes como el de la zona volcánica de la Garrotxa, el valle del río Ter y las dehesas de Salt y de Girona, y pasar por el castillo de Hostoles, Sant Feliu de Pallerols, Amer, Inglés y Bescanó, entre otros. El tramo tiene una segunda parte para quienes quieren hacer más kilómetros y ver el mar. Desde Girona, la ruta alterna paisajes de bosques y campos de cultivo mientras continúa hasta llegar a Sant Feliu de Guíxols, en el Baix Empordà.
Ruta del Hierro y del Carbón
Esta vía sigue el trazado del antiguo tren que hasta el año 1980 unió Ripoll con Sant Joan de les Abadesses y este municipio con Toralles. El tren dejó de funcionar en 1967 con el cierre de las minas de carbón de Ogassa. De ahí el nombre, que también recuerda la tradición de la fragua que existía en el Baix Ripollès. Es una vía asequible para todos y su recorrido suma poco más de una quincena de kilómetros que transcurren tranquilamente entre paisajes de montaña. De hecho, desde 2022 la ruta desde Sant Joan de les Abadesses también tiene otro destino: Sant Pau de Segúries, que se ha convertido en el itinerario principal para andadores y aficionados a la bicicleta. Los más pequeños disfrutarán recorriéndola, dado que su desnivel es mínimo y el terreno está asfaltado.
Ruta del Llobregat
Las colonias generadas en torno a las antiguas fábricas textiles que funcionaban en el Berguedà durante el siglo XIX, importante testimonio del pasado industrial en nuestro país, son las protagonistas de esta vía verde que sigue el curso del Llobregat entre la colonia de Cal Rosal, una de las más importantes de la comarca, y el pantano de la Baells. Los ciclistas que recorran este itinerario gozarán del privilegio de pasar por paisajes naturales de una belleza indiscutible, como el Pont de Pedret, por donde pasa bien cerca y donde vale la pena detenerse. El recorrido no alcanza los siete kilómetros y el nivel de dificultad es muy fácil. Lo más probable es que cuando se llegue al pantano de la Baells, punto final del recorrido, todavía queden fuerzas para disfrutar de las actividades náuticas que ofrece, especialmente en verano.
Ruta del Tren Pequeño
Éste es un itinerario sencillo, corto y goloso por los paisajes que recorre entre Palamós y Palafrugell pasando por Mont-ras. La línea de tren que antiguamente conectaba la Costa Brava con Girona es la que bautiza esta vía verde que, si es de pedaleo rápido, puede hacer en sólo media hora, ya que los seis kilómetros de su recorrido se hacen cortos para los aficionados a las excursiones sobre dos ruedas (sin motor). Si eres principiante, éste puede ser un buen entrenamiento para trayectos más largos porque, además, apenas tiene desnivel. Las montañas de las Gavarres y de Begur le conducirán en su viaje, que también atraviesa la llanura del Aubí, y el aire de mar seguro que le acompañará durante todo su trayecto, sobre todo si toma alguno de los ramales que tiene esta ruta y que conducen hasta las playas de Castell y de la Fosca, en Palamós.
Ruta del Valle Oscura
Esta vía verde es algo más exigente, aunque permite contemplar unos inigualables paisajes de alta montaña y el recorrido se sitúa en torno a la decena de kilómetros. El itinerario lleva al ciclista a seguir el antiguo trazado de vías del ferrocarril que transportaba a trabajadores y mercancías a la central hidroeléctrica de Cabdella. Así pues, la ruta comienza (o termina, según en qué sentido prefiere hacerla) en la central de Cabdella. Cabe destacar que en una parte de las instalaciones de la central se encuentra el Museo Hidroeléctrico de Capdella, que pertenece al Museo de la Ciencia y de la Técnica de Catalunya. El final es un regalo, ya que la ruta termina en la cota 2.200, junto al lago Gento, un impresionante lago de origen glaciar.
Ruta del Camino Ral y Ganadero
En este caso, el trazado de esta ruta es un antiguo camino de trashumancia que recorría una parte del Ripollès y que ahora ha visto cómo sus pasantes son los aficionados al ciclismo, al senderismo y al turismo de naturaleza. Son sólo cuatro kilómetros entre Campdevànol y Sant Llorenç de Campdevànol, pero que se pueden prolongar hasta llegar a Gombrèn. La iglesia de Sant Cristòfol de Campdevànol, la fuente de Sant Eudald, la fuente de Querol y la iglesia románica de Sant Llorenç de Campdevànol son algunos de los puntos que le harán bajar de la bicicleta para visitarlos como es necesario si opta por circular por esta ruta.